Leire
Me desperté por la mañana a las 7:30, desayuné cogí mis
cosas y me fui al instituto dispuesta a pasar de aquel chico nuevo, tan guapo
que me cautivó en el primer instante que lo vi entrar por la puerta, pero la
mala suerte es que el tiene novia y están enamorados.
Sé que no podré olvidarme de él, pero, ¿que hago? No
puedo hacer nada contra mis sentimientos.
Me voy hacia el instituto, y cuando llego lo veo, allí
apoyado en la pared, solo pensativo… Es tan guapo, y esos ojos… Buff… me encanta.
Estoy dispuesta a acercarme a él y hablar cuando llega Amanda, su novia. Sí, el
chico del que me he enamorado es Joel… Y no se lo voy a decir a mi amiga,
porque sé que si se lo digo Amanda se sentirá mal y dejará a Joel para que yo
deje de estar mal, pero no le puedo hacer eso a mi mejor amiga, sería cruel, y
sé que si se separan ninguno de los dos será feliz.
-¡Buenos días!-digo yo
acercándome a ellos.
-¡Buenos días!-dicen ellos dos aún abrazados, no lo
aguanto más.
-¿Qué hicisteis ayer?-pregunto yo.
Se miran y él le niega con la cabeza, como si no quisiese
que supieran donde estuvieron.
-Nada, fuimos a dar una vuelta y después a una pizzería,
¿tú?
-Pues yo nada, estuve con mi hermano, vimos una película
y demás-digo yo, cuando en realidad, quería decir: Pensar en Joel, pensar lo
que haríais, ponerme triste pensando en Joel, pensar más en Joel, irme a dormir
pensando en Joel y levantándome hoy pensando en Joel…
-Okey-dice Amanda.
-Oye, ¿esta tarde tienes algo que hacer?-pregunta Joel,
no me lo puedo creer, seguro que estoy soñando, me acaba de pedir que qué hago
esta tarde, a lo mejor quiere quedar conmigo… ¡Qué ilusión!
-No, nada.-digo yo intentando parecer desinteresada.
-Pues puedes venir a tomar un helado ¿no?-dice él
sonriendo, me voy a desmayar en cualquier momento.
-Sí, claro-digo yo ilusionada.
-Perfecto, solo falta decírselo a Amelia, ¿no
cariño?-dice dirigiéndose a Amanda.
-Ya se lo he pedido yo por WhatsApp-dice Amanda mientras
le da un beso en los labios, yo aparto la mirada.
-¿Esa no es Amelia?-pregunta yo.
-Sí, esta con… ¿Cómo dijo que se llamaba? Luciano, no…
Lucos, no… ¡Lucas!-dice Amanda.
-Pues sí que se los busca bien la chiquilla-digo yo
riendo.
-Está bastante bien…-dice Amanda mirando a Lucas y
después a Joel-pero no te llega ni a la suela de los zapatos-dice dirigiéndose
a él, y se sonríen.
Está claro que este no es que sea el mejor día de mi
vida. Cuando acabaron las clases quedamos a las 17:30 en la plaza de al lado
del instituto, antes de irme, me fijé en que Lucas vino a buscar a Ame al
instituto, yo creo que esos dos eran algo más que amigos…Al llegar a casa,
comí, hice los deberes y me vestí para ir a tomar un helado con mi amor
imposible de conseguir y mis dos mejores amigas.
Me puse unos shorts vaqueros y una camiseta blanca por
dentro. Llegué a la plaza del instituto, donde habíamos quedado y Amelia ya
estaba allí pero no estaba sola, estaba con Lucas, el chico que le acompañó
ayer y hoy al instituto.
-¡Hola Ame!-digo yo animada por que me presente a su,
bueno no se si ya salen juntos, dejémoslo en su acompañante.
-¡Hola, Leire!-dice ella girándose hacia mi- este es
Lucas Lamoretti el que me acompañó ayer a clase.
Nos presentamos y esperamos a que llegue la otra
parejita... Y allí llegan, cogidos de la mano.
-¡Hola a todos!-dicen los dos.
-¡Hola! –decimos nosotros tres.
-Tú debes ser Lucas, yo soy Amanda y este es Joel, mi
novio-dice Amanda contenta.
-Encantado-dice Lucas, tiene una voz bonita pero él no es
mi tipo yo soy más de rubiales, o tipos como Joel.
Nos fuimos paseando hacia la heladería, y la verdad, me
sentía un poco sola, porque Amanda y Joel hablaban entre ellos y Lucas y Amelia
se miraban y charlaban como si solo estuviesen ellos…
Cuando llegamos, nos pedimos un helado cada uno, Amelia:
Stracciatella, Amanda: Vainilla, Joel: Cookies, Lucas: Stracciatella, como
Amelia, se ve que tenían mucho en común, y yo me lo pedí de chocolate.
Hablamos un rato en la heladería sentados, y después ya
nos fuimos cada un o a su casa. Bueno supongo que Lucas acompañaría a Amelia a
su casa y que Joel a Amanda a la suya, y más si son vecinos.
Yo llegué a mi casa y me metí en la habitación a escuchar
canciones tristes como, Yo te esperaré, de
Cali & el Dandee, Mi lamento, Eres, de
Dani Martín, y canciones así para
sentirme peor de lo que ya estaba. Pero no podía seguir así, no quería sufrir
viendo como la gente está feliz mientras yo estoy amargada, tengo un plan, pero
solo a mí me va a gustar.
Me marcho de casa
en dos días.
Sin comentarios..
ResponderEliminarJajajajajajaj era para dar un poco de emoción cariñoo!!! no te preocupees! ajajajjaajajaj me imagino tu cara de: pero q?? jajaajja
ResponderEliminarPobre Leire! :(
ResponderEliminarAcabo de empezar a leerme tu historia, estoy deseando seguir leyendo, me he enganchado :)
ResponderEliminar¡Un beso muy muy muuy grande! <3