sábado, 28 de diciembre de 2013

RESEÑA: THE RAVEN BOYS: LA PROFECÍA DEL CUERVO - MAGGIE STIEFVATER


DATOS DEL LIBRO:

Título: The raven boys: La profecía del cuervo.
Autora: Maggie Stiefvater
Editorial: SM
Páginas: 424.
Precio: 14,95 €.
Encuadernación: Rústica con solapas.
Saga: 1 / 4

SINOPSIS:

Como cada año durante la noche de San Marcos, Blue Sargent -la única de su familia que no tiene facultades adivinatorias- acompaña a su madre al camino de los espíritus para ver a los que morirán en los siguientes doce meses. Esta vez Blue ha visto a uno de estos espíritus, y eso solo puede significar dos cosas, o es su amor verdadero o lo va a matar.

Gansey, Adam, Ronan y Noah son los chicos del cuervo y forman parte del colegio privado más elitista de la zona, la Academia Aglionby, cuyo emblema es un cuervo que todos los estudiantes llevan bordado en el jersey. Con Gansey a la cabeza, están empeñados en descubrir la ubicación de la tumba del último rey galés, Glendower, el rey Cuervo.

Blue sabe que debe mantenerse alejada de ellos, porque los chicos del cuervo siempre traen problemas. La magia dejará de ser un juego para convertirse en una amenaza que pondrá en peligro sus vidas.

OPINIÓN PERSONAL:

Vale, empecemos. Primero debo decir que he tardado una ETERNIDAD en leerme este libro. Para mi gusto pasa todo muy lento y hay muchas explicaciones y justo en la parte donde empieza la acción que piensas "ahora pasará lo interesante" el libro se acaba. Y te quedas: ¿Porqué Maggie? ¿Porqué? Además no hay mucho romance en la historia, y por mi no es que le hiciera falta, sería demasiado para todo lo que estaba pasando. Lo que si que me ha encantado, es que trata sobre un tema que por lo menos yo casi nunca he leído, que son los espíritus, las líneas ley, magia y estas cosas en las que la gente no suele creer.

Quiero decir que me encanta la autora, su manera de escribir es genial. Y creo que ha conseguido lo que quería, que al final pase lo interesante para que la gente quiera leer más de esta saga.

-En teoría, haces que los videntes perciban los fenómenos con mayor claridad- afirmó Adam-. ¿Eso no está relacionado con las energías?
-Si- dijo-. Aumento el poder de aquello que necesita energía. Soy como una pila con patas. 
-Eres la mesa del Starbucks en la que todo el mundo quiere sentarse- bromeó Gansey, echándose a caminar.
Blue pestañeó.
-¿Qué?
Gansey volvió la cabeza para contestar.
-La que está al lado del enchufe.

Hablemos de los personajes. A mi me han encantado, encuentro que cada uno tiene una personalidad totalmente diferente aunque odié la manera en que Ronan y Adam idolatran a Gansey. Están las mujeres de la casa del 300 de Fox Way: las videntes: Orla, Cala, Persephone, Maura, Neeve. Maura, la madre de Blue, que aunque un poco rara con todo lo del padre de Blue, se le quiere. Eso sí, me encantó la casa, porque me la imaginé sempre llena de gente y desordenada y para mi era muy familiar todo. Después está Blue, nuestra protagonista, creo que hay muy pocas como ella, me ha gustado mucho la manera en que sabe que hacer en todo momento. Eso sí, me dio pena por lo de su primer beso. Desde pequeña, toda su familia y videntes que la han visto, le han dicho que al chico que bese, chico que morirá. Y claro la chica está un poco traumada por eso. Neeve, la medio tía de Blue, es una mujer un tanto extraña, no digo más.

-¿Qué crees que vamos a encontrar ahí arriba?
-No lo sé.
-¿Hurones?
-No seas ridícula.
-¿Magos?
-Eso es más probable. Ah qué olor.
-Los hurones.

Los chicos del cuervo. Adam, Ronan y Gansey. Adam es akjgfsjgfsjhjfgs *SPOILER* aunque seguro que hay un triángulo amoroso en los próximos libros entre Gansey y él. por las visiones de Blue en las que besa a Gansey. *FIN DEL SPOILER* Me encanta que la autora haya metido a este personaje, porque no es ocmo los demas (rico) sino que tiene que pagar un dineral para ir a Aglionby y poder tener un buen fututo. Después está el tema de su padre muerte muerte muerte muerte  que si os lo leéis me entenderéis.

Ronan, madre mia este chaval. Cabeza rapada, tatuado, vamos que hasta en el libro lo dice: cuando le ves te cambias de acera. Tiene un extraó humor, que pocos entienden. Y cuando encuentra a Sierra es más achuchable, aunque sin dejar de lado lo macabro. Eso nunca. Y me sorprendió bastante que fuese el alumno más aplicado en latín. Sin él, los chicos no hubiesen podido hacer muchos descubrimientos de los que hicieron.

-Me gustaría que, de ahora en adelante, nos tratemos bien los unos a los otros. Basta de juegos y bromas.
-Yo trato bien a todo el mundo -afirmó Ronan.
-¡Lo que hay que oír! -exclamó Adam-. ¡qué cara!

Y Gansey, el "líder" de este curioso grupo. Un chico, diremos que obsesionado con las lineas ley, Glendower y todo lo que tenga que ver con esto. A este personaje no le veo nada negativo, aunque si se me hizo un poco pesado en su insistencia en que Adam fuese a vivir con ellos a Manufacturas Monmouth. Y también me gustó, porque no es el típico perfecto sino que lleva sus gafas/lentillas y es alérgico muy alérgico a las avispas. Cuando contaron la historia de lo que le pasó con las avispas me quedé flipando. Ya me entenderéis.

Por último está Noah, mi personaje favorito, ¿porqué? No tengo ni idea, pero desde que salió me gustó. Que aunque no es exactamente un chico del cuervo, no quiero hacer spoiler. Me ha encantado cmo se comporta, la paz y tranquilidad con la que lo lleva todo. No sé, es genial. *SPOILER* Después etsá lo de que es un fantasma, eso me dejó flipando. Cuando dijeron que se apellidaba Czerny, fue muy WHAAT? Y me dio muchísima rabia Whelk, el maldito bastardo este, buff como lo odio.  Era el mejor "amigo" de Noah, va y por el jodido Glendower de los cojones, lo mata *FIN DEL SPOILER* 

-En cuanto a Ronan...
-Es un pit-bull -dijo Adam.
-Pues yo conozco a algún pit-bull bastante más simpático.
-Él es de los pit-bull que salen en la sección de sucesos. Gansey está intentando reeducarlo.
-Qué bondadoso. 

Y por último, pero no menos imporjajajaja no le importa una mierda a nadie está Whelk. El profesor de latín. De este personaje no puedo decir mucho, porque la mayoría sería spoiler y del bueno. Así que solo diré que no comió hamburguesas en siete años (?) y que es un cabrón, no deberían dar licencia de armas tan facilmente 


-Neeve- dijo Blue-. Neeve, está... muriendo.
Neeve se encontraba justo detrás de ella.
-Todavía no- respondió.
Gansey casi había desaparecido del todo. Se había difuminado en la iglesia o puede que la iglesia se hubiese difuminado en él.
-¿Por qué... por qué ya no puedo verlo?
Neeve desvió los ojos hacia un costado, y Blue no supo si era porque venían más espíritus o porque se habían marchado todos. Cuando volvió a mirar hacia delante, Gansey se había evaporado del todo. Entonces, Blue notó que el calor le volvía a la piel, si bien algo tras los pulmones permanecía gélido. Una tristeza peligrosa y absorbente parecía estar abriéndose paso entre sus entrañas: aflicción y arrepentimiento.
-Hay dos motivos que explican por qué una persona no vidente podría ver un espíritu la víspera de San Marcos, Blue. O bien eres su amor verdadero- dijo Neeve-, o bien lo has matado.

En conclusión, que sé que esta saga promete mucho o por lo menos eso parece, a mi me ha gustado, no me ha encantado, por lo que os he dicho arriba, de que sucede muy lento todo, pero cuando empiezan a pasar "cosas" ya no puedes parar de leer. Así de cierto es lo que digo, que tarde más de una semana en leerme menos de la mitad del libro, y en dos días me leí lo que faltaba porque no podía dejar de leer.

BOOKTRAILER:










domingo, 15 de diciembre de 2013

VIDAS PARALELAS - CAPÍTULO 14

-¡SAM!-gritó alguien en mi oreja haciendo que me sobresaltara y gritara.

-¿Qué pasa?-dije después de tranquilizarme un poco.

-Nos vamos, ya.

-¿Qué? ¿A dónde?

-A la casa de campo, te lo he explicado esta mañana...

-Es que si me despiertas así, no hay quien se acuerde de nada.

-¿Y cómo quieres que te despierte?-preguntó sonriendo.

-Pues con un beso.-le sonreí de vuelta mientras me besaba suavemente.

-Lo tendré en cuenta la próxima vez.-me besó de nuevo y se puso de pie.

Me levanté del sofá en el que me había quedado dormida unas horas antes, mientras miraba una película con Daniel. Sí, se puede decir que es mi pareja. Después del día de Halloween quedamos más veces y dos semanas después aquí estamos, a punto de irnos a la casa de campo de sus padres junto con la familia de Cat.

En media hora ya estábamos metidos en los coches y listos para irnos todo el fin de semana.

Tardamos una hora en llegar a nuestro destino. Fue un viaje largo, pero valió la pena.

Después de bajar todas las cosas que llevábamos, nos enseñaron las habitaciones para que eligiésemos una.

-¿Vas a dormir con Dani?-me preguntó Cat mientras mirábamos las diferentes habitaciones.

-Pues no lo creo, con sus padres aquí se haría todo un poco incómodo...

-¡Pero si ya sois mayores!

-Pero me da corte.-le dije-Será muy en plan: Ejem sí, hola, bueno que voy a dormir con vuestro hijo ¿vale? Venga, adiós.

-¡Pues cuélate!-dijo entusiasmada.

-¿Estás loca? ¿Crees que no se darán cuenta?

-Que no, que el otro día vi una película en la que la chica lo hacía sin problemas.-dijo ella-Aunque después la secuestraban y eso, pero esa es otra historia.

-¡Pero era un película!

-Pues era todo muy real, y yo creo que puede salir bien. Solo tienes que ser sigilosa.-dijo y en ese mismo momento me choqué con la pata de una silla, tirándola y causando un estruendo.-Bueno, tenemos unas horas para practicar tu manera de ser sigilosa.-yo rodé los ojos.

-Bueno, ya veremos por ahora elegimos una habitación, que no quiero quedarme con las que están llenas de arañas.

