Amanda
Me desperté por la mañana, sobre
las 10:15 o algo así, ¿a qué no sabéis qué? Lo primero que me encontré fue mi
desayuno en mi comodín, y mi cama llena de corazones de papel, y en la bandeja
del desayuno había una nota que ponía:
¡Buenos días dormilona! Espero que
esto te guste, es para demostrar que no eres solamente alguien más en mi vida,
sino para demostrar que tú eres mi vida. Espero que puedas perdonarme por lo de
ayer, lo siento mucho. Las reglas del juego son:
-No pedirle ayuda a nadie, todos
tus amigos saben que lo he planeado, no te van a decir nada.
-No ponerte a buscar como una loca
la siguiente nota sin haber adivinado la pista, así no tendría gracia...
-Diviértete.
JOEL.
Este
chico de cada día me sorprendía más, pero me encantaba que fuese así, que no
hiciese nada de lo que yo esperaba... Me tomé el desayuno, estaba muy rico por
cierto, cuando acabé el desayuno me fije que en el suelo había los corazones de
mi cama formando un camino, los seguí hasta fuera de mi habitación, en el salón
había otra nota:
¿Ya te has levantado? Perfecto, no
te creas que eso era todo, aún te quedan muchas cosas más, ahora aquí se acaba
el camino de corazones, para que sea más divertido, te he preparado como una
yincana, puedes pensar que es un poco infantil, pero te aseguro que te gustará.
Para conseguir la otra nota, tienes que ir a un sitio donde te gustaría vivir
de pequeña.
YA SABES QUIÉN
Esa
nota me dejo pensando, donde me gustaría vivir de pequeña, de pequeña... ¡Pues
claro! ¡La casa de muñecas del comedor! Era verdad, de pequeña quería vivir allí, y la nota de
Joel tenía doble sentido, porque necesitas ser PEQUEÑA para entrar en esa casa.
Me
voy disparada hacía donde está la casa de muñecas, y allí encima de una camita
me encuentro otra nota:
Así me gusta, me ha tocado una
chica lista, ya te queda menos, ahora te convendría quitarte el pijama y
vestirte porque tendrás que salir de casa, tu próxima parada es: El castillo
custodiado por un dragón, tu mi princesa eres la única que puede encontrar ese
castillo...
TU CABALLERO
Me
partía de risa, pero ¿en que lugar podría haber un castillo? Mmm... No sé ¿y yo
soy la princesa? Que raro... primero de todo, me vestí mientras pensaba donde
podía estar la siguiente nota. Al final decidí hacer un poco de trampa, lo
siento, pero es que no se me ocurre, le envié un WhatsApp a Leire preguntándole
donde estaba ese lugar, Leire me dijo que no podía decírmelo, pero me dijo que
cuando teníamos 8 años jugábamos allí. Me quedé pensando, ya lo sabía.
Me
fui corriendo hacía el parque donde jugaba con mis amigas, había un castillo y
jugábamos a que éramos princesas y que el dragón que había para sentarse encima
y se mueve delante y atrás era el que custodiaba el castillo. En el suelo me
encontré la nota:
¿Te ha costado eh? Esta era más
difícil, solo te queda una nota y podrás venir dónde está el premio, ahora
tienes que ir: Muy aburrido puede ser, pero sino estudias en septiembre te
volverán a ver.
EL ESTUDIANTE
Está
era muy fácil, ¡el instituto! Me fui corriendo hacía allí, el paseo que me estaba
dando no es que digamos que era corto... Llegué al instituto y en la puerta
pegada había una nota:
Muy, bien, está era bastante fácil,
ahora solo te queda llegar al último sitio, si piensas un poco, lo
encontrarás... Y el sitio es: Donde un día fuimos felices, y todo Paris
podíamos ver y por la noche las estrellas nos gusto juntos ver. Aviso: NO es la Torre
Eiffel.
JOEL
Mmm...
¿Dónde podía ser? Se pueden ver las estrellas, y no es la Torre Eiffel, y se ve
todo Paris... ¡la azotea del edificio donde fui con Joel! Cansada de correr me
voy caminando hacía allí. Al llegar a la azotea me encuentro un montón de corazones
y una manta, me siento y miro el paisaje, al principio no lo veo, pero después Joel
se sienta a mi lado:
-¿Te
gusta?-dice él.
