lunes, 30 de julio de 2012

CAPÍTULO 23



Amelia

Estaba en la cama de Lucas, con él a mi lado, ya estábamos a lunes, teníamos que ir a clase, ¿qué hora era? Miré el despertador del comodín y vi la hora 7:50, ¡¿Qué?! En 10 minutos tenía que estar en el instituto, desperté a Lucas, y se lo dije, nos vestimos rapidísimo, no desayunamos, nos quedaba 4 minutos para llegar.
-¡Corre!-me decía Lucas mientras llegábamos.
-¡Ya lo hago!-le digo, quedan 30 metros para llegar.
-¡Llegamos!-dice Lucas jadeando y entrando conmigo en el instituto.
-No deberías entrar, el timbre está apunto de son...-empecé a decir, pero el timbre me interrumpió, el conserje cerró la puerta principal, y cuando nos vio, agarré a Lucas de la mano y lo llevé a mi clase, ya no podía salir del instituto hasta que acabaran las clases.
-¡Yo tengo que ir a clase!-me dijo él al entrar en clase, todo el mundo lo miró, hasta Las Deslumbrantes 5 se callaron y lo miraron de arriba abajo, pero Lucas era mio.
-Lo siento cariño, pero ya han cerrado las puertas, así que no puedes salir de aquí hasta las 15:00...-le digo yo empujándolo al fondo de la clase para que el profesor no lo vea y me siento a su lado-has tenido suerte la profesora de castellano siempre llega tarde.
-Bueno, si estoy contigo, no me puede ir tan mal ¿no?-me dice él sonriéndome.
-¡No te irá mal, eres un alumno excelente!-le digo yo besándolo.
-¿Este tío es tu novio?-pregunta Ever, la mayor de las pijas, que ha venido donde estamos nosotros.
-Sí, lo es, ¿algún problema Ever?-le digo yo alzando las cejas.
-Tranquilízate amor-me dice Lucas, pero lo que no sabe es que con esas chicas una no se puede tranquilizar-Hola, soy Lucas, y tu Ever ¿no?
--Sí, soy Ever ¿eres nuevo?-dice ella.
-Eh... no, es que me han cerrado las puertas y no puedo salir e irme a mi instituto... voy a 1º de Bachillerato-dice él, pero cuando ha acabado de decirlo se da cuenta de que no tendría que haber dicho eso, porque ahora lo podrían usar en su contra y decírselo a la profe de castellano, la más severa del instituto-pero sé que una chica como tú no se lo contaría a nadie ¿verdad?-le dice él al oído, eso me pone un poco celosa, pero sé que servirá para que no cuente nada.
 -¿Yo? Yo no contaré nada guapo, no te preocupes-dice ella echándose el pelo para atrás con una mano-¿quieres venir a sentarte con nosotras Lucas?-dice ella con voz melosa, como la odio.
-No, lo siento, pero prefiero estar aquí detrás para que no me descubran y además tengo mejor compañía-dice él plantándome un beso delante de ella, ha dejado a Ever de piedra, pero ella se va sonriendo hacía su sitio y les dice algo a sus amigas, esas chicas no van a dejar en paz a Lucas, hasta que consigan lo que quieren.
-Bueno, ya has conocido a Ever, es insoportable, es la pija jefa o algo así...-le digo yo, pero entonces reparo en que Lucas no me presta atención, sino que está observando a LD5 (Las Deslumbrantes 5), más concretamente está observando sus culos, será imbécil-¡Lucas!
- ¿Qué?-dice él medio empanado, y girándose  a duras penas hacía mí-¿Qué quieres cariño?
-Pues que dejes de mirarlas, si quieres vete con ellas, te lo agradecerán, y por lo que veo te interesan más que yo-digo yo cruzándome de brazos y pasando de él.
-Lo siento, no hay nada ni nadie que me interese más que tú, eres lo mejor de mi vida-dice él con mirada interesante, pero también suplicando que le perdone.
-No sé yo si perdonarte...-pero él me empieza a dar besos por toda la cara: labios, mejillas, nariz, ojos, cuello hasta que me hace reír.-¡Vale, vale! Te perdono.-digo yo riendo, pero enseguida paro de reír, la profesora acaba de llegar-esa es Carmen la profesora de castellano, mejor no hables mucho que te lleva al despacho del director.
-Vale-dice él bajito.
-Tienes suerte, está un poco ciega, y no ve mucho, así que si te pregunta algo le dices que eres Enrique Castro, el friki, que veo que hoy no ha venido.
-Vale, ¿por qué tema vais?-pregunta él.
-Por el...-empiezo a decir pero me veo interrumpida por un: ¡Los de atrás callaos! De la profesora, entonces toda la clase se gira hacia nosotros, y cuando Leire, Amanda y Joel nos ven ponen cara de: ¿qué hace él aquí? Y yo: me pongo el dedo en los labios en señal de que callen.
Acabó la clase, y en los 10 minutos de descanso lo hablamos.
-¿Pero qué haces aquí?-pregunta Amanda dirigiéndose a Lucas.
-Es que me han cerrado las puertas...-dice él.
-Que desastre estás hecho macho-dice Joel.
-Ya... Chicos tenéis que ayudarnos, las LD5 quieren a Lucas, así que no se como tenemos que echarlas, pero haciendo que queden mal, así que ya podemos pensar un plan.
-Buff...esas chicas son incansables-dice Leire.
-Los chicos serán el centro de atención, tendréis que hacer que os interesan, o algo así-digo yo.
-Ya lo tengo-dice Joel-Lucas sígueme el rollo-le dice mientras los dos se van hacía las LD5.
-Hola chicas-dice Joel.
-Hola cariño-dice Sofía.
-Os presento a mi colega Lucas-dice Joel señalando a Lucas, que se hace lo más chulito posible.
-¿Qué tal preciosas?-dice guiñándoles el ojo.
-Ahora que estás tú muy bien-dice Kayla.
--¿Qué queréis chicos?-pregunta Ever, que se ve que aun no se ha olvidado de que Lucas antes la ha dejado mal.
-Yo te quiero a ti-le responde Lucas, con un tono de voz que parece muy real.
-Pero si tienes a esa paleta como novia-eso a Lucas le afecta, se nota en como tensa la mandíbula, pero no deja que los nervios se le echen encima.
-Ya pero no tiene por qué enterarse, ¿o no quieres estar conmigo?-le dice él con voz convincente, si ella supiera lo que le espera...
-Sí, pero ¿tú conmigo?-le dice ella.
-No lo dudes, ¿entonces, quedamos hoy por la tarde en la plaza de aquí al lado, a las 17:00?
-Vale-dice ella girándose y empezando a hablar con otra LD5.
-Y tú preciosa, ¿te apetece quedar conmigo?-dice Joel tocándole el pelo a Sofía.
-Pero tú estás con Amanda...-dice ella insegura.
-Pero tú me gustas más, y si ni tú ni yo se lo decimos será un secreto entre los 2.
-De acuerdo-dice ella sonriéndole.
-Nos vemos a las 17:00 en la plaza de aquí al lado.
-Vale-le dice ella medio atontada, se ve que Joel le ha afectado.
-Adiós preciosas-dice Lucas guiñándoles un ojo.
Cuando llegan a nuestro lado Joel nos explica el resto de su plan, solo tenemos que llamar a Esteban (el empollón) y a Enrique (el friki) si Enrique no pudiese venir llamaríamos a Mauro un chico más bien feo de otra clase. En vez de Lucas y Joel, irían esos dos a las “citas” con las dos chicas. 
Suena el timbre del patio, en las 3 horas que llevamos de clase ningún profesor se ha dado cuenta del intruso de la clase.
-Bueno, por ahora nadie se ha enterado de tu presencia-digo yo.
-No...-dice Lucas.
-¿Vamos a dar una vuelta y te lo enseño todo un poco?
-De acuerdo.
Entramos en el edificio, le enseñe el aula de música, y cosas así, finalmente nos paramos en las taquillas, nos miramos, me encanta estar con él, no sé que haría sin mi Lamoretti en mi vida, le amo.
- Te quiero-me dice Lucas abrazándome.
-Yo también a ti-le digo besándolo.
-¡Eh, Amelia!-oigo yo, no me lo creo, es Josh, el de segundo de Bachillerato.
-¡Hola Josh!-digo yo aun asombrada porque se sepa mi nombre.
-¿Quería saber si querías quedar conmigo para ayudarme en una cosa de Mates, me han dicho que se te dan bien-el chico se ve que no es muy inteligente, voy 2 cursos por detrás de él y quiere que me sepa lo que sale en su libro de mates...
-Eh... Lo puedo inten...-pero Lucas me coge de la cintura, me arrima más a él y dice.
-Hola, yo soy Lucas, el novio de Amelia, y seguro que hay otros chicos que pueden ayudarte con eso de mates-dice él con brusquedad, y besándome en los labios, pero yo no le correspondo, es más le miro indignada, no me ha gustado que hiciese eso, que se comportara como si fuese el macho dominante y ningún otro chico se me podía acercar.
-Encantado, Lucas, bueno ya buscaré a otra persona-dice Josh que se marcha  un poco cabizbajo.
-¿Pero a ti que te pasa?-digo yo mirándolo cabreada.
-Lo siento, pero es que me he puesto celoso, ese tío no me ha gustado.
-Pues basta que me lo digas y ya está, pero no armar este drama-le digo yo.
-Lo siento, no quería...-me dice él, y sé que está arrepentido, y con él no me puedo enfadar.
-No vuelvas a hacer nada parecido-le digo yo.
-No lo haré, te lo prometo-me dice él.
-Bueno...¿qué hacemos está tarde?-le pregunto yo.
-Tengo una sorpresa para ti-dice sonriéndome.
-Mmm...-¿qué será?-pienso yo-no sé que debe ser, ¿una cena romántica?
-Mejor...-me dice besándome.
Toca el timbre, vamos a clase, y cuando por fin son las 15:00 nos vamos a casa mi casa pero no sin recibir una despedida de Ever hacía Lucas, cuando se entere de que la van a dejar plantada se va a poner como una fiera, bueno nos fuimos a mi casa, a esa hora mi madre no está así que tengo un par de horas para prepararme para la sorpresa de Lucas, dice que no me arregle mucho, y que vaya cómoda ¿Dónde me llevará este chico?

