domingo, 13 de octubre de 2013

CAPÍTULO 12

Unas semanas más tarde

-¿Tienes el regalo?

-Sí, lo estoy envolviendo ahora mismo.

-Vale, en cinco estoy en tu casa.

-Vale, hasta ahora.

Le colgué a Cat y metí el regalo en una bolsa antes de salir hacia su casa.

Hoy era el cumpleaños de Jake, el hermano pequeño de Daniel. Desde el día en el parque se había encariñado conmigo y me invitó él mismo a su fiesta de cumpleaños. Cat y yo le compramos el regalo juntas. La fiesta era en su casa. No había ido nunca así que me tenía bastante intrigada.

Al llegar a casa de Cat llamé al timbre. No tardó nada en abrirme.

-¿Nos vamos, no? Porque sinó llegamos tarde y ya me ha llamado la madre de Jake tres veces asegurándose de que llegaríamos a tiempo porque Jake no para de preguntar por ti.

-Que mono.-dije.

-Sí, es mono hasta que descubres que está enamorado de ti.-soltó una carcajada.

-Calla, venga vamos, que no llegaremos.-le dije divertida.

Fuimos hacía la casa de Jake y a una manzana ya se escuchaban los gritos y risas de los niños.

-¿Tienen un castillo hinchable?-dije sorprendida.

-Se ve que sí.-respondió Cat también sorprendida.

Llamamos al timbre y nos abrió Daniel, con un gorro de cumpleaños y un niño pequeño colgado de la pierna.

-¡Hola! Pasad, Jake no ha parado de preguntar por ti-me dijo mientras me daba dos besos.

-Ahora iré a buscarlo.-reí-parece que tienes un koala en tu pierna.

-Pues casi.-sonrió, mirándome.

-¡Vamos Daniel! ¡Vamos a jugar!-le decía el niño tirando de sus pantalones.

-Ya vamos, ya vamos.-riendo se fue caminando con el pequeño aún colgado de su pierna.

Cat y yo entramos en la casa y saludamos a la madre de Jake que estaba por ahí y nos dijo donde teníamos que dejar el regalo.

-Mira ahí viene.-dijo Cat señalando a Jake que venía corriendo hacia nosotras.

-¡Sam!-dijo y se abalanzó contra mí casi tirándome al suelo.

-¡Hola Jake! ¿Cómo te lo estás pasando, pequeño?-le pregunté.

-¡Muy bien! ¡Tienes que venir a saltar con nosotros! ¡Cat, tú también!-dijo emocionado.

-Ahora iremos, Jake.-dijo Cat.

Sin decir nada más, Jake se volvió a ir al jardín