Al final nos instalamos en una habitación, pequeña, con dos camas separadas. Estaba llena de posters de fútbol, Dragon Ball, las tortugas ninja... Por lo menos no estaba llena de fotos de Jesucristo y cosas que dan mucho mal rollo por la noche.

Después de dejarlo todo en las habitaciones como aún era pronto decidimos ir a dar un paseo por la montaña. Cat, yo y Daniel íbamos juntos. Cómo Daniel y yo no habíamos hecho lo “nuestro” oficial, sus padres no sabían nada y no estábamos juntos mucho tiempo.

-¿Cuánto hace que tus padres tienen esta casa?-le preguntó Cat a Daniel.

-Desde siempre que yo sepa, cuando era pequeño ya venía con mis hermanos y pasábamos las vacaciones aquí.

-Ah... ¿y en qué habitación has dicho que estabas?-preguntó ella.

-¡Cat!-le dije yo avergonzada. Daniel soltó una carcajada.

-¿Para qué quieres saberlo?-preguntó curioso.

-¡Para nada!-respondí yo, y miré a Cat con cara de: Cállate.

-Oh bueno, igualmente mi habitación es la que está delante de la puerta de entrada.

-Agh, estás a tres habitaciones de nosotras...-murmuró Cat bajito.

Seguimos caminando por la montaña, Cat y yo fuimos juntas todo el tiempo, éramos bastante patosas las dos y nos ayudábamos la una a la otra.

-Vale, tenemos que bajar por aquí.-dije señalando una pequeña rampa llena de hojas.

-Está muy inclinado... Vamos a matarnos.-dijo Cat.

-Ya han bajado casi todos, ahí va Jake, no podemos dejar que un niño nos deje mal.-dije señalando como el pequeño de los hermanos bajaba sin problema hacia donde estaban todos.

-Vale, venga. Cógeme la mano, yo evito que te caigas y tú evitas que me caiga.

-De acuerdo, venga empieza a bajar.-le dije acercándome. Ella empezó a bajar y al principio todo fue bien.-Muy bien, solo nos queda un poco.-dijo.

En ese momento puso el pie mal y las hojas del suelo hizo que patinara un poco, casi haciéndola caer.

-¡Cat!-grité asustada.

-Casi haces que me caiga.-me dijo.

-¿Yo? Pero si has sido tú.-le dije-Venga, suéltame así iremos mejor las dos.

Nos soltamos de las manos y antes de dar ningún paso nos dimos las manos otra vez, y volvimos a soltarnos de nuevo más de tres veces.

-Si vamos juntas vamos a caernos, pero si vamos separadas también.-dijo Cat.

-Vale, voy a bajar yo primero y después te ayudo a ti.-le dije.

-Pero si no sabes cómo bajar...

-Me sentaré y seré lo menos profesional que pueda.

Y así lo hice, me senté encima de todas las hojas y bajé arrastrándome lentamente hasta llegar abajo donde todos se estaban riendo de nosotras. Antes de que pudiera quejarme, Cat utilizó la misma técnica que yo y bajó junto a nosotros.

Seguimos andando hasta que tuvimos que saltar una pequeña zanja, en la que había un tronco por el que debíamos pasar. Como siempre Cat y yo fuimos las ultimas en pasar.

-Ay, me pica mucho la pierna.-dijo Cat antes de pasar.

-Venga pasa.-le tendí la mano desde el otro lado. Ella me dio la mano y pasó.

-¿Puedes mirar si tengo algo?-me dijo girándose y enseñándome la pierna. Yo grité. Tres abejas estaban enganchadas a su pantalón, picándole.

-¡Cat! Tienes tres abejas enganchadas ahí.-dije. Ella se puso a gritar, y yo grité también, haciendo que las dos gritáramos sin parar.

-¿Qué pasa?-dijo Daniel que venía corriendo hacia nosotras.

-Tiene tres abejas en la pierna y le están picando.-le señalé el pantalón de Cat.

-Joder, vale, voy a intentar quitarlas con un palo.-dijo él.

Cogió una pequeña rama del suelo y con cuidado las quitó de la pierna de Cat.

-Duele mucho.-se quejó Cat.

-Seguramente habrás pisado un nido de abejas y han venido a por ti. Venga volvamos a la casa que allí hay cremas para las picaduras de abeja.

Volvimos a la casa y mientras Cat se ponía la crema en la pierna donde tenía tres grandes picaduras de abeja, nosotros preparamos la cena.

Unas horas más tarde ya habíamos cenado todos y estábamos alrededor de la chimenea.

-Vámonos, tenemos que trazar el plan de escapismo para esta noche.-me susurró Cat.

Yo que ya había aceptado que no me dejaría irme a dormir en mi cama solo asentí y me levanté para despedirme de todos. Daniel me miró extrañado pero no me dijo nada, cosa que me desanimó un poco, pero salí detrás de Cat hacia la habitación.

-Vale, mira lo haremos así.-dijo, sacó una hoja de papel y un lápiz y se puso a dibujar la distribución delas habitaciones.-Nosotras estamos aquí.-señaló una habitación.-Y tienes que llegar aquí.-señaló la habitación de Daniel.

-Sí, el problema son las habitaciones de en medio. Están tus padres y los suyos.

-Ya, y por eso no debes hacer nada de ruido.-dijo acentuando el “nada”.

-Y ya sabemos que eso es imposible...-dije.

-No hay nada imposible, tengo fe en ti. Sé que puedes hacerlo y vas a llevarte el móvil para alumbrar un poco el camino. No va a ser tan difícil.

-Espero que no...

Cat y yo seguimos planificando como debía colarme en la habitación de Daniel hasta que llegó la hora. Todos estaban durmiendo. Era el momento perfecto.

-Confío en ti. Venga, ve.-me dijo antes de que saliera por la puerta.

Yo salí con la poca iluminación que me proporcionaba la pantalla del móvil. Caminé lentamente y de puntillas hacia la habitación de Daniel. Cuando llegué solté una gran exhalación de alivio. Lo conseguí.

-Vale Sam, ahora tienes que abrir la puerta.-dije para mí misma. Apliqué la técnica que me había enseñado Cat de estirar hacía mí y después bajar el pomo de la puerta lentamente. Empujé con cuidado la puerta y voilà. Estaba abierta.

Entré lentamente y cerré la puerta con cuidado de hacer le mínimo ruido. Después me acerqué a la cama de Daniel y lo vi dormido, era tan adorable. Daba hasta pena despertarlo pero recordé la amenaza de Cat: “Sí vuelves a la habitación antes de que sea de día voy a dejarte aquí pastando con las cabras. El coche es mío así que yo decido.” Sabía que no iba enserio pero igual no quería comprobarlo.

-Dani...-le dije bajito para que se despertara. A la cuarta o quinta vez que lo llamé abrió sus ojos.

-¿Sam? ¿Qué haces aquí?-preguntó confundido.

-Colarme en tu habitación.

-Me parece muy bien.-sonrió.-Por eso queríais saber dónde estaba mi habitación ¿eh?

-Me sorprende tu inteligencia.-bromeé.

-Eh, no te metas conmigo. Y además chica lista, ¿has pensado que solo hay un saco de dormir aquí? Porque no veo que traigas uno.

Lo miré alarmada, era verdad. Solo había un saco de dormir individual. No cabíamos los dos.

-Mierda, ya habían salido demasiadas cosas bien... Tendré que irme, entonces, no cabemos los dos....-dije. Miré a Daniel y de repente se levantó de un salto y abrió el armario, buscando algo.

-¡Aquí está!-dijo sonriendo. Sacó un saco de dormir de una mochila.

-¿Y eso?

-Mis padres siempre traen uno de sobra porque Jake se hacía pis en la cama y aunque ya no siempre lo traen por si acaso.

-Genial.-le dije sonriendo.

Sacamos el saco de su funda y junto con el de Daniel, hicimos un saco doble, así cabríamos los dos.

-A dormir.-dijo él cuando ya estábamos los dos metidos dentro.

-Buenas noches.-me acerqué y lo besé. Cerré los ojos y a los minutos me dormí.

El problema es que no había pensado en poner la alarma en el móvil para poder escapar e irme a mi habitación antes de que se despertaran todos.

sábado, 14 de diciembre de 2013

SORTEO NAVIDEÑO :3

¡Hola hola! Lo sé, hace muuuucho que no publico ni nada, os tengo muy abandonados... Pero se acerca Navidad y espero poder subir más ^^

En esta corta entrada os vengo a decir que participo en un sorteo que os va a gustar es un sorteo Navideño donde puedes ganas libros en papel. Sí, nada de PDF, en papel. Y bueno quería deciros que yo participo y que os invito a todos a participar, porque ¿no hay muchas ocasiones de ganar libros en papel haciendo unas pocas cosas no?  Pinchad en la foto y podréis saber mucho más :3


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jueves, 5 de diciembre de 2013

Cambios

Podía escuchar los gritos de jubilo de las personas a su alrededor. La mayoría celebrando que lo habían conseguido, otros a los que les daba completamente igual no haberlo conseguido. Y muy pocos como ella.

Esa misma mañana ella había estado entusiasmada y feliz, con una sonrisa en la cara, celebrando junto a esas personas. Pero bastaron unas pocas palabras para que todo se viniese abajo. Era la primera vez para ella, nunca pensó que sería como esas personas a las que les pasaba constantemente, pero ahora cabía la posibilidad de convertirse en uno de ellos. Y aunque no quería caer tan bajo era muy probable que pasase.

Un chico se le acercó. Uno como ella. Al verla con los ojos llenos de lágrimas la abrazó. Ella le sonrió en agradecimiento, pensando que así podría lograr que no se le notara el dolor. Pero él la conocía demasiado bien para creérselo. Habló con ella y le dijo cosas que llegaron a sacarle sonrisas y alguna que otra risa.

Cuando él se fue, ella pensó que a lo mejor él había hecho que lo malo se fuera, pero no era más que una ilusión.

Cuando dejó de verlo, sus ojos volvieron a llenarse de lágrimas.



martes, 3 de diciembre de 2013

HOPE


Ella tenía esperanza. Sabía que podía conseguirlo. Solo faltaba que se lo confirmasen.

Puedo conseguirlo

Esperó nerviosa su turno. No podía dejar de mover nerviosamente la pierna. Cada vez estaba más cerca. Cada vez sus nervios aumentaban junto a sus dudas, pero no dejó de pensar que podría.

Puedo conseguirlo

Su turno. Aquel hombre la miró, dijo su nombre y bajó la vista a su cuaderno. Entonces lo dijo. Solo fue una palabra, pero fue suficiente para echarlo todo a perder. Él siguió hablando, pero para ella todo se había parado. Una silenciosa y discreta lágrima bajó por su mejilla. La persona que tenía al lado le cogió la mano intentando animarla. Ella apenas lo sintió.