sábado, 28 de julio de 2012

CAPÍTULO 22



Amanda

-Buenos días, amor-me dice Joel dándome un beso.
-¡Buenos días!-digo yo aun medio dormida y bostezando.
-¿Has dormido bien?-pregunta él.
-A tu lado siempre estoy bien.
-¡Menos mal!-dice él riéndose y empezando a hacerme cosquillas.
-¡Ah, no! ¡Para, para!-digo yo sin parar de reír.
-Sí me das un beso paro-dice él, le doy un beso y se aparta tumbándose a mi lado.
-Eres malo...-le digo.
-No tanto...
Suena su móvil, es un mensaje, lo mira pero no contesta, y tampoco me dice quien es el o la del mensaje.
-venga, levanta que no podemos estar todo el día haciendo el vago en tu cama, y además tengo que irme dentro de poco-me dice él.
-¿Por qué? ¿No te gusta estar conmigo?-le digo besándole.
-No me gusta, me encanta, pero como venga tú madre... ¿qué pensará? Me echará de aquí... Y tengo que hacer una cosa importante...-dice él aun tumbado-¿Más importante que yo?-le pregunto.
-No hay nada más importante que tú-dice él seguro de si mismo.
-Pues quédate conmigo...-le digo.
-No puedo, si pudiera lo haría encantado, pero no puedo... me voy, después hablamos-me dice levantándose y empezando a vestirse.
-No... No te levantes, 5 minutos más... venga... hazlo por mí...-le digo yo poniendo voz de niña pequeña, y agarrándome de su camiseta para que se vuelva a tumbar a mi lado-y después me ayudas con lo de Leire...
-De verdad, Amanda, que no puedo, te aseguro que con todas mis fuerzas me quedaría, pero no puedo...
-Pues me enfado y no respiro...-digo yo cruzándome de brazos.
-Amanda... no me hagas esto...-me dice él abrazándome.
-No me lo hagas tú a mí, no me dejes aquí sola...-digo yo, tengo que convencerlo.
-Hacemos un trato, sí me quedo me adelantas tu veredicto de si te quedas conmigo a esta tarde, y me deberás una cena-dice él, pensando que no aceptaría, pero se equivocaba.
-Trato hecho-le digo cogiéndole la mano-pero mi parte del trato incluye que te quedes conmigo todo el día.
-Buff...-dice él cogiendo el móvil y contestando al mensaje de antes, supongo, porque no me deja ver la pantalla.
-¿Quién es?-me lanzo yo, quiero saber quien es el del mensaje.
-Eh... nada, nada...-dice él volviendo a guardar el móvil.
No quería meterme, además tenía que pensar en lo de Leire, ¿qué chico le iría bien? Lo mejor sería llevarla de fiesta y que conociese a alguien... ¿o no?
-¿Tú que piensas de Leire?-le pregunto yo de repente.
-¿Qué? Pues pienso que es guapa, simpática...-dice él que no ha pillado el sentido de la pregunta.
-No tonto... digo que si deberíamos buscarle pareja...-le digo.
-Ah...pues no sé, si quiere ya se la buscará ella ¿no?
-Sí...pero no sé...-le digo yo.
-Bueno, eso lo hablas con Amelia, y ya decidiréis que hacer porque yo en asuntos de chicas NO me meto...-dice él acariciándome el pelo.
Desayunamos, y fuimos a comer fuera, al Burger King, por la tarde decidimos ir a dar una vuelta, y le dije mi veredicto final de si me quedaba con él.
-¿Qué? ¿Al final te quedas con tu novio de pruebas o no?-me pregunta él.
-Mmm...Deja que piense...-le digo acariciándome la barbilla como si pensara-Pues, mi respuesta final es...
-¿Es?-me pregunta él, que como es normal ya se imagina mi respuesta.
-Pues claro que sí, como no me iba a quedar con alguien como tú-le digo besándolo.
-¡Bien!-me dice él-Te quiero.
-Yo también te quiero-y lo tenía claro que era verdad, le quería, no sé que haría sin él en mi mundo.
Por la noche cada uno se fue a su casa, antes de acostarme miré por la ventana y vi una sombras en su comedor, parecían el y su padre, estaban discutiendo, y él se iba a su habitación mientras su padre le llamaba... debía ser algo fuerte... Joel subió a su habitación, y miró por la ventana, pero en vez de alegrarse al verme, su mirada fue ausente, pero también mostraba una leve sonrisa, tendría que descubrir que le habían dicho.