-No
se si es suficiente para que te perdone...-digo yo en plan broma.
-No
te preocupes en ese caso tengo un Plan B y entonces se saca el móvil y llama a
alguien y lo que oigo es:
-Sí,
preparad el Plan B.
Que
misterioso...
-Ya
está, mira allí abajo.
-¿Pero
qué?-digo yo muy, pero muy sorprendida.
Cuando
miro abajo me encuentro a un montón, pero a un montón de gente con un cartel
cada uno y desde arriba pone:
LO
SIENTO, un corazón y abajo TE AMO
-¿Me
perdonas?-pregunta él mirándome después de ver aquel espectáculo que había
montado por mí.
-Sí,
te quiero-y nos fundimos en un beso, desde abajo se oye un ¡Oh! Como en las
películas, pero solo había una diferencia, esto no era una película, estaba
pasando de verdad.
Más
tarde bajamos, y la gente ya se había ido y dejado sus carteles en un rincón,
abajo nos esperaban Carlos, Amelia, Lucas y Leire.
-Gracias
chicos-dice Joel.
-No
hay de que-dicen todos.
-Falta
tu madre, ella ha sido la que me ha dejado entrar en tu casa y colocarlo todo,
con la condición de que después todo quedara impecable.
-Me
lo he imaginado-digo yo-bueno chicos, ya que estamos aquí todos, ¿porque no
vamos a dar una vuelta y a comer algo después?
Todos
dijeron que sí, al fin todo volvía a estar igual que antes, bueno casi todo,
Leire parecía que se empezaba a olvidar de Joel, pero aún estaba un poco rara, Amelia
y Lucas estaban mucho tiempo juntos, y escuche en su conversación un:
-¿Dónde
te quedarás está noche?-dijo Lucas.
-No
lo sé, pensaba que en casa de Leire o Carlos, porque Joel y Amanda estarán
juntos, pero no sé.
-Puedes
volver a quedarte en mi casa...-dice Lucas, ¿Amelia había dormido en casa de
Lucas? ¡Qué fuerte! Tendrían que explicármelo todo...
-No
quiero molestar, ya veré lo que hago...-y aquí no oí nada más...
Cuando
cenamos, le pregunté a Amelia si me acompañaba al baño, y allí le pregunte que
pasaba, me explico todo lo de su madre, que le había pegado, yo estuve
dispuesta a dejar que se quedará en mi casa, pero ella dijo que no que se
quedaría con Lucas un día más y después ya vería...
Volvimos
a la mesa y acabamos de cenar, todos estábamos felices, después nos fuimos
todos a casa, Joel, yo y Carlos nos fuimos juntos, Lucas con Amelia y Leire se fue
sola, me daba un poco de pena, tenía que encontrar a alguien para ella, mañana
empezaré los fichajes de chicos que podían estar bien para Leire... Pero esa tarde
iba a estar con mi novio, el que era capaz de todo por mí...
Joel
se quedó en mi casa, porque no había nadie, mi madre estaba trabajando y no
llegaría hasta el día siguiente... Nos pasamos la tarde juntos, viendo una
película, los dos éramos más de películas de acción y nos decidimos por “Misión: Imposible 4 el Protocolo Fantasma” estuvimos juntos todo el día, cenamos y por
la noche nos metimos en mi habitación, y ese fue un momento muy feliz para mí,
Joel era muy dulce, fue la noche más feliz de mi vida, me imagino que todos
sabréis por que, y los que no, se quedarán con las ganas de saberlo.
Por
muy feliz que fuera esa noche, ni yo ni Joel sabíamos por lo que tendríamos que
pasar dentro de poco, muy poco.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Deja un comentario, y me harás muy feliz, si algo esta mal, (faltas de ortografía, cosas sin sentido, algo que no te guste...) no dudes en decírmelo, y ayudarás a que el blog sea mejor. Si no quieres comentar, también puedes enviarme un mensaje a mi correo electrónico puesto en la página AFILIADOS.
Gracias ^^