No lo he conseguido

Al salir solo necesitó un abrazo para que esa pequeña lágrima se convirtiera en sollozos que no podía controlar. Por mucho que intentaran consolarla ella estaba rota y no podían hacer nada. Tenía miedo. Miedo y rabia. Rabia hacia si misma por pensar que podría. Pero ahora lo sabía:

Nunca lo conseguiré






domingo, 17 de noviembre de 2013

RESEÑA: PULSACIONES - JAVIER RUESCAS Y FRANCESC MIRALLES



DATOS DEL LIBRO:


Título: Pulsaciones
Autores: Javier Ruescas y Francesc Miralles
Editorial: SM
Encuadernación: Rústica con solapas
Nº Páginas: 200
Precio: 9,95€
ISBN: 9788467563078

SINOPSIS:

Elia acaba de salir del coma.
¿Lo bueno?
Está bien y tiene móvil nuevo, así que por fin puede hablar con todo el mundo por HeartBits.
¿Lo malo?
No recuerda los tres días anteriores al accidente.
¿Qué habrá pasado durante ese tiempo? ¿Quién será ese tal Phoenix que no deja de mandarle mensajes? ¿Y por qué cada vez que Elia piensa en lo que ha podido olvidar… siente que le falta el aire?

OPINIÓN PERSONAL:

Quiero decir que para que veáis lo rápido que se lee este libro, que me lo compré ayer mismo, me lo empecé por la noche y no llegó a una hora más tarde me quedaban solo 30 páginas. Me lo podría haber acabado, pero no me hubiese durado nada así que he esperado a esta mañana para acabármelo, y aquí estoy, lista para hacer la reseña de este libro.

Es un libro MUY fácil de leer, ya que está escrito como si fuese una conversación de WhatsApp pero de HeartBits, una aplicación que se han inventado los autores que me parece muy interesante. El libro está lleno de intriga porque a ver, si tu un día te despiertas de un accidente en el hospital, y te dan un móvil nuevo por donde un misterioso chico empieza a hablarte y a decirte frases poéticas y profundas ¿qué pensarías? Yo estaría tanto ansiosa por saber quien es como acojonada porque un tío me hable como si me conociera.

PHOENIX_13:31
Pero, aunque no sea nuestra voz,
me gusta pensar que en el fondo sí que somos
las palabras que escribimos,
por mucho que nos editemos a nosotros mismos
cuando sea necesario o nos dejemos llevar
por la alegría o la rabia del momento…
Además, siento que de esta forma
podemos llegar a decirnos cosas
que quizá no nos atreveríamos a revelar
si nos miráramos a los ojos.

Phoenix es un chico misterioso que personalmente a mi me encantó desde el principio, siempre tiene una cita de un libro o película que decir en cualquier ocasión. Y al final, como me suele pasar quiero un Phoenix para mí solita :3

Los autores han creado a unos personajes secundarios muy bien logrados, está Marion, una chica que conoce Elia en el hospital y que durante la historia te va contando lo que le sucedió y como se siente. Sue, que es la mejor amiga de Elia desde siempre. Me encantó esta chica, tan espontánea y divertida. Tommy, el "guiri" que se queda en casa de Sue. Es un chico que al principio no me cayó muy bien, pero después ya le cogí cariño y es muy ASDFGHJKL lo único que odié de él eran sus continuos "LOL!". También estaban los padres de Elia, pero no voy a profundizar porque son como la mayoría de padres.

PHOENIX_21:51
Scott Fitzgerald decía
que puedes llegar a acariciar a la gente
con palabras…
ELIA_21:53
Ya, y Esopo decía
que cuando se necesitan abrazos,
el socorro en las palabras no sirve de nada.
Esta vez te he ganado en tu propio juego. 


Si decidís leer el libro que deberíais lo que os recomiendo es que leáis a parte de los diálogos, también la hora a la que se escribe cada mensaje, no sé, así sabes si le ha costado responder, si se lo ha pensado mucho o si ha respondido de forma automática. El final del libro a mi me ha encantado, no sé, pensaba que lo que le había pasado a _________ sería diferente, pero cuando se descubre fue como "UFF, MENOS MAL" 

VIDEOCLIP:

Aquí os dejo el Videoclip de la BSO del libro:













martes, 12 de noviembre de 2013

CAPÍTULO 13

-¿Zombie? ¿No está muy visto ya?-le dije a Cat.

-Ya... Pero seré una zombie sexy.-dijo como si fuese obvio.

-Ah claro, sí, zombie sexy, todo muy normal.

-Deja de criticarme anda, ¿tú de qué piensas disfrazarte?

-Pues no tengo ni idea... No quiero ir de algo típico.

-Mmmm puedes ir de... ¿loca?

-No, lo de loca te lo dejo a ti.-dije con lo que me llevé un golpe en el hombro por parte de Cat.

-Pues de pintora asesina-me dijo.

-Me gusta... Pero ¿cómo me disfrazaría de eso?

-Pues te pones una bata blanca llena de manchas de pintura, una paleta de esas típicas que llevan y te echas sangre por todo.-dijo riendo.

-Vale, pues decidido, iré de pintora asesina.-me uní a sus risas.

Ese año, Cat y yo iríamos a la fiesta de Halloween que celebraba la familia de la prometida de Tyler, la hacían cada año y por las fotos que habíamos visto parecía muy divertida. Quedaba solamente un día para la fiesta y yo acababa de decidir de qué disfrazarme así que debía darme prisa en ir a comprar lo que me hacía falta.

-¿Me acompañas a comprar la paleta de pintura? Creo que mi madre tiene una bata vieja así que solo necesito eso y la sangre falsa.

-Sí, claro, no hay problema.-me dijo Cat.-Y sé la tienda exacta donde puedes ir a comprarla.-me miró con una sonrisa de “yo sé algo que tú no sabes”.

-¿Qué tramas?

-¿Yo? Nada...-me respondió.

No insistí más y cogí el bolso para irnos. Cat me llevo a la tienda donde decía que encontraría lo que necesitaba. Entramos y nos pusimos a mirar lo que había. El dependiente que supongo estaba en la trastienda, salió a recibirnos.

-¿Sam? ¿Cat?-dijo. Yo me giré y le vi. Vi esos ojos marrones que hacía semanas que no había visto. Daniel.

Hacía casi un mes desde la fiesta de Jake, hacía un mes desde que me escribió eso en el vaso y hacía un mes que lo había estado evitando. Sí, había evitado todo lo que había podido a Daniel ¿por qué? Pues supongo que por cobardía, no me atrevía a hablarle después de nuestro casi beso y después de su “Para mí fue más que eso”.

-¡Hola Dani!-dijo Cat sonriendo. Ella sabía que trabajaba aquí, por eso me había traído. Cat se había pasado estas semanas intentando que hablara con Daniel, pero yo no le hacía caso. Ahora lo había conseguido.

-¿Qué hacéis aquí?-dijo mirándome a mí.

-Eh... Pues... com-comprar una cosa que ne-necesito.-dije nerviosa apartando la mirada.

-Si necesitáis algo avisadme, estaré allí.-señaló el mostrador y acto seguido se fue hacia allí, rascándose la nuca.

-¡Cat! ¡Sabías que trabajaba aquí!-le dije susurrando.

-Sí, sí que lo sabía, y por fin he hecho que hables con él.

-Para lo que le he dicho... Y además iba a verlo mañana.

-Pero mañana podías evitarlo pero hoy no.-dijo.

Después de buscar un rato encontramos lo que buscábamos y fuimos a pagar. Daniel no hizo preguntas de para qué era lo que comprábamos.

-¿Mañana vendréis no?-preguntó, sin mirarnos.

-Sí, las dos.-dijo Cat pellizcándome la mano que él no podía verme. Yo la fulminé ocn la mirada y seguí callada.

-Yo también estaré por ahí...-dijo él, mirándome, yo aparté la mirada.

Me cobró lo que compré y Cat y yo fuimos hacia la salida.

-¿Sam?-dijo Daniel desde atrás del mostrador, yo me giré y lo miré.

-¿Qué?-le pregunté casi en un susurro. No podía apartar la mirada de sus ojos.

-Nada...-sacudió la cabeza de un lado a otro y apartó la mirada.

Salí de la tienda.

Al día siguiente Cat y yo ya lo teníamos todo listo para irnos. Estábamos dando los últimos retoques a nuestros disfraces.

-¿Así estoy bien? ¿O un poco más de sangre?-le pregunté.

-Yo creo que así estás bien.-me respondió.

Media hora más tarde ya estábamos en la casa donde se celebraba la fiesta. Su casa.

Entramos y ya había algunos amigos. Por suerte o por desgracia no vi a Daniel hasta más tarde.

-¿El baño estaba ahí, no?-le pregunté a la madre de Jake, señalando una puerta.

-Sí, pero creo que está ocupado, así que sube arriba, la segunda puerta a la derecha es el baño.-me dijo.

-Vale, gracias.

Subí las escaleras y seguí las indicaciones. Abrí la puerta y me encontré con Daniel acabando de disfrazarse. Se estaba atando una camisa, manchada de sangre.

-Oh, lo siento.-dije sonrojándome.

-No pasa nada, ahora salgo, ya he acabado.-me respondió sonriéndome con algo de ¿tristeza?

-No, no. Tómate tu tiempo, esperaré aquí fuera.-cerré la puerta de nuevo y me apoyé en la pared esperando.

Unos minutos después salió Daniel. Y no pude evitar pensar que aún con la cara de muerto, estaba guapo.

-Ya puedes entrar.-me dijo.

-Vale.-le miré y me dispuse a entrar al baño, pero su mano me agarró del brazo y me lo impidió.

-Espera.

-¿No vas a dejarme entrar al baño?-me reí.

-¿Qué?-se sonrojó-Son, digo sí, sí que voy a dejarte pero espera, tengo que hablar contigo.

-Oh, vale.-dije poniéndome seria.

-Entiendo que no quieras ni hablar conmigo después de lo que te he hecho. Hablé contigo casi cada día durante semanas y después desaparecí sin decirte nada. Eso ya es suficiente para odiarme, pero después yo aparecí con Ashley y lo estropeé todo aún más. Si no fuese por ti, seguro que seguiría con ella.

-¡Pues siento haber estropeado tu relación!-le dije enfadada.

-¡No! No me refería a eso, me refiero a que si no fuese por ti, no habría abierto los ojos. Gracias a ti no estoy con esa estúpida.

-Supongo que de nada entonces...-dije confundida.

-Y eso no es todo. Gracias a lo que hiciste me he dado cuenta de que...-se acercó a mi oído y me susurró-...me gustas.

Yo me aparté un poco para mirarlo a los ojos.

Esbocé una sonrisa.

Y le besé.

lunes, 4 de noviembre de 2013

GANADORA DE SORTEO :3

¡Hooola!