miércoles, 25 de julio de 2012

CAPÍTULO 21


Amelia


Ese mismo día

Me desperté en la cama de Lucas con él a mi lado aun durmiendo, yo llevaba la camiseta que me había dejado él para dormir, y no tener que ponerme la misma ropa con la que había dormido..., nos habíamos dormido abrazados, me gustaba abrazar a Lucas, me sentía protegida, estaba aun más guapo dormido, me encanta-pienso yo... Me gustaba estar con él, le quería, y él a mí, tenía que decidir donde quedarme esa noche, no podía quedarme siempre en casa de Lucas, sus padres pensarían mal de mí, dirían que soy una aprovechada... Hablando de sus padres, ¿estarán en su casa? Espero que cuando llegaron no se les ocurriese mirar en la habitación de Lucas... Entonces oigo como alguien abre la puerta, y me hago la dormida al lado de Lucas que sigue dormido como un tronco. Creo que eran sus padres.
-¡Eduardo mira esto!
-¿Que quieres cariño?-dice su padre asomándose por la puerta.
-Lucas, con una chica, ¿quién debe ser?
-Pues su novia, no sé, déjalos dormir tranquilos.-dice él padre.
-¿Nuestro hijo tiene novia? No nos ha dicho nada.
-Que sí que nos lo dijo pero no escuchas-dice él, ¿Lucas le hablo de mí a sus padres? Que bonito...-sí, dijo que se llamaba Lucía, ya se quedo dormir no hace mucho.
-No, Lucía no es ella, Lucía es la de antes-dice su madre.
-.Es verdad está se llamaba...eh...Ángela, sí, Ángela se llamaba, -eso me deja de piedra, ¿quien puñetas es Ángela? ¿Lucas me está engañando? Tengo que saberlo, cuando sus padres se vayan de la habitación lo despertaré y se lo preguntaré-es bastante guapa, tendrá que presentárnosla, venga vamos, déjales dormir.
-De acuerdo...-y se marchan.
Espero un poco y entonces hago como si nada y lo despierto dándole besos.
-Me gustaría despertarme así cada mañana...-dice él cuando por fin está despierto.
-Pues a lo mejor Ángela o no, espera Lucía te puede despertar así cada día porque yo no...-digo yo, soy directa.
-¿Ángela, Lucía? ¿Quién es Ángela y quién es Lucía?-dice él haciéndose el sorprendido, pero a mi no me miente.
-Lucas, no soy tonta, he escuchado a tus padres decir que les dijiste que era tu novia ¿Quién es Lucía y porque durmió contigo el otro día?-digo yo seria.
-Te juro que no sé quien es ni Ángela ni Lucía, nunca he salido con nadie que se llame así cariño, y además hace tiempo que nadie se queda a dormir excepto tú-dice él desconcertado.
-No me llames así, para ti soy Amelia y punto, entonces ¿si que se han quedado otras chicas?-digo yo alzando las cejas, me lo dice así tan tranquilo, normal que sus padres ya no sepan quien es la chica que viene, las confunden de tantas que son.
-¡Sí!-dice él, entonces me levanto y me quito su camiseta dispuesta a ponerme la ropa que llevaba ayer e irme de allí cuanto antes-¡Bueno no!-dice él mirándome de arriba abajo cuando estoy en ropa interior, será...es que...buff...no puedo más.
-Lucas, ¿en qué quedamos?-digo yo harta de aquella situación.
-Sí que se ha quedado, pero solo una, y solo era una amiga, nada más, te lo juro, y hace como 1 o 2 meses de eso, se llamaba Luz-dice Lucas sujetándome para que no me vaya.
-¿Y porque tus padres han dicho que se llamaba Lucía? ¿Y qué era tu novia?-digo yo, a ver que escusa se inventa...
-No era mi novia, no sé porque la han llamado Lucía, Luz era solo una amiga, estábamos haciendo un trabajo de clase y estuvo en mi casa todo el día, y como era muy tarde se quedo a dormir, a mis padres yo les conté que salía contigo, seguramente se han confundido de nombre, les suele pasar, por favor cariñ... –pero lo miro con cara de: no me llames así-Amelia, créeme-dice él-digo la verdad, nunca te mentiría.
-¿Así qué un trabajo? ¿Sabes Lucas? Puedo ser estúpida, inútil, imbécil y todo lo que quieras, pero no soy tan tonta como para creerme eso, no creo que tus padres sean tan estúpidos para confundir tantos nombres-le digo, ¿cómo es capaz de inventarse eso?-Así que ya me estas explicando quien es Ángela.
-Porque no los conoces, pero te juro que no se quien es Ángela, que se han confundido-eso ya me ha hartado, abro la puerta y me voy de la habitación.
-¡Amelia!-oigo decir a Lucas.
Cuando salgo de la habitación, me encuentro a Pepito tumbado en su cojín y sus padres en la cocina preparando el desayuno cuando me ven dicen:
-Buenos días, Amelia.
-¿Perdonen qué?-digo yo con los ojos como platos, como Lucas tenga razón puedo morir de vergüenza.
-Que buenos días Amelia-vuelven a repetir los 2.
-Pero si antes han dicho que era Ángela...-digo yo patidifusa.
-Ya es que mi marido suele confundirse, y después nos hemos acordado de que te llamas Amelia, Lucas nos habla de ti.
-Madre mía...-digo yo volviendo a la habitación de Lucas pero antes de abrir yo la puerta sale él, se ve que se estaba vistiendo y al oírlo a salido a medio vestir, sin camisetas, y con el pantalón de chándal que llevaba puesto para dormir, me quedo mirándolo, está cuadrado, pongo mis manos en su pecho y lo empujo dentro de su habitación, y cierro la puerta-tenías razón...
-¿Lo ves?-dice él poniendo su mano en mi barbilla obligándome a mirarlo.
-Vaaaale... lo sieeeeento... tenía que haberte creído... –digo yo apoyando mi mano en su pecho descubierto-¿Y esa tal Luz es guapa?
-Sí, pero ya tenía novio...-dice él, entonces me pongo seria y él se pone a reír-¡que es broma mujer! Es verdad es guapa, pero no se puede comparar contigo, tú eres 100.000.000.000.000.000.000...                                                                                                   veces mejor que ella.
-Hum... vale, te conviene haber dicho eso-le digo yo besándolo.
-Te quiero-me dice él volviéndome a besar, pero más intensamente.
-Yo también te quiero-digo yo besándolo aún más.
Lucas me tira sobre su cama y nos besamos durante un buen rato, pero más tarde me acuerdo de sus padres están al otro lado de la puerta.
-Tendríamos que parar, tus padres están fuera-le digo agitadamente.
-Cierto...-dice él-papá y mamá están fuera, al otro lado de la puerta, papá y mamá fuera. Fuera.-me doy cuenta de que no está hablando conmigo, sino que está hablando para sí mismo-Vale, eso me ha calmado un poco....-y entonces nos miramos y nos ponemos a reír.
Más tarde Joel nos llama para el plan que quiere hacerle a Amanda para que le perdone, nos ponemos en marcha avisando a gente para que vaya a la plaza y darle un cartel a cada uno, después de todo el espectáculo de Amanda nos vamos a comer todos, Leire vuelve a estar sola... me da bastante pena, tendría que buscarse un novio...Ya hablarían de eso en otro momento...
Por la noche, me vuelvo a quedar en casa de Lucas, porque a Lucas no le molesta, y no se lo había pedido a nadie así que... volvimos a dormir juntos, éramos felices, pero quien sabe... eso a lo mejor no duraba mucho...

martes, 24 de julio de 2012

CAPÍTULO 20


Amanda

Me desperté por la mañana, sobre las 10:15 o algo así, ¿a qué no sabéis qué? Lo primero que me encontré fue mi desayuno en mi comodín, y mi cama llena de corazones de papel, y en la bandeja del desayuno había una nota que ponía:

¡Buenos días dormilona! Espero que esto te guste, es para demostrar que no eres solamente alguien más en mi vida, sino para demostrar que tú eres mi vida. Espero que puedas perdonarme por lo de ayer, lo siento mucho. Las reglas del juego son:
-No pedirle ayuda a nadie, todos tus amigos saben que lo he planeado, no te van a decir nada.
-No ponerte a buscar como una loca la siguiente nota sin haber adivinado la pista, así no tendría gracia...
-Diviértete.
JOEL.

Este chico de cada día me sorprendía más, pero me encantaba que fuese así, que no hiciese nada de lo que yo esperaba... Me tomé el desayuno, estaba muy rico por cierto, cuando acabé el desayuno me fije que en el suelo había los corazones de mi cama formando un camino, los seguí hasta fuera de mi habitación, en el salón había otra nota:

¿Ya te has levantado? Perfecto, no te creas que eso era todo, aún te quedan muchas cosas más, ahora aquí se acaba el camino de corazones, para que sea más divertido, te he preparado como una yincana, puedes pensar que es un poco infantil, pero te aseguro que te gustará. Para conseguir la otra nota, tienes que ir a un sitio donde te gustaría vivir de pequeña.
YA SABES QUIÉN

Esa nota me dejo pensando, donde me gustaría vivir de pequeña, de pequeña... ¡Pues claro! ¡La casa de muñecas del comedor! Era verdad,  de pequeña quería vivir allí, y la nota de Joel tenía doble sentido, porque necesitas ser PEQUEÑA para entrar en esa casa.
Me voy disparada hacía donde está la casa de muñecas, y allí encima de una camita me encuentro otra nota:

Así me gusta, me ha tocado una chica lista, ya te queda menos, ahora te convendría quitarte el pijama y vestirte porque tendrás que salir de casa, tu próxima parada es: El castillo custodiado por un dragón, tu mi princesa eres la única que puede encontrar ese castillo...
TU CABALLERO

Me partía de risa, pero ¿en que lugar podría haber un castillo? Mmm... No sé ¿y yo soy la princesa? Que raro... primero de todo, me vestí mientras pensaba donde podía estar la siguiente nota. Al final decidí hacer un poco de trampa, lo siento, pero es que no se me ocurre, le envié un WhatsApp a Leire preguntándole donde estaba ese lugar, Leire me dijo que no podía decírmelo, pero me dijo que cuando teníamos 8 años jugábamos allí. Me quedé pensando, ya lo sabía.
Me fui corriendo hacía el parque donde jugaba con mis amigas, había un castillo y jugábamos a que éramos princesas y que el dragón que había para sentarse encima y se mueve delante y atrás era el que custodiaba el castillo. En el suelo me encontré la nota:

¿Te ha costado eh? Esta era más difícil, solo te queda una nota y podrás venir dónde está el premio, ahora tienes que ir: Muy aburrido puede ser, pero sino estudias en septiembre te volverán a ver.
EL ESTUDIANTE

Está era muy fácil, ¡el instituto! Me fui corriendo hacía allí, el paseo que me estaba dando no es que digamos que era corto... Llegué al instituto y en la puerta pegada había una nota:

Muy, bien, está era bastante fácil, ahora solo te queda llegar al último sitio, si piensas un poco, lo encontrarás... Y el sitio es: Donde un día fuimos felices, y todo Paris podíamos ver y por la noche las estrellas nos gusto  juntos ver. Aviso: NO es la Torre Eiffel.
JOEL