Hace unos días finalizó el sorteo conjunto que hicimos Amanda Breaths y yo, ¡ya tenemos ganadora! Sorteábamos un ejemplar en papel de Escucharás mi corazón, de Alessio Puleo. Vamos con la ganadora...


*redoble de tambores*




¡ SHINE !




¡Felicidades! Ahora solo tienes que enviarnos un correo a elamoradosvelas@hotmail.es para concretar donde quieres que te enviemos el libro y demás.




domingo, 3 de noviembre de 2013

RESEÑA: JUNTOS-ALLY CONDIE

¡Hola! Ya sé que hace muuuuucho que no publico, pero hoy vengo con la reseña de un libro que a mi me encantó. Vamos allá.




DATOS DEL LIBRO:

Titulo: Juntos
Autor: Ally Condie
Editorial: Montena
Precio papel: 15.95 €
Nº paginas: 348

SINOPSIS:

En el mundo de Cassia, las autoridades lo deciden todo. A quién debes amas, de qué debes trabajar, incluso cuándo debes morir. Cassia nunca ha cuestionado las decidiones que han tomado por ella, ni siquiera cuando le comunican que su "pareja perfecta" -la persona con quien deberá compartir el resto de su vida- es Xander, su mejor amigo. Los problemas llegan más tarde, cuando un extraño error informático hace que en la microficha que las autoridades le han entregado aparezca la cara de otro chico, el enigmático Ky. Con una mezcla de estupefacción y curiosidad, Cassia empieza a investigar. ¿Y si este error no fuera fortuito? ¿Y si la persona de su vida no fuera quien le han asegurado que es?


OPINIÓN PERSONAL:

Al principio el libro se me hizo un poco lento, todo hay que decirlo. Más que nada porque todos se comportaban como tocaba, no había acción, no había NADA. Estaba todo controlado y no había nada fuera de lugar. Pero poco a poco se hizo más y más adictivo y no pude dejar de leer hasta la última página.

El libro empieza el día en que van a asignarle a Cassia su pareja. Como dice en la sinopsis su pareja es Xander, su mejor amigo, el rubio con ojos azules e inteligente que busca toda chica. Pero unos días más tarde cuando en su casa abre su microficha, la cara que ve no es la de Xander, sino la de Ky. Un chico moreno y de ojos un tanto extraños según Cassia. Cassia en vez de dejar pasar ese error, se pone a pensar en el porqué de la foto de Ky en su microficha.

En el mundo de Cassia, solo hay 100 poemas, 100 cuadros, 100 libros, 100 canciones, etc. Porque si no recuerdo mal, piensan que si sabes muchas cosas no le das valor a todas, a´si que solo hay cien de cada.

"No entres dócil en esa buena noche,
que al final del día debería la vejez arder y delirar;
enfurécete, enfurécete por la muerte de la luz."


Ese es un poema que está presente en todo el libro, y que a mi personalmente me encanta. 

Ky y Cassia se conocen desde pequeños, y tienen el mismo grupo de amigos pero Cassia no se había fijado en el hasta que ese error le mostró su cara. Ellos dos se van conociendo en las excursiones que hacen a la Loma, Ky le enseña a Cassia a hacer cosas que muy pocas personas saben hacer no penséis mal por favor  y os digo que estos dos os van a enamorar. 

"Pienso que quizá tenía intención de decir algo más, pero, cuando nuestros labios se tocan, las palabras, por una vez, son completamente innecesarias."

Porque no es como si PUM ya estamos juntos y nada puede separarnos, no, no pueden estar juntos por la situación de Ky y porque los funcionarios no dejan de vigilarlos.

Hay veces que quieres darle una bofetada a todos los funcionarios que hay, bueno, no hay veces no, SIEMPRE quieres darle una bofetada a los funcionarios, bueno menos al padre de Cassia y a su abuelo claro. *SPOILER* Y más ganas de pegarles cuando hicieron que Cassia clasificara a los aberrantes y ella sin querer destinó a Ky a las provincias exteriores, donde haría de señuelo para la guerra y posiblemente moriría T.T*FIN DEL SPOILER*


"Hallaré una forma de volar como los ángeles de la historia y lo encontraré."

Al final del libro, lloré, sí, lloré, no como una magdalena, pero si que solté unas cuantas lágrimas, más que nada por impotencia, la impotencia de ________ por no poder seguir a _________. Fue horrible jajajaja.

En conclusión, Juntos es un libro muy bueno que os recomiendo mucho, porque os va a atrapar entre sus páginas os va a meter en un mundo donde todo está controlado por los funcionarios.

BOOKTRAILER:











**************************
Mañana Amanda Breaths y yo publicaremos el resultado de nuestro sorteo conjunto del ejemplar en papel de Escucharás mi corazón.

domingo, 13 de octubre de 2013

CAPÍTULO 12

Unas semanas más tarde

-¿Tienes el regalo?

-Sí, lo estoy envolviendo ahora mismo.

-Vale, en cinco estoy en tu casa.

-Vale, hasta ahora.

Le colgué a Cat y metí el regalo en una bolsa antes de salir hacia su casa.

Hoy era el cumpleaños de Jake, el hermano pequeño de Daniel. Desde el día en el parque se había encariñado conmigo y me invitó él mismo a su fiesta de cumpleaños. Cat y yo le compramos el regalo juntas. La fiesta era en su casa. No había ido nunca así que me tenía bastante intrigada.

Al llegar a casa de Cat llamé al timbre. No tardó nada en abrirme.

-¿Nos vamos, no? Porque sinó llegamos tarde y ya me ha llamado la madre de Jake tres veces asegurándose de que llegaríamos a tiempo porque Jake no para de preguntar por ti.

-Que mono.-dije.

-Sí, es mono hasta que descubres que está enamorado de ti.-soltó una carcajada.

-Calla, venga vamos, que no llegaremos.-le dije divertida.

Fuimos hacía la casa de Jake y a una manzana ya se escuchaban los gritos y risas de los niños.

-¿Tienen un castillo hinchable?-dije sorprendida.

-Se ve que sí.-respondió Cat también sorprendida.

Llamamos al timbre y nos abrió Daniel, con un gorro de cumpleaños y un niño pequeño colgado de la pierna.

-¡Hola! Pasad, Jake no ha parado de preguntar por ti-me dijo mientras me daba dos besos.

-Ahora iré a buscarlo.-reí-parece que tienes un koala en tu pierna.

-Pues casi.-sonrió, mirándome.

-¡Vamos Daniel! ¡Vamos a jugar!-le decía el niño tirando de sus pantalones.

-Ya vamos, ya vamos.-riendo se fue caminando con el pequeño aún colgado de su pierna.

Cat y yo entramos en la casa y saludamos a la madre de Jake que estaba por ahí y nos dijo donde teníamos que dejar el regalo.

-Mira ahí viene.-dijo Cat señalando a Jake que venía corriendo hacia nosotras.

-¡Sam!-dijo y se abalanzó contra mí casi tirándome al suelo.

-¡Hola Jake! ¿Cómo te lo estás pasando, pequeño?-le pregunté.

-¡Muy bien! ¡Tienes que venir a saltar con nosotros! ¡Cat, tú también!-dijo emocionado.

-Ahora iremos, Jake.-dijo Cat.

Sin decir nada más, Jake se volvió a ir al jardín con sus amigos.

-La verdad es que suena tentador lo de ir a saltar.-dije riendo.

-Pues vamos.-dijo Cat.

No tardamos ni cinco minutos en quitarnos los zapatos y entrar allí dentro para saltar con los niños.

-¡Sam! ¡Sam! A ver si me pillas.-me dijo Jake.

Empecé a perseguirlo por dentro del castillo hinchable, riendo y jugando. Hasta que me tiré por el tobogán si mirar si abajo había alguien. Cuando miré era demasiado tarde y ya estaba encima de alguien.

-¡Lo siento! No he mirado antes de tirarme.-empecé a decir cuando vi a Daniel debajo de mi riéndose a carcajadas.

-Deberías haber visto tu cara de susto al caerte encima de mí.-dijo entre risas. No pude evitar sonreír.
-Tonto, pensaba que te había chafado.

-¿Tú? ¿Chafarme? ¡Pero si eres una pluma!-dijo él. En ese momento un niño se tiró por el tobogán y como yo, no miró. Se chocó conmigo haciendo que Daniel y yo nos juntáramos más hasta el nivel de rozar nuestros labios durante unos segundos.

Los dos nos ruborizamos enseguida y yo me levanté de encima de él.

-¡Jake! ¿Dónde estás?-grité volviendo a buscar al niño.

Media hora más tarde estaba sentada en una silla, con un vaso de limonada en las manos.

-¡Sam! ¡Sam! ¿Vienes?-preguntó un amigo de Jake con el que había jugado antes.

-Pídeselo a Cat, que yo estoy muy cansada, Will.-le dije. El pequeño se fue hacia Cat y la arrastró hasta el castillo para que jugara con ellos. No sin antes lanzarme una mirada asesina.

-¿Cansada?-preguntó una voz a mí espalda. Al reconocerla no pude evitar sonrojarme.

-Sí. Tu hermano es hiperactivo. No se cansa nunca.-le dije sin mirarlo. Esperando que el rubor se me pasara.

Cogió una silla y se sentó a mi lado.

-Lo sé-soltó una carcajada-a veces es hasta insoportable.

-No digas eso, pobrecillo.-le dije sonriendo.

-Tú también lo dirías después de convivir tantos años con él como yo.

-Puede ser.-ahora era yo quien reía.

-Oye Sam, lo de antes...

-¿Qué antes?-pregunté esperanzada en que no se refiriera al “casi” beso que habíamos tenido.
-Lo de ahí dentro, cuando nos hemos besado...

-No nos hemos besado, ha sido un accidente.-dije sonrojándome y apartando la mirada.

-Bueno pues ese accidente. ¿Solo ha sido eso? ¿Un accidente?-me miró, buscando mis ojos, que no le miraban.

-Sí, solo fue eso. ¿Qué iba a ser? El niño me empujó y sin querer nos besamos.-le miré y nos sumimos en un incómodo silencio.

-¿Habéis puesto ya vuestro nombre en los vasos?-nos preguntó una mujer, supongo que la madre de uno de los niños.

-Eh, no. Aún no.-dijo Daniel, sin despegar la mirada de mí.

-Pues tomad, escribidlo, así sabréis cual es vuestro vaso y no lo perderéis.-nos dijo, dándole un rotulador a Daniel y alejándose.

-Dame tu vaso, le pondré tu nombre.-me dijo amablemente. Yo se lo di y él lo puso. Yo sin ni siquiera comprobar que había puesto, cogí el vaso y me levanté.

Después de unas horas la gente ya empezó a irse y con ellos Cat y yo. Estábamos en la puerta, despidiéndonos de todos.