Mmm... ¿Dónde podía ser? Se pueden ver las estrellas, y no es la Torre Eiffel, y se ve todo Paris... ¡la azotea del edificio donde fui con Joel! Cansada de correr me voy caminando hacía allí. Al llegar a la azotea me encuentro un montón de corazones y una manta, me siento y miro el paisaje, al principio no lo veo, pero después Joel se sienta a mi lado:
-¿Te gusta?-dice él.
-No se si es suficiente para que te perdone...-digo yo en plan broma.
-No te preocupes en ese caso tengo un Plan B y entonces se saca el móvil y llama a alguien y lo que oigo es:
-Sí, preparad el Plan B.
Que misterioso...
-Ya está, mira allí abajo.
-¿Pero qué?-digo yo muy, pero muy sorprendida.
Cuando miro abajo me encuentro a un montón, pero a un montón de gente con un cartel cada uno y desde arriba pone:
LO SIENTO, un corazón y abajo TE AMO
-¿Me perdonas?-pregunta él mirándome después de ver aquel espectáculo que había montado por mí.
-Sí, te quiero-y nos fundimos en un beso, desde abajo se oye un ¡Oh! Como en las películas, pero solo había una diferencia, esto no era una película, estaba pasando de verdad.
Más tarde bajamos, y la gente ya se había ido y dejado sus carteles en un rincón, abajo nos esperaban Carlos, Amelia, Lucas y Leire.
-Gracias chicos-dice Joel.
-No hay de que-dicen todos.
-Falta tu madre, ella ha sido la que me ha dejado entrar en tu casa y colocarlo todo, con la condición de que después todo quedara impecable.
-Me lo he imaginado-digo yo-bueno chicos, ya que estamos aquí todos, ¿porque no vamos a dar una vuelta y a comer algo después?
Todos dijeron que sí, al fin todo volvía a estar igual que antes, bueno casi todo, Leire parecía que se empezaba a olvidar de Joel, pero aún estaba un poco rara, Amelia y Lucas estaban mucho tiempo juntos, y escuche en su conversación un:
-¿Dónde te quedarás está noche?-dijo Lucas.
-No lo sé, pensaba que en casa de Leire o Carlos, porque Joel y Amanda estarán juntos, pero no sé.
-Puedes volver a quedarte en mi casa...-dice Lucas, ¿Amelia había dormido en casa de Lucas? ¡Qué fuerte! Tendrían que explicármelo todo...
-No quiero molestar, ya veré lo que hago...-y aquí no oí nada más...
Cuando cenamos, le pregunté a Amelia si me acompañaba al baño, y allí le pregunte que pasaba, me explico todo lo de su madre, que le había pegado, yo estuve dispuesta a dejar que se quedará en mi casa, pero ella dijo que no que se quedaría con Lucas un día más y después ya vería...
Volvimos a la mesa y acabamos de cenar, todos estábamos felices, después nos fuimos todos a casa, Joel, yo y Carlos nos fuimos juntos, Lucas con Amelia y Leire se fue sola, me daba un poco de pena, tenía que encontrar a alguien para ella, mañana empezaré los fichajes de chicos que podían estar bien para Leire... Pero esa tarde iba a estar con mi novio, el que era capaz de todo por mí...
Joel se quedó en mi casa, porque no había nadie, mi madre estaba trabajando y no llegaría hasta el día siguiente... Nos pasamos la tarde juntos, viendo una película, los dos éramos más de películas de acción y nos decidimos por “Misión: Imposible 4 el Protocolo Fantasma”  estuvimos juntos todo el día, cenamos y por la noche nos metimos en mi habitación, y ese fue un momento muy feliz para mí, Joel era muy dulce, fue la noche más feliz de mi vida, me imagino que todos sabréis por que, y los que no, se quedarán con las ganas de saberlo.
Por muy feliz que fuera esa noche, ni yo ni Joel sabíamos por lo que tendríamos que pasar dentro de poco, muy poco.

domingo, 22 de julio de 2012

CAPÍTULO 19


Amelia

Recibí el WhatsApp de Carlos diciendo que habían encontrado a Leire en la casa donde habían ido.
-Se acabó todo esto-dice Lucas.
-Sí, ya podemos dejar de buscar y estar tranquilos.-le digo yo-Aún son las 17:35 ¿qué quieres hacer?
-No sé… Podemos ir a dar una vuelta, a…no sé, ¿tú qué quieres hacer?
-Tendría que avisar a mi madre le dije que llegaría pronto, pero no está en mi casa-le digo yo.
-Pues podemos ir a tu casa, y esperar a que llegue ¿no?-pregunta él-y así aprovecho y veo como es tú casa.
-No sé yo…-digo yo insegura-venga, vale…
-¡¡¡Tomaaa!!!-dice él como un niño pequeño.
-Que miedo me das…-digo yo riéndome de él.
Fuimos hacía mi casa, cuando llegamos abrí la puerta, y como esperaba no había nadie, bueno menos Musa mi perrita de un año.

-¡Oh! Que mona es un Fox Terrier tricolor ¿no?-dice él.
-Sí, se llama Musa.
-Me encantan los Fox Terrier, yo también tengo un perro, es un Jack Russell, pero yo soy más de razas grandes: Pastor Alemán, Labrador, Pointer…
_Ya… pero como comprenderás en está casa no cabe un Labrador… pero un Fox Terrier es perfecto, al principio a lo mejor te muerde, pero se acostumbrará-digo yo al ver que Musa le muerde el cordón del zapato a Lucas.
-Ya, bueno, me he dado cuenta ¿me enseñas un poco la casa?-dice él interesado.
-Sí, claro.
Le enseñe toda la casa, y dejé mi habitación para el final de todo.
-¡Madre mía! ¿Eres rica o algo? Me dejas solo en tu casa y me pierdo. ¡Es enorme!-dice él.
-A mí no me parece tan grande, pero bueno…
-Me gusta tu habitación-dice el tumbándose en mi cama.
-No es nada del otro mundo…
-Pero me gusta, es como me la imaginaba para ti.
-Yo no me imagino tú habitación, no se me ocurre como debe ser…-digo yo tumbándome a su lado y besándolo.
-Pues algún día tendrás que verla así ya sabrás como es-me dice él volviéndome a besar.
Nos estuvimos besando durante un buen rato, y yo ya estaba sentada encima de él, nos besábamos intensamente y respirábamos agitadamente, teníamos la puerta de mi habitación cerrada, y por eso no oímos como abrían la puerta de la entrada.
-¡¡Amelia!!-dice mi madre al verme sentada a horcajadas encima de Lucas en la cama, no habíamos oído como llegaba y abría la puerta.
-¡¡Mamá!!-digo yo saltando y poniéndome de pie nerviosa, miré a Lucas, tenía cara de no saber dónde meterse en ese momento.
-Hola señora Fontana-dice Lucas tartamudeando, y muy nervioso.
-¡Amelia ven conmigo a hablar de esto ahora mismo!-dice mi madre, yo asiento, y cuando mi madre sale me giro hacía Lucas y me dice:
-Eh… yo… creo que me quedaré aquí…
-¿Sí? Yo pensaba que querías sustituirme hacerte pasar por mí y hablar tú con mi madre…-digo yo riendo, pero de fondo se oye un: ¡¡¡Amelia Williams Fontana ven aquí ahora mismo!!!
-Te espero aquí, suerte-me dice dándome un pequeño beso.
Salgo de mi habitación y me encuentro a mi madre.
-¿En qué estabas pensando?
-¿En qué estaba pensando de que? Que yo sepa es lo más normal que una pareja se bese.
-¿Ese es tu novio? ¿Y yo sin saberlo? ¡Madre mía Amelia si solo tienes 16 años!
-Exacto, ya tengo 16 años, tengo edad para tener novio y lo que quiera, y además él me quiere y yo a él.
-¡A vuestra edad aún no sabéis lo que es el amor! Eso son tonterías de adolescentes, él no te quiere, te va a hacer daño.
-Eso no es verdad, no son tonterías, nos queremos, tu no sabes nada de Lucas-le digo gritándole-no me va a hacer daño, no todos los hombres te rompen el corazón.
-¿Cómo te atreves a hablarle así a tu propia madre?-dice ella dándome una bofetada, yo la miro con los ojos llenos de lágrimas-Hija… lo siento, yo no quería…-pero no le dejo acabar, entro en mi habitación llorando y abrazo con fuerza a Lucas.
-Shh… no pasa nada amor, todo se arreglará, ya lo verás.-dice él.
-¿Puedo dormir hoy en tu casa por favor?-le pregunto yo-no quiero dormir aquí con mi madre...
-Claro que sí... el problema es que tú madre dudo que deje que vengas conmigo...
-Me dejará después de lo que ha hecho me ha demostrado que no le importo una mier...-pero él me pone un dedo en los labios.
-No digas eso... por mucho daño que te haya hecho es tu madre y eso no lo vas a poder cambiar...
-Vale...
Salimos de mi casa sin encontrarnos con mi madre, pero se que cuando salimos ella estaba mirando por el balcón, no pensaba volver a mi casa en tres o cuatro días, no me quedaría cada día en casa de Lucas, que no es que no quisiera, pero molestaría, ¿y que pensarían sus padres? Llegamos a su casa.
-Parece que vas a saber como es mi habitación antes de lo previsto-dice él sonriendo.
-Si, ¿a tus padres no les molestará que me quede no?
-¡Claro que no! Además mis padres trabajan de noche así que no están en mi casa, y no me hacen mucho caso tampoco...
-Vale...-digo yo-gracias, gracias por todo.
-No es nada, por ti daría mi vida si fuese necesario-dice él besándome.
-Eres encantador ¿lo sabes?-digo yo sonriéndole.
-Suelen decírmelo-dice él con aire de superioridad.
Entramos en su casa, no había nadie por que sus padres trabajaban de noche, me enseño la casa al igual que yo con él, conocí a su Jack Russell, se llamaba Pepito, al igual que en 3 metros sobre el cielo, a su hermana le encantaba esa película, y le pusieron ese nombre al perro, ahora su hermana estaba en California en la universidad. Pepito era muy cariñoso, tenía 8 meses, era muy listo, le escondimos su hueso y lo encontró en menos que canta un gallo.

Cenamos de Pizza y nos quedamos dormidos en su habitación, el adivino también había acertado conmigo, me enfadaría con la persona que quería, pero no era Lucas no, era mi madre... 

viernes, 20 de julio de 2012

CAPÍTULO 18



Amanda

Salí corriendo de la habitación, no quería volver a ver a Joel, no me creía que me pudiera haber hecho eso, engañarme, ¡y encima con una de mis mejores amigas! No sé como Leire me ha podido hacer esto, ya sé que le gusta Joel, pero, que se corte un poco ¿no? ¡Que para algo soy yo la que sale con él! Entiendo que tuviese ganas de besarlo, pero no delante de mí, bueno, ni delante de mí ni aunque yo no mire, ¡qué cara qué tienen los dos!
Me fui corriendo hasta una plaza donde me gustaba estar cuando estaba mal o me pasaba algo malo, solo Leire sabía donde estaba, pero solo había ido una vez, no creo que se acuerde de este lugar… Cuando llegué me senté, y a la media hora empiezo a oír:
-¡¡¡¡¡¡Amanda!!!!!! ¡¡¡¡¡¡Amanda!!!!!!- me giro, era Leire, que memoria que tenía la chica…
-¿Qué quieres?-digo yo muy seria, cuando llega a mi lado.
-Pedirte perdón-dice ella.
-¿Perdón? ¿Pedirme perdón porque? ¿Por robarme a mi novio, por besarle o por ser una mala amiga?
-Por todo, lo siento, lo siento muchísimo.
-Ya, pero eso no basta, no todas las heridas se curan con un simple lo siento.
-Lo sé, pero ¿qué puedo hacer para qué me perdones? Fui una estúpida idiota.
-Hombre, te has dado cuenta tú también… Pues irte de este planeta-me costaba decirle eso a mi mejor amiga, pero en esos momentos estaba llena de ira y no podía reprimirlo.
-No puedo hacer eso, pero sí eso hiciera que me perdonases lo haría.
-Pues venga arreando, Leire, ¿no entiendes lo qué me has hecho?-digo yo más calmada.
-Sí que lo entiendo, y te he pedido perdón, y te lo pediré tantas veces que haga falta: perdón, perdón, perdón, perdón, perdón, perdón, perdón, perdón…
-Vale, vale-digo yo riendo-te perdono pero te aseguro que pasará bastante tiempo hasta que volvamos a ser las amigas que éramos antes, y que puedes quedarte con Joel, no quiero volver a ver a ese tío, que no se ha dignado ni a venir él a buscarme…
-¡No! Al contrario tienes que perdonarle, él no quería, le besé yo, le forcé yo, él me dijo que te quería a ti, que no quería que le besase, pero yo lo estropee todo, y cuando te fuiste corriendo quería venir a buscarte, pero le dije que no, que vendría yo porque sabía donde estabas, y tenía que hablar contigo…
-Igualmente no lo pienso perdonar…-digo yo, Joel por mucho que hubiese dicho que no a ese beso, se dejó besar así que no tiene escusa…
-Te aseguro que está destrozado, no he visto a nadie nunca tan preocupado por otra persona…
-Hasta que no me pida perdón y haga algo para que lo perdone no le volveré a hablar.
-No te preocupes, ese chico daría la vuelta al mundo por ti.-dice ella.
-Lo sé, y por eso no puedo perdonarlo aún, quiero saber de que es capaz…-digo yo poniendo cara de malvada.
-¡¡Eres mala!!-dice ella riendo.
Nos quedamos la tarde hablando sentadas en el banco, y después nos fuimos cada una a su casa, cuando llegué a mi casa lo vi sentado en el escalón de mi entrada esperando.
-¿Qué haces aquí?-digo yo todo lo seria que puedo.
-Menos mal que has vuelto, estaba preocupadísimo por ti-dice él levantándose y viniendo hacía mi para abrazarme.
-¡Eh! ¡Eh! ¡Eh! ¡Eh! ¡Eh!-digo yo alejándome de él, que se cree este ¿que por decir eso ya le he perdonado?-¡Quita! Que aún no se me ha olvidado el motivo por el que me he ido corriendo, y no se me va a olvidar, ¡venga quita!-digo yo apartándolo para poder entrar en mi casa.
-Vale, pero no te vayas, tenemos que hablar-me dice cogiéndome de la mano y girándome hacia él-no pretendía hacerlo, fue Leire que me besó, yo no hice nada….
-¡Ooh! ¿Enserio? ¡Qué monada de chico! ¡Yo qué creía que eras un idiota!-digo yo sarcásticamente-Ah, no, espera, que sí que lo creo… que Leire me lo ha contado todo, que ya sé que tú no hiciste nada, pero igualmente dejaste que te besara, y eso no tiene perdón, no te mereces ni que te dirija la palabra.
-Lo siento de verdad, pero se sentía mal, me daba pena y era lo único que podía hacer…
-¿Ah si? Entonces si tu abuela está mal ¿también le plantas un morreo?
-¡No! Ya me entiendes… Sabes que no se me da bien explicarme…
-Sí, lo sé-digo yo-pero me da igual… tendrás que ganarte mi perdón hasta entonces bye bye nene-le digo mientras le cierro la puerta de mi casa en las narices y subo a mi habitación, pero antes oigo como Joel grita: ¡Me lo ganaré! ¡Ya lo verás!