-Espero que os haya gustado.-dijo la madre de los hermanos.

-Pues claro, ha sido muy divertido.-dijo Cat sonriendo. Yo asentí, secundándola.

-Muchas gracias por invitarnos.-dije.

-No es nada, ha sido divertido teneros aquí.-dijo esta vez el padre.

Salimos fuera donde estaba Daniel hablando por teléfono con alguien. Al verme, me miró buscando respuesta a algo que yo no sabía. Le miré confundida, pero él no hizo ningún gesto indicando que quería.

-¿Me das un poco?-dijo Cat señalando mi vaso, que aún tenía un poco de limonada.

-Sí, claro.-le tendí el vaso y ella bebió. Después se quedó mirando el vaso.

-Sam, ¿quién ha escrito tu nombre? Porque diría que se ha equivocado un poco.-dijo riendo.
Yo la miré confundida y cogí el vaso de sus manos. Y por fin leí lo que Daniel había puesto.

Para mí fue más que eso

Me giré, para mirar a Daniel, buscando respuestas. Él estaba entrando en su casa. Me miró y acto seguido cerró la puerta.


jueves, 3 de octubre de 2013

PROMISES

-¡Me lo prometiste! ¡Me lo prometiste!-grité con lágrimas en los ojos.

Tú, ni me respondiste ni me devolviste la mirada como era de esperar.

Lágrimas corrían por mis mejillas. Caí al suelo de rodillas, incapaz de sostenerme más en pie.

-Cariño, vamos, ya está-dijo mi padre intentando levantarme.

-¡No! ¡Suéltame!-forcejeé con él-¡Él me lo prometió! ¡Me prometió que se quedaría conmigo! Y ha roto su promesa...-dije casi en un susurro.

-Shh, no fue culpa suya-se agachó a mi lado y me acarició el pelo-Vamos a casa, estarás mejor, ya verás.-intentó levantarme de nuevo y esa vez no opuse resistencia alguna.

Dejé que me alejaran de él.

Dejé que me alejaran del cuerpo inerte de mi mejor amigo.

Amigo que nunca olvidaría.




domingo, 29 de septiembre de 2013

¡NOTICIAS, NOTICIAS!

¡Eh, hola! ¿Cómo estáis? Bueno pues hoy no hay capítulo si, porque no he tenido tiempo de escribirlo y todo ese rollo que ya sabéis. Pero es que nadie me comenta si le gusta o si no le gusta, sí a lo mejor una persona y bueno, como comprenderéis como que no me motiva mucho eso. Así que he decidido dejarla por lo menos unas semanas y después ya decidiré que hacer. Lo siento mucho por las peronas que a veces me comentaban, pero es así. 

P.D: Además aprovecharé también para empezar con buen pie el curso todos saben que eso no pasará...  

viernes, 27 de septiembre de 2013

SORTEO CONJUNTO "ESCUCHARÁS MI CORAZÓN"

¡Eh, hola! Hoy os traigo algo nuevo para el blog ya que nunca he hecho ninguno, ¡UN SORTEO! Ya lo saben, lo pone en el título... Shht, cállate  Bueno, pues sí, os traigo un sorteo. Es un sorteo conjunto como pone ahí arriba, en el título. Y se sortea un ejemplar en papel de Escucharás mi corazón de Alessio Puleo. Yo me lo he leído y os digo que es un libro precioso y que os hará llorar al final o por lo menos a mí me hizo llorar. El sorteo lo hemos organizado Amanda Breaths y yo.

El sorteo es fácil y no tiene complicaciones. Es muy sencillo. Aquí os dejo las bases:

Bases:


(Todas los puntos nombrados a continuación son obligatorios si queréis participar en el sorteo).

·Debéis ser seguidores tanto de "Amor y mucho más...", como de "Tú y yo, juntos...", ya que es un sorteo conjunto.

·Tenéis que colocar el banner del sorteo en la barra lateral o, en su defecto, en una pestaña dedicada a sorteos.

·Si no hay mínimo 10 participantes el concurso se verá anulado.

·El sorteo será a nivel nacional (España).

·No nos hacemos cargo de cualquier error o pérdida del ejemplar durante el envío.

Para participar tenéis que rellenar este formulario:

a Rafflecopter giveaway

Y el banner que debéis poner en vuestro blog es este:



Para participar, solo tienes que dejar un comentario diciendo que participas y dejando tu correo. Si no quieres que vean tu dirección electrónica, puedes enviarnos un mail (elamoradosvelas@hotmail.es). En el caso de no tener perfil de Blogger, tendréis que enviar una captura de pantalla indicando que nos seguís tanto a Amanda como a mí. (Botón Impr pant Pet sis, justo al lado de F12 y luego, copiar en el Paint).

Tenéis hasta el 1 de Noviembre a las 23:59 de la noche para participar ¿A qué esperáis? Para cualquier duda o problema, por favor no dudéis en enviarnos un correo a : elamoradosvelas@hotmail.es con el asunto "Problema sorteo".

domingo, 22 de septiembre de 2013

VIDAS PARALELAS - CAPÍTULO 11

Por décima vez ese día intenté ponerme a leer. Ya nada podía distraerme, había cerrado las ventanas para que el ruido del tráfico no me molestara y había cerrado la puerta para que las voces de mis padres no me molestaran.

Me puse a leer el libro que tanto ansiaba y no había leído ni dos páginas cuando mi móvil, encima de la mesa empezó a sonar. Maldecí a quien pudiese ser y me levanté a cogerlo.

-¿Diga?

-Hola Sam, soy yo.-dijo Cat.

-Me lo imaginaba ¿qué pasa?

-A ver mi suegra, bueno no, en realidad no es mi suegra, no sé ni quien es de mi familia, pero bueno, la madre de la mujer de mi hermano, que raro me suena eso aún, me ha pedido que si podía cuidar a Jake y a Emma, y yo te he llamado para saber si venías y los cuidabas conmigo.

-¿Emma?

-Sí, es la mediana pequeña, tiene 12 o 13 años, no me acuerdo. ¿No la conoces?

-No, no vino a la cena en tu casa...

-¡Es verdad! Creo que tenía un cumpleaños o no sé... ¿Vienes o no?

-Sí, claro ¿a qué hora?

-Sobre las cinco en mi casa.-dijo Cat.

-Vale, ahí estaré. Adiós.

-Adiós, nos vemos.

Colgué y me volví a tumbar en la cama, a leer tranquila. Esa vez conseguí leer dos capítulos antes de que me volviera a sonar el móvil. Me levanté y lo cogí, cabreada.

-¿Qué quieres ahora, Cat?

-¿Perdone? Lo siento, busco a Taylor ¿está por ahí?-dijo una señora.

-No, lo siento, se ha equivocado.

-Vale, gracias.-colgó.

Esa vez ya me llevé el móvil a la cama por si volvían a llamar cosa que volvieron a hacer.

-¿Diga?

-¿Está Taylor?-dijo la misma señora de antes.

-Ha vuelta a llamar al mismo número de antes, señora.

-Uy lo siento hija, gracias de todos modos.-y volvió a colgar.

Rodé los ojos y intenté retomar la lectura de nuevo hasta que el maldito móvil volvió a sonar.

-¡Qué Taylor no vive aquí, señora!-dije enfadada.

-¿Sam? ¿Estás bien?-dijo Cat.

-Joder...-solté el aire exasperada-Hola Cat.

-¿Quién es Taylor?

-Nadie, una señora que no para de llamar, buscándola.-Cat soltó una carcajada.

-Bueno, llamaba para decirte que no vengas, que al final se ocupa Daniel y Ashley de los niños.

-Vale...-dije cansada-Si me disculpas, voy a intentar leer.

-¿Aún no te has acabado el libro que te presté?

-Estoy en ello pero por culpa tuya y de señoras en busca de Taylor pues no puedo.

-¡Cuentista! Venga, te dejo leer tranquila. Un beso.

-Otro.-colgué.

Puse el móvil en silencio y me puse a leer, esta vez sin interrupciones. Sobre las cinco y media apareció mi madre pidiéndome si podía ir a comprar algunas cosas para la cena.

-Toma el dinero.-me dio unos cuantos billetes.

-Vale, vuelvo en un rato.

Salí y fui hacia el supermercado. Compré y volví a casa. Para llegar cogí un atajo por donde tenía que pasar por un parque. Miré a los niños jugando, algunos en la arena, otros columpiándose  otros tirándose por el tobogán.

Escuché a un niño llorar y miré para ver quién era y me sorprendí al ver a Jake allí, eso significaba que Daniel y Ashley tenían que estar por ahí cerca.

Me fijé mejor y vi porqué estaba llorando, tenía una marca roja en la mejilla. Como no vi a ninguno de los dos mayores por ahí decidí acercarme un poco, pero antes de llegar vi a Ashley acercarse al niño que la miró asustado. La rubia miró a los dos lados, como vigilando y después empujó al niño hasta que cayó al suelo y después le dio una bofetada en la cara.

Yo sin pensarlo, dejé las bolsas en el suelo y corrí hacia ellos.

-¿Pero qué coño te crees que haces?-le grité a Ashley, mientras la apartaba y levantaba al pequeño.

-¿Qué haces tú aquí?-preguntó con desprecio.

-Pues alejar al niño de una bestia como tu.-le dije agachándome y abrazando al niño, que lloró abrazándome.

-El mocoso es un malcriado, me ha llenado de arena los zapatos.

-¡Eso es normal en un parque lleno de arena!

-Pero lo ha hecho a propósito.

-No es verdad...-dijo Jake aún abrazándome.

-¡Cállate niño!

-No le hables así, él no tiene la culpa de que te compres zapatos más caros que un coche.

-¿Qué pasa?-dijo Daniel que apareció detrás de nosotras con una niña que supuse que era Emma a su lado.

-Nada, mi amor. El niño se ha caído y se ha puesto a llorar.-dijo Ashley con una sonrisa falsa. Mi boca cayó abierta.

-¡Serás mentirosa!-me levanté y encaré a Daniel.-Tu novia le ha pegado a Jake y apuesto a que no es la primera vez.-le enseñé la marca roja de Jake en la mejilla.

-¿Qué?-miró boquiabierto a Ashley-¿Le has pegado a mi hermano?

-¿Qué? No, no yo no le he hecho nada a ese niñito.

Daniel se agachó y miró a su hermano menor.

-¿Tú lo has visto-me preguntó primero, yo asentí-¿Te ha pegado Ashley?-se dirigió a su hermano.
Jake sólo asintió. Daniel se levantó con la cara roja de ira.

-¿Algo que decir a eso?-le preguntó a su novia.

-Yo... ¡El niño se lo merecía!-dijo.

-Serás cabrona.-dije yo.

-No quiero volver a verte cerca de ninguno de mis hermanos. Nunca.-le dijo Daniel.