Ese chico estaba loco, era capaz de hacer cualquier tontería, a ver que se lo ocurría…

jueves, 19 de julio de 2012

CAPÍTULO 17


Leire

Ese mismo día.

Estaba en la casa donde me encantaba estar de pequeña, cuando escuché que la puerta se abría, estuve dispuesta a salir corriendo, pero me asomé por la ventana y estaba Amanda vigilando la terraza… ¿Qué hago ahora? No tengo escapatoria, lo único que puedo hacer es esperar que venga alguien y descubra que estoy aquí, a lo mejor es Amelia, Lucas, Carlos, pero espero por lo que más quiero que no sea Joel… Me quedo pensando que puedo decir cuando me encuentren, porque solo es cuestión de minutos que descubran que estoy aquí. Empiezo a oír pasos que se acercan a la habitación donde estoy yo, se acercan, alguien va a entrar en la habitación en 3, 2, 1…
-¡¡Leire!!-dice- ¡Por fin te encontramos!
-Ah…Hola Joel…-digo yo, de todas las personas que me podían encontrar tenía que ser él, si es que lo mio es pura mala suerte, solo falta que sepa que me gusta, eso ya sería, bueno, la gota que colma el vaso-ahora que me has encontrado ya nos podemos ir…
-¡No! Espera por favor-dice él, que miedo… ¿Qué me querrá decir?
-De acuerdo… ¿Qué quieres?-digo yo.
-Verás Amanda me dijo que Amelia le había dicho que Lucas le había dicho que pensaba lo mismo que Amelia de lo que te pasaba y Amanda me contó a mí lo que Amelia le dijo que también pensaba Lucas…-entonces me mira y yo con cara de: No me estoy enterando.-Vamos… que sé porque te marchaste de casa.
-¿Y Amelia como sabe eso?-si es que tengo mala suerte, ya sabe que me gusta, voy a matar a Amelia…
-Pues dicen que se notaba mucho por como te comportabas…-dice él, noto cierta inquietud en su voz…
-Ah… vale-¿Qué puedo decir? Estoy muy nerviosa…-¿Solo me querías decir eso?
-No… quería decirte que lo siento, pero yo quiero estar con Amanda, seguro que encuentras a alguien mejor que yo, seguro no, segurísimo.
-¿Es que no entiendes que no quiero alguien mejor? ¡Te quiero a ti!-digo yo, no me creo que eso haya salido de mi boca-¡Pero estás con Amanda, y con eso no puedo competir!-digo yo ya histérica, este chico es corto, no entiende nada.
-Vale, vale, tranquilízate, pero es que no lo entiendo, ¿qué tengo? Porque soy un adolescente normal y corriente, o eso creo…-dice él.
-¡No lo sé! Eres tú…-digo yo, ¿cómo quiere que se lo diga? Ahora que lo pienso… estamos bastante cerca el uno del otro… ¿Y si?... no… pero es que…
-Vale…-dice él-¿pero de verdad te gusto?-se estaba haciendo pesadito el tío…
-Que sííí…-digo yo-¿Qué más quieres que te diga? Tú tienes novia, y la quieres, ella te quiere a ti, yo estoy sola, ¿Algo más?
-Lo siento…-dice él.
-¿Lo sientes porque?-pregunto yo, cada vez estamos más cerca, tengo unas ganas de besarlo… pero no, no soy ese tipo de persona.
-Por… no sé, es que me hace sentir mal que estés así…-dice él-¿y desde cuándo te gusto?
-Madre mía Joel… Pues desde el primer día, yo que sé, te vi y me gustaste…-digo yo.
-Pero si aún no nos conocíamos, ni sabías como era ni nada.
-Y sigo sin saberlo, pero sí quieres lo descubro…-digo yo acercándome más a él, hasta que nuestros labios están a escasos centímetros de distancia, tenía muchas ganas e besarlo, pero no podía hacerle eso a Amanda, pero solo era un momento, no tenía porqué enterarse…
-No deberíamos, Amanda se va a enterar-dice él con la voz temblorosa.
-Si tú no se lo dices, no tiene porqué enterarse…-digo yo.
-Pero  no… yo la quiero a ella…-dice él medio tartamudeando.
-Venga… solo un momento…-digo yo, entonces él me mira a los ojos, y yo sé que él no quiere, pero yo si quiero, quiero disfrutar de sus labios, un momento, después lo dejaré, que se vaya con Amanda… Y yo acabo juntando nuestros labios por completo, él no me corresponde el beso, pero yo sí.
-¿Pero qué?-oímos desde la puerta de la habitación, Joel y yo nos separamos, era Amanda.
Soy un desastre… Amanda se va corriendo de la habitación, llorando, lo que le dijo el adivino era verdad, Joel le rompería el corazón, pero por culpa mía…
-¡No, no, no! Te dije que esto no podía pasar que yo la quería a ella-me dice él, levantándose para ir a buscar a Amanda.
-Lo sé, soy idiota, no debería haberlo hecho-digo yo levantándome también.
-Voy a buscarla.
-No, iré yo, tengo que hablar con ella, conozco a Amanda y no te hablará por lo menos hasta dentro de 5 días si tienes suerte, sino, puedes olvidarte, que puede llegar a no volverte a hablar nunca, pero no creo que lo haga, se ve que te quiere, si te esfuerzas te perdonará…
-De acuerdo, encuéntrala, por favor-me dice él, se le nota en la voz que está muy preocupado por lo que le pueda pasar a Amanda.
-No te preocupes, sé donde estará.
Y era verdad, sabía donde estaba Amanda, cuando se ponía triste siempre se iba al mismo sitio, a una plaza, donde había un banco apartado de los demás, seguro que la encontraba allí.

lunes, 16 de julio de 2012

CAPÍTULO 16


Amanda

Estaba durmiendo en mi cama, cuando empecé a oír a alguien silbar, no hice mucho caso y me giré sobre la almohada, pasaron unos 5 min. y seguí escuchando ese silbido, decidí levantarme y mirar por la ventana, era Joel, me estaba silbando a mi, para que me levantase. Me vestí y bajé en seguida a verlo.
-Buenos días-digo yo medio adormilada aún.
-Buenos días dormilona-dice él riendo.
-¿Pero qué?-digo yo mirando el reloj-dime que mi reloj se ha parado y que no son las 6:30 de la mañana…
-Sí te lo dijese te mentiría… porque sí, son las 6:30 de la mañana.-dice él.
-¿Pero qué quieres hacer tan pronto? ¿Ya quieres ir a buscar a Leire? Estás loco…-le digo yo.
-Yo soy madrugador, y no, aún no vamos a buscar a Leire, vamos a ir a desayunar juntos y después ya avisaremos a Carlos e iremos a buscar a Leire-dice él.
-¿Dónde quieres ir a desayunar?-pregunto yo.
-A donde usted quiera señorita.-pregunta él.
-Mmmm… no sé.-digo yo-mejor elige tú.
-Ese era el plan B, he comprado galletas y cosas para desayunar en nuestra azotea-dice él mientras me enseña una bolsa de plástico llena de comida.
-Me parece un plan B genial.
Nos fuimos a la azotea de la otra noche, nos sentamos juntos y desayunamos observando el magnífico panorama que era Francia por la mañana.
-Me encanta estar aquí-dice él-era mi lugar secreto, hasta que te lo enseñe, donde venia las tardes para aclarar mis ideas, o a despejarme un poco.
-A mi también me gusta estar aquí.
Nos quedamos allí una hora y media más o menos y después volvimos para avisar a Carlos, e irnos a buscar a Leire.
-¡Hola Carlos!-le digo yo cuando abre la puerta, pero enseguida me pongo a reír escandalosamente, por la ropa que lleva puesta Carlos, va vestido de excursionista en toda regla, con su sombrerito, su cantimplora y sus demás detalles.
-¿Por qué te ríes?-pregunta él.
-Por nada, por nada.

Entonces aparece Joel detrás de mi y cuando ve a Carlos se parte de risa.
-Pero tío, ¿que te has puesto?-pregunta Joel aun riendo.
-Pues mi traje de excursionista.
-Aah, vale…-dice él-¿Nos vamos?
-Sí-decimos Carlos y yo a la vez.
Nos fuimos caminando, y primero fuimos al sitio que dije yo, buscamos por todo, pero no encontramos a Leire… Después fuimos a unos cuantos sitios más donde íbamos de pequeñas, pero nada, no la encontramos.
-Nada…-dice Carlos- aquí no está.
-¿Dónde podemos ir ahora?-pregunto yo.
-No sé… Carlos, ¿Leire no te hablo de ningún sitio que le gustase mucho de pequeña?-pregunta Joel.
-Déjame que piense…-dice Carlos-¡Ya sé! Hay un rincón al lado de la Torre Eiffel, donde siempre iba ella.
-Pues vamos allí-digo yo.
Fuimos corriendo a ese sitio que decía Carlos, pero cuando llegamos, no la encontramos.
-No la encontraremos nunca-digo yo desanimada.
-No digas eso, ya veras como la encontramos.-dice Joel abrazándome, me gustaban sus abrazos, me transmitían seguridad-lo mejor para encontrarla será saber el motivo por el que se fue ¿no? Así no s haremos una idea.
-Sí, voy a llamar a Amelia por si lo sabe…-digo yo cogiéndo el móvil.
Llamé a Amelia.
-¿La habéis encontrado?-pregunta Amelia.
-No… quería preguntarte sí sabias el motivo por el que Leire se ha ido de su casa.
-Eh… ¿estás con Joel?-pregunta ella un poco insegura.
-Sí…-digo yo confusa por lo que me ha preguntado.
-Pues apártate un poco de él para que no oiga nada.
-Em...Vale.-y hago lo que me dice Amelia-dime.
-No estoy segura, pero yo diría que es por eso, y Lucas también lo cree y eso que casi no la conoce…
-¿El qué?-digo yo más nerviosa.
-Pues que Leire se ha ido… porque…-dice ella entre pausas-Porque le gusta Joel.
-¿Qué?-digo yo paralizada por lo que me ha dicho Amelia, es una tontería, pero tiene sentido, por como actuaba normalmente.
-Lo que oyes, Leire se ha ido porque no soportaba ver que Joel y tú eráis felices, y ella no lo era con él…
-Adiós, Amelia, voy a encontrarla.-digo seca, y aún afectada por lo que me ha dicho.
Volví donde estaban mis amigos y no le conté nada de la llamada a Carlos, pero Joel consiguió sacármelo.
-¿Qué te ha dicho Amelia? ¿Sabe porque se ha ido?
-Eh…no…-digo yo, pero mi voz me traiciona y el descubre que en realidad si que lo sabe y que yo también lo sé.
-Amanda, no me mientas, dímelo.-dice él.
-Buff… es que… es complicado…-digo yo-Le gustas Leire, por eso se ha ido, porque no soporta vernos juntos y ella no puede estar contigo… por eso se ha ido, ya lo he dicho-digo yo de golpe.
-No me lo puedo creer…-dice Joel con la misma cara de confusión que puse yo cuando Amelia me lo contó a mí.
-Pues créetelo…-digo yo.
-Tenemos que encontrarla y hablar con ella.-dice Joel.
-Sí.
-¡Eh, mirad!-dice Carlos.
-¿Qué pasa?-digo yo.
Entonces nos encontramos un pañuelo lila, el pañuelo que le regalamos a Leire por su cumpleaños.
-Es de Leire-digo yo.
-¿Seguro?-pregunta Joel.
-Sí.
-Se ha ido de aquí, pero no puede estar muy lejos…-dice Carlos.
-Tenemos que encontrarla.-digo yo.
-Pero no sabemos donde buscarla…-dice Joel.
-¡Cómo no hemos pensado en eso! ¡Ya sé dónde está Leire!-digo yo.
-¿Dónde?-dicen Carlos y Joel a la vez.
-Carlos, ¿no te acuerdas que de pequeños Leire nos llevaba a la casa esa que le gustaba tanto, que era blanca por fuera, y enorme por dentro?-digo yo intentando que se acuerde.
-¡Ostras! ¡Es verdad! Le encantaba esa casa, se pasaba los días allí.
-¿Pues a qué esperamos? ¡Vamos!-dice Joel.
Nos fuimos hacía la casa donde seguramente estaría Leire, la casa era muy grande, así que decidimos separarnos, yo fui a mirar por las terrazas y los alrededores por si Leire quería huir de allí, Carlos se fue al primer piso y Joel al segundo.
Pasaron 10 min. y nadie salía de allí, así que decidí ir a ver que pasaba. Me encontré a Carlos y le dije que se quedara vigilando fuera mientras iba a buscar a Joel. Subí al segundo piso y fui por el pasillo, oí voces en la tercera habitación, así que me acerqué, pero lo que vi cuando entre, no era ni de cerca una conversación, y como dicen una imagen vale más que mil palabras, porque lo que vi me dolió, mucho, yo no pensaba que Joel me haría esto, no me imaginaba que de ese modo me engañaría, no de esa manera, no con esa persona.

Sí, lo que me encontré fue a Joel y Leire besándose.