-¿Perdona?-arqueó una ceja rubia.

-No, no te perdono. No quiero volver a verte.

-¿Me estás dejando?

-Sí, te estoy dejando Ashley, no sé cómo pude estar contigo.

-¡Pero no puedes dejarme!-gritó la chica.

-Pues lo ha hecho, chica. Asúmelo.-le dije yo.

-Exacto y ahora vete por favor.-le dijo Daniel. La rubia solo soltó un gritó furiosa y se fue cabreada.

Estuvimos en silencio unos minutos mientras Daniel abrazaba a Jake, que ya había dejado de llorar.

-Gracias.-me dijo una vez se había puesto de pie.

-No es nada.

-Sí, es mucho. Si no hubieses estado aquí no hubiese sabido lo que le hacía a Jake.-dijo.

-Bueno pues, de nada, supongo.-sonreí.

-¿A dónde ibas?-me preguntó. Yo miré al sitio donde había dejado las bolsas de la compra. Por suerte aún seguían allí.

-A casa, venía de comprar algunas cosas.

-Te acompañamos, nos viene de camino.-dijo. Yo lo miré confundida, sabía que no le venía para nada de camino, pero no dije nada.

-Vale.-fui a coger las bolsas y volví con ellos.

-Deja que te lleve alguna bolsa.

-No gracias, no soy como Ashley que no puedo llevar ni una bolsa.-dije, él soltó una carcajada.

-Sé que puedes llevarlas, Sam. Pero igualmente quiero ayudar. Anda, trae.-me cogió dos de las tres bolsas que llevaba.

-Gracias.-me sonrojé por alguna estúpida razón.

Andamos hacia mi casa, con los dos hermanos pequeños por delante. Estábamos en un silencio cómodo, cada uno pensando en sus cosas.

-¿Cómo te sientes?-le pregunté.

-¿Eh?-dijo saliendo de sus pensamientos.

-Que como estás. Acabas de dejar a tu novia...

-La verdad es que bien, ya había pensado algunas veces en dejarla, pero hasta hoy no había tenido un motivo. Supongo que me siento liberado...-dijo, yo asentí sin decir nada.

Llegamos a mi casa y Daniel me acompañó hasta la puerta.

-Gracias por llevarme las bolsas.-le cogí las bolsas que llevaba, rozando su mano causando que me estremeciera.

-Gracias a ti por ayudar a Jake. Enserio, no sé cómo agradecértelo.

-Descuida, no hace falta que me lo agradezcas, con un gracias es suficiente.-le sonreí.

-Vale. Adiós Sam. Ya nos veremos algún día de estos.

-Claro.

Nos quedamos mirando unos segundos, hasta que decidí darle un beso en la mejilla, él al mismo tiempo decidió darme un abrazo, cosa que no salió bien. Yo para rectificar intenté darle un abrazo y él un beso en la mejilla. Acabamos riéndonos los dos.

-Qué difícil es esto.-dijo él riendo.

-Ni que lo digas.

Él me puso las manos en los brazos y me di un beso en la mejilla.

-Ahora sí.-me sonrió.-Adiós.

-Adiós.

Vi cómo se alejaba y después entré en casa.

domingo, 15 de septiembre de 2013

VIDAS PARALELAS - CAPÍTULO 10

Me desperté en la habitación de Cat. Abrí los ojos y todo lo que me dio tiempo a ver fue su mano dándome en toda la cara.

-¡Cat!-le grité, despertándola.

-¿Qué?-dijo medio dormida.

-Me has dado un manotazo.

-Déjame, estoy durmiendo.-se acurrucó y volvió a dormirse.

Resoplé y me levanté. Me encontré a su madre en el pasillo.

-¡Hola Sam! ¿Ya despierta?

-Sí, no tenía más sueño.-le sonreí.

-Yo tengo que irme a hacer unos recados pero estás en tu casa ya lo sabes y aún están todos durmiendo.-me sonrió y sin darme tiempo a decir nada más salió por la puerta.

Fui a la cocina y me preparé un tazón de cereales con leche. Me senté en la mesa y me puse a comer.

-¡Buenos días!-dijo alguien entrando en la cocina.-Oh, no sabía que estarías aquí.

-Pues ya lo sabes.-le dije a Daniel poniendo los ojos en blanco. De toda la gente que había en la casa tenía que despertarse él, como no.

-¿Quién se ha levantado con el pie izquierdo?-dijo con un deje burlón en la voz.

-¿No tienes nada mejor que hacer?

-A estas horas no.-se sentó a mi lado en la mesa-Están todos durmiendo.

-¿Y por qué tu no?

-Podría hacerte la misma pregunta.-dijo, yo resoplé exasperada.-¿Puedo pedirte un favor?

-Claro, somos tan amigos que haría cualquier cosa por ti.-dije con sarcasmo.

-Enserio, Sam.

-¿Qué quieres?-me resigné.

-Que Cat y tú me acompañéis a mi novia y a mí a ir de compras esta tarde.-lo miré sorprendida.

-¿Me estás pidiendo que te acompañe a ir de compras a ti ya a la rubia?

-Se llama Ashley.

-Para lo que me importa...


-¿Vendréis o no?-preguntó ignorando mi comentario.
-¿Qué gano si voy? Y no me digas que una tarde en tu compañía es suficiente porque entonces no me convencerás de ninguna manera.-él se rio de lo que dije.

-Ganas... ¿un helado?

-¿De dos bolas?-pregunté.

-Sí, una de chocolate y la otra de vainilla.

-Te acuerdas...-dije para mí misma más que para él.

-Sí, me acuerdo.-se levantó cogiendo los dos tazones y poniéndolos en el lavavajillas.-¿Aceptas el trato?

-Hmmm sí, acepto.

-Vale, pues a las cinco saldremos-dijo dirigiéndose a la puerta de la cocina.

-De acuerdo...-me levanté.

-Bonito pijama.

-Gracias. Es de Cat, ella puede decirte donde lo compró por si quieres uno.-sonreí y salí de la cocina empujándolo.

A las cinco estábamos Cat, Daniel y yo esperando a Ashley.

-¿Cuánto tarda, no?-preguntó Cat.

-Es una mujer, es normal...-dijo Daniel.

-Nosotras somos mujeres y ya estamos aquí, no es excusa...-Cat rio a mi comentario.

El sonido de unos zapatos contra el suelo nos alertó de que Ashley se acercaba. Cuando la vimos, no pude evitar abrir mi boca.

-¿Vamos a algún centro comercial V.I.P. o algo así?-preguntó Cat.

Ashley llevaba un vestido azul marino, que apenas le tapaba el culo, con unos tacones de aguja altísimos.

-¿Nos vamos, chicos?-preguntó con su voz irritante.

-Sí, vamos.-Daniel se levantó y nosotras detrás.

Llegamos al centro comercial y fue como encender un interruptor en Ashley. Se volvió loca al ver todas las tiendas. Nos hizo entrar en todas  y cada una de ellas ¡Hasta en las de bebés!

Acabamos todos llenos de bolsas. No, ni Cat ni yo llevamos nada de esa rubia, para eso estaba su perrito faldero, Daniel, que llevaba como 16 bolsas llenas de ropa en las manos. Cat se había comprado unos pantalones que estaban de oferta y yo un sencillo vestido que también estaba rebajado.

-Cari, ya hemos recorrido todo el centro comercial, no hay más tiendas.-dijo Daniel.

-¿Cari? ¿Enserio?-me susurró Cat al oído-Ha perdido todo mi respeto—yo me reí.

-¡Que poco aguante tenéis! ¡De verdad!-dijo con un chicle en la boca. Ya vería que poco aguante tendría con mi mano en su cara y esa irritante boca cerrada de la bofetada.

-¿Por qué no vamos a tomar un helado?-dijo Daniel, mirándome de reojo. Yo sonreí.-Yo invito.

-Vale.-fui la primera en responder.

-¿Un helado?-preguntó Ashley.

-Sí, ya sabes, diferentes sabores, frío, en un cono o en tarrina.-dijo Cat que se ganó una mirada asesina de Ashley.

-Pero eso engorda mucho.

-Pues no comas.-dijo Daniel, dejándonos a Cat y a mí un poco sorprendidas.

Ashley resopló pero no dijo nada mientras íbamos hacia el puesto de helados.

-Tomad, pedid vosotras. Yo voy a dejar todo esto al coche y vuelvo.-Nos dio el dinero para pagar a Cat y a mí-¿Ya sabes de qué lo quiero no?-me preguntó a mí.

-Sí, no te preocupes.-le sonreí.

Él se fue con las bolsas hacia el coche mientras nosotras hacíamos cola.

-¿Cómo es que sabes qué helado quiere?-me preguntó Cat.

-Me lo dijo una vez...

-¿Y te acuerdas?

En ese momento nos tocó a nosotras e ignoré su pregunta, pidiéndole a la vendedora los helados.

-Ya estoy aquí.-dijo Daniel justo en el momento que nos apartamos de la heladería.

-Toma.-le di su helado.

-Gracias.

-Ah, el cambio, toma.-busqué en el bolsillo de mis pantalones y se lo di.

-Quédatelo, no lo quiero.

-Yo tampoco lo quiero, es tu dinero y ya me has invitado.-insistí.

-Que no, Sam, quédatelo.

-Yo te digo que no quiero. No seas cabezota.

-Podría decirte lo mismo.

-Daniel, coge el dinero.-Se lo intenté meter en el bolsillo del pantalón.

-¡Eh!-apartó mi mano y yo resbalé hacia atrás. Hubiese caído al suelo si él no me hubiese cogido a tiempo. Nos miramos a los ojos unos instantes, sin decir nada.

-¡AAAAH!-gritó Ashley. Nos giramos para verla y tenía todo mi helado estampado en la parte delantera de su vestido.

Daniel me puso de pie y la miramos, intentamos contener la risa, pero Cat que estaba riéndose a carcajadas nos la contagió y explotamos en risas al verla toda manchada.

-No, puedo, me meo...-dijo Cat, casi tirándose al suelo.

-¡Daniel! ¿Cómo puedes reírte así de tu novia?-gritó Ashley hecha una furia.

-Yo pararía, pero si hubieses visto tu cara.-dijo sin dejar de reírse.

Ashley se puso roja de ira y se fue hacia el baño a limpiarse.

-Ha sido lo mejor de la tarde.-dije calmándome un poco.

-Estoy de acuerdo.-dijo Daniel.

sábado, 14 de septiembre de 2013

Cada mañana

Como cada mañana, Will, se fue hacia la parada de autobús. Odiaba levantarse tan temprano para ir a trabajar. Él era de mucho dormir, pero solo había una cosa que lo animase a levantarse.

Ella.

La chica que veía cada mañana al otro lado de la calle. Mientras esperaba a que el autobús viniera, la miraba. Ella muchas veces le devolvía la mirada con su cigarro entre los dedos.

Alguna que otra vez se le escapaba una sonrisa al verla allí, esperando algo, a lo mejor esperaba a su novio, o a una amiga. O simplemente esperaba a que pasara un taxi y la llevara a cualquier lugar.

Pero Will nunca supo lo que ella esperaba. Él siempre era el primero en irse, subiendo al autobús rumbo a trabajar. No sin antes mirarla una última vez, preguntándose si al día siguiente estaría allí.

Esa mañana, Will se levantó como cualquier otro día. Se tomó su café en el bar de la esquina de su casa, saludó al vendedor al que le compraba un periódico cada día al volver de trabajar  y fue a esperar el autobús. Cuando llegó no la vio en su sitio de siempre. Recorrió con la mirada el otro lado del a calle, buscándola.

Pero ese día, ella no estaba.

Él se quedó pensando ¿Le habría pasado algo? ¿Se había quedado dormida? ¿Por qué no estaba su chica al otro lado de la calle, con su cigarrillo entre los dedos?

Una mano suave en su brazo, le alejó de sus pensamientos. Él se giró para ver quién era y no pudo evitar esbozar una sonrisa al ver a la chica del cigarrillo, la que cada mañana desde hacía mucho tiempo veía. La chica a la que le había puesto miles de nombres sin que ninguno le convenciera de que pudiera ser el suyo.

-Hola—dijo ella con una sonrisa tímida.



Este relato es el que he presentado al concurso de Moon, espero que os haya gustado :3


lunes, 9 de septiembre de 2013

VIDAS PARALELAS - CAPÍTULO 9

Hoy era el día. El día que tenía que ir a la boda del hermano de Cat y tendría que ver a la estúpida rubia con Daniel achuchándose por ahí.

-¿Ya estás lista?-me preguntó mi madre-Nos vamos en unos minutos.

-Vale, ahora voy.

Terminé de arreglarme el pelo y fui junto a mis padres. Nos metimos en el coche y fuimos hacia la iglesia donde se celebraba la boda.

-¡Sam!-gritó Cat al verme salir del coche. Vino hacia mí corriendo.

-Vas a matarte si corres con esos tacones.-le dije mientras la miraba.-Estás preciosa.

-Tú también, me encanta el vestido.

-Lo elegiste tú...

-¡Por eso!-rio.

Negué con la cabeza riéndome y miré a la gente que estaba esperando fuera. Entre ellos vi a Ashley, que estaba hablando con otra chica, seguramente sobre lo que le costó su vestido y zapatos...

Sentí que alguien me miraba y busqué quien eera hasta que encontré esos ojos marrones mirándome. Daniel me dedicó una tímida sonrisa pero yo en vez de devolvérsela me giré y le di la espalda.

-¡Ya podemos entrar!-gritó alguien entre la gente, que empiezó a entrar en la iglesia. Me giro para buscar a Cat y la encontré besándose y riendo con Matt. Resoplé y entré sola en la iglesia.

Me senté en un banco, junto a mis padres y unos minutos más tarde llegaron Cat y Matt.

La ceremonia fue bastante breve, porque no querían que se alargase mucho. Cuando acabó, nos repartieron a todos arroz y pétalos y se lo lanzamos cuando salimos.

Volvimos a meternos en el coche para irnos al restaurante donde se haría la cena. Era un sitio precioso, todo bien decorado.

Un hombre mayor nos guio a todos los invitados a una terraza donde empezaron a repartir copas con vino blanco. Cat estaba a mi lado.

-¿Has visto a la rubia? Con ese vestido parece que se le van a salir los pechos por delante.

-Lo sé.-me reí. –Y encima el vestido le va súper apretado no sé cómo puede llevarlo...-me volví a reír y miré a Cat que miraba detrás de mí con una sonrisa temerosa-¿Qué?

Me giré y vi a Daniel mirándome con una ceja levantada.

-¿De quién hablabais?

-¿No te han dicho que es de mala educación escuchar conversaciones ajenas?

-No, nunca me lo han dicho.-sonrió.

-Pues ya te lo digo yo. Es de mala educación hacerlo.

En vez de responderme él soltó una carcajada, dio media vuelta y se fue. Yo me quedé confundida al igual que Cat.

-Que chaval más raro...-dijo ella.

Después de estar en esa terraza una media hora el hombre que nos llevó allí nos guio hacia un jardín donde íbamos a cenar.

-Vamos a mirar en que mesa nos ha tocado.

Cat y yo nos acercamos a unas tarjetas que estaban en una mesa donde ponía los nombres de las personas que estarían en cada mesa. Buscamos nuestros nombres.

-¡Aquí!-dijo ella.-Catherine Bernard, Matt Worm, Samantha Worm y oh,no...

-¿Qué?-pregunté, mirando la lista. Daniel y Ashley también estaban en ella.

-¿Vamos a tener que cenar con esa rubia?-se quejó ella.

-Sí...

Fuimos a sentarnos a nuestra mesa. Y enseguida trajeron la cena. Al principio fue todo un poco incómodo ya que Ashley no paraba de contar que marcas de zapatos eran fiables y cuáles no.

-Dudo que llegue a tener algunos zapatos de esas marcas alguna vez.-la interrumpí harta de su aguda voz.

-Ay chica, pues deberías, aunque no sé si te sentarían bien...-dijo con voz irritante.

-Me pregunto si a ella le sentaría bien mi puño en su cara.-le susurré a Cat que se puso a reír.

-Yo creo que sí...

Mientras cenamos la temperatura bajó unos grados.

-¿Quieres mi chaqueta, Cat?-le preguntó Matt quitándose la americana y poniéndosela sobre los hombros.

-¿Tú quieres la mía?-le preguntó Daniel a Ashley.

-Por favor, ¡no combina con mi vestido! Prefiero pasar frío a ir mal conjuntada.-dijo, yo rodé los ojos. Lo que daría yo por tener una pareja que me ofreciese su chaqueta. Me moría de frío.

Acabamos de cenar y nos dirigimos a una sala donde había una pista de baile y una mujer poniendo música.

-¡Vamos a bailar!-dijo Cat, animada.

Bailamos durante una o dos horas parando solo para beber algo. Al final pusieron baladas para que las parejas bailaran juntas. Y como me temía, yo estaba sola.

-Ve a bailar con Matt, te está esperando.-le dije poniéndole las manos en los hombros.-No te preocupes por mí. Voy a salir fuera a tomar el aire, tu relájate.

-Vale...-dijo insegura y se fue con Matt.

Yo fui hacia la puerta que daba a una terraza. Me giré y miré la sala, toda llena de parejas, felices, bailando juntas. Y yo sola.

Salí fuera y me apoyé en la barandilla, mirando las vistas.

-Eh, Sam ¿qué haces aquí?-me giré al escuchar la voz de mi padre.

-He salido a tomar el aire, allí hay demasiada gente ¿y mamá?

-Ha ido al baño, se ha bebido dos copas y ya no podía más.-rio.

-Que poco aguante...-sonreí.

-Pues sí-se puso a mi lado y me paso la mano por los hombros.-Estás helada ¿Por qué no entras?

-Estoy bien, no tengo frío.

-Ya verás cómo mañana estás resfriada.

-Que no...

-Voy a buscar algo para beber, ahora vuelvo.

-Vale-le dije mientras se alejaba.

Unos minutos después sentí como alguien se acercaba y me ponía su chaqueta sobre mis hombros.

-Papá, te he dicho que no tengo...-paré de hablar al ver a Daniel a mi lado-...frío.

-Siento decepcionarte, pero no soy tu padre...

-No servirías como Darth Vader...-me burlé.-¿Qué haces aquí, igualmente?

-He salido y te he visto y como buen ciudadano te he dado mi chaqueta para que no tengas frío.

-¿Y dónde está tu novia?-pregunté sin interés.

-Mi tío le ha tirado sin querer su copa de vino encima y se está limpiando el vestido.-yo no pude evitar reírme.

-Debe estar histérica, pagaría por verla.-dije sin darme cuenta de lo que en realidad decía.-Ups

Él se rio y después se puso serio.

-Sam, siento lo que paso con nosotros.

-¿Nosotros? No había ningún nosotros y si lo había desapareció cuando te fuiste sin ni siquiera avisarme.

-Aún me arrepiento de eso, no sé porque estúpida razón lo hice...

-Ya bueno, pues antes de arrepentirte piensa bien en lo que vas a hacer.

Y sin dejar que dijera nada, le di la chaqueta y entré de nuevo.

domingo, 1 de septiembre de 2013

VIDAS PARALELAS - CAPÍTULO 8

¿El turquesa o el crema? Estaba en una tienda eligiendo vestidos con Cat.

-¿Tú cuál crees que debería llevar? No me decido...

-El turquesa, me gusta como es, el otro es muy de señora mayor.-se rio.

-Vale, gracias por la ayuda. Voy a probármelo de nuevo, ahora vuelvo.

Entré al probador de la tienda y me puse el vestido. Era bonito, me encantaba. Sí, tenía que ser mío.

Salí y fui a la caja a pagar. Cat vino a mi lado, con su vestido en la mano.

-Ya los tenemos. Nos ha costado toda una mañana pero ya los tenemos.

-Sí, espero que no llueva en la boda.

-Yo también. A Tyler no le haría mucha gracia.

-Y a Rachel tampoco, se le arruinaría el vestido, y seguro que no es barato.-dije dándole a la cajera el dinero para pagar.

-Es verdad... Tengo que hablar con Matt para que se compre una corbata del mismo color del vestido.-dijo ilusionada.

-Yupi... Todos con su pareja y yo estaré ahí en un rincón sola.

-No digas eso, no es tan serio lo nuestro...

-Cat, lleváis juntos seis meses, es serio. Y nunca había visto a mi primo así.

-¿Así, cómo?-preguntó sonriendo.

-Radiante a cada minuto del día, feliz, enamorado. Si parece que pota arcoíris cuando no miras.

Las dos nos reímos, saliendo de la tienda.

-Yo también soy feliz con él. Es muy mono conmigo y no sé, le quiero.

-Se nota-sonrío-. Pero volviendo al tema, estaré sola en la boda, imagina a la hora de los bailes. Música romántica, todos con su pareja y yo bailando sola ahí en medio.

-No digas tonterías, seguro que mi hermano ha invitado a algún chico de nuestra edad. Mira, en la lista de invitados vi que estaban Jules, Chris, Brett, Evan, Daniel, Ian, Scott y no sé quién más.

Yo había dejado de escucharla cuando dijo su nombre.

-¿Da-Daniel va a venir?-pregunté. Cat me miró.

-Sí, creo que vuelve esta noche, para pasado mañana ir a la boda, se quedará todo el verano. ¿Cuánto hace que no hablas con él?

-Casi desde que se fue... Unos nueve meses, hemos hablado unas cuantas veces, pero nunca conversaciones como las de antes.

-Está en segundo año, a lo mejor tiene que estudiar mucho. Allí a lo mejor la universidad es más difícil.
-Lo dudo Cat, desde que se fue no he sabido casi nada de él.

-Si, en eso fue un completo imbécil contigo. Debería haberte dicho algo de que se iba y no que yo te lo tuviese que decir.

-Ya, bueno, vamos a casa. No quiero pensar en él ahora.

-Vale.

Cat y yo nos fuimos cada una a su casa. Cuando llegué, me fui a mi habitación y dejé el vestido.
No podía creerme que después de nueve meses volvería a ver a Daniel. Sé que no debería estar emocionada, ni siquiera se despidió. Tuve que enterarme por Cat que se había ido fuera a estudiar.

Esa misma noche, Cat me llamó.

-¡Hola! Tengo una buena noticia.

-¿Cuál?

-Daniel acaba de volver, mi hermano lo ha ido a buscar al aeropuerto y ahora vendrán aquí ¿quieres venir?

-Claro ¿por qué no? Será agradable preguntarle porque me ignoró durante casi nueve meses.-ella se rio.

-Vale, te espero aquí.

Después de colgar, me despedí de mis padres y salí hacia casa de Cat. No sabía cómo reaccionaría al ver a Daniel después de tanto tiempo. No es como si hubiésemos salido juntos ni nada de eso, pero las veces que hablábamos para mi por lo menos eran importantes.

Llegué a casa de Cat. El coche de Tyler estaba aparcado fuera así que supuse que ya habían llegado. Llamé al timbre y esperé. La puerta se abrió y me encontré con los ojos del chico que hacía 9 meses que no veía.

-Samantha.-dijo sorprendido.

-¿Ya ni me llamas Sam? Vaya, no pensé que perdieras tanta confianza.-dije entrando en la casa empujándolo un poco.

-¿Qué haces aquí?-evitó mi comentario.

-Mi mejor amiga vive aquí. Y me enteré de que hoy volvías así que he venido a saludar.

Daniel se rascó la nuca, incómodo.

-Ah, bueno pues Cat está en el comedor con todos los demás.

-Vale...-le dije un poco confundida por su comportamiento y fui al comedor.

Enseguida que entré vi el porqué de la incomodidad de Daniel. Una rubia despampanante estaba allí hablando con Cat, que cuando me vio, vino hacia mi.

-Te juro que no lo sabía, después te lo cuento todo.-antes de que apenas pudiera acabar la frase, la rubia estaba delante de mi.

-Hola, soy Ashley.-dijo masticando chicle dando dos besos al aire, totalmente a lo película.

-Yo soy Sam...-dije y me aparté un poco de ella.

-Sí ella es Sam y me la llevo un rato.-dijo Cat arrastrándome a su habitación.

-¿Qué coño ha sido eso?-pregunté sorprendida.

-Sí, yo también me quedé igual. Esa rubia es totalmente irritante.

-¿Daniel sale con “eso”?

-Sí, yo estaba igual que tú. Llegó aquí con esa chica y creo que nunca había visto a tanta gente abrir la boca a la vez.-se rio.

-No me imaginaba que esa chica fuese del tipo de Daniel...-dije sentándome en su cama.

-Nadie se lo imaginaba. Y menos mal que has llegado, porque se enrolla como una persiana, la chica. Es horrible.

-¿Qué te ha contado?-le pregunto divertida.

-No he escuchado ni la mitad, pero ha dicho no sé qué de una amiga que tenía que se había comprado un yate pero que no la quería invitar porque era más pequeño que el suyo, y tonterías varias...

Estuvimos hablando de Ashley durante unos minutos hasta que decidimos salir de nuevo.

-Allá vamos.-dijo Cat.

Abrimos la puerta y fuimos a la cocina, donde estaban Daniel y Ashley, besándose apasionadamente.


-Repugnante.

domingo, 25 de agosto de 2013

VIDAS PARALELAS - CAPÍTULO 7

El timbre de mi casa sonó. Bajé corriendo las escaleras y abrí. Como esperaba era Cat. Antes de que la dejara entrar ya había pasado.

-¿Me puedes explicar por qué mi futuro cuñado me envía saludos para la hija de los Miller? ¿De qué conoce a Anna?-dijo Cat.

-¿Te dijo eso?-pregunté sorprendida, que memoria tenía el chico, vaya, se acordaba del nombre de la niña y todo.

-Sí, me dijo eso. ¿Y bien? ¿Vas a decirme de qué la conoce?

-Qué si... Tranquilízate, a ver, ¿te acuerdas hace unos años, la primera vez que cuide a Anna y a Will? ¿Qué los llevé a la playa y tú te acoplaste?

-Sí, me acuerdo...-dijo sin comprender que le quería decir.

-¿El chico ese que se puso a jugar con Anna? ¿Al que no le viste la cara, porque estaba de espaldas? Era Daniel.

-¿Qué? ¿Enserio? No me jodas...

-Sí, bueno, nosotros nos dimos cuenta en la cena del otro día...

-¿Cuándo os hubieseis dado cuenta, sino?-mis mejillas se sonrojaron.

-Ya... Bueno, puede que me diese su número y hayamos estado hablando por WhatsApp...

-¡¿QUÉ?! ¿Y cuándo pensabas decírmelo?-dijo exaltada.

-Yo bueno, tampoco es que estemos saliendo, solo hemos hablado unas cuantas veces...

-¿Y no se te ocurrió decírmelo antes?-preguntó incrédula.

-No, no fue en lo primero que pensaba al despertarme, la verdad.

-Claro, porque en lo primero que pensabas era en él, ¿no?

-¡No! ¡Dani es solo un amigo! No hay nada entre nosotros.-le dije.

-Ay por Dios... ¿De qué habéis hablado?-preguntó de repente curiosa.

-Pues de todo un poco, no sé...

-¿Te ha preguntado si tienes novio?

-¡Cat!

-¿Qué? ¿Te lo ha preguntado o no?

-Bueno, no directamente, pero sí que lo dejó caer...

-¡Eso es que le interesas!-gritó emocionada.

-O... ¿qué no tenía nada más de que hablar?

-No, no creo... ¿Y él te dijo si tenía novia?

-No, no le pregunté.

-¿Y a qué esperas?-empezó a mirar por la habitación, buscando algo.

-No le voy a preguntar si tiene novia ahora, ¡pensará que me gusta!

-¿Y no te gusta?

-¡No! ¡Ya te lo he dicho! Solo somos amigos, ¿cómo te lo digo?-pregunté exasperada.

-No sé, es que es tan guapo... Suponía que te gustaba...

-Solo porque sea guapo no tiene que gustarme-me reí.

-Tienes razón ¿vamos a dar una vuelta?

-Claro, espera que coja la cámara.-le dije subiendo a mi habitación a por la cámara.

-¿Pero a qué le vas a hacer fotos?

-A lo que sea, sino la traigo después me arrepiento.

Salimos de mi casa y fuimos a dar una vuelta, yo iba haciendo fotos mientras andábamos.

-¿Ese no es tu primo?-preguntó Cat señalando un chico.

-Sí, creo que sí. Vamos a saludarlo.

Mientras nos acercábamos vimos que había otro chico hablando con él, no parecía muy contento.

-Creo que van a pelear...-le dije.

-Sí, yo también lo creo, ¿por qué pelearan?

-No lo sé, ni me importa, pero no pienso dejar que se peleen.-me acerqué hasta ellos.-Hola, Matt.

-¿Sam? ¿qué haces aquí?

-He salido a pasear con Cat, y a sacar unas fotos, ¿y vosotros?-miré al chico con el que supuestamente se iba a pelear.

-¿Tu novia tiene que protegerte? Has caído bajo, tío.

-No es mi novia, es mi prima, capullo.

Cat llegó a nuestro lado y aprovechó para ponerse al lado de Matt.

-Eh, a mí no me insultes.-dijo el tipo, noté en la vena de su cuello cómo se estaba cabreando.

-Yo hago lo que quiero, imbécil.-le respondió mi primo.

Lo siguiente que pasó fue muy confuso. Un momento estaban separados y al otro se estaban peleando, dándose golpes. Cat quiso intervenir y empujó al desconocido para apartarlo de Matt. En un abrir y cerrar de ojos, Cat estaba en el suelo y el desconocido se largó corriendo.

-Oh dios mío, ¿Cat? ¿Me oyes?

Car estaba tirada en el suelo, sin moverse. Me arrodillé a su lado y le di unas palmaditas en el rostro para intentar despertarla.

-¡Hazle el boca-boca!-dijo mi primo.

-¡Pero si no se ha ahogado! ¡Le han dado un puñetazo!

-¡Y yo que sé, no sé nada de primeros auxilios!

-Se nota, se nota...

Mientras discutíamos, Cat empezó a abrir los ojos.

-¿Cat? ¿Estás bien? Pensé que habías muerto o algo.

-Qué dramática eres...-dijo ella tosiendo.

La ayudé a levantarse junto con Matt, que se disculpó enseguida que ella estuvo de pie.

-Lo siento, no fue mi intención que te diera es hijo de...

-No pasa nada, no ha sido culpa tuya, yo me he metido para separaros.

Noté como se miraban fijamente, y me sentí un poco fuera de sitio, así que fingiendo una llamada me alejé un poco, lo suficiente para poder escucharlos.

-¿Por qué peleabais?

-En la secundaria, él era un friki y yo pues me metía un poco con él...

-¿Un poco?-conocía tanto a Cat que sabía que estaba arqueando una ceja.

-Un poco mucho.-Se rio mi primo.-Y bueno, como puedes ver, ha dado el estirón y ha decidido vengarse.

-Que tío más raro...

-Sí, un poco. ¿Estás bien?

-Sí, no te preocupes.

-Claro que me preocupo, y quiero compensarte.

-¿Cómo?-la voz de Cat sonaba sorprendida.

-Mañana te vienes a cenar conmigo, yo invito.

-¿Estás de coña?

-No, paso por ti a las ocho.

Me giré en el momento en que mi primo besaba la mejilla de Cat.

-Adiós, Sam.-me dijo y se fue caminando.

Guardé el móvil en el bolsillo, miré a Cat que estaba con una sonrisa de boba en la cara.

-¿Soy yo o mi primo te acaba de invitar a una cita?

-No me lo creo...-me dijo después estalló en carcajadas de alegría.

-Siempre supe que habría algo entre vosotros...

-Sí, claro. Venga, vamos, ¡tienes que ayudarme a decidir qué voy a ponerme!

-¡Pero es mañana!

-¡Da igual!

Tiró de mí y me llevó a su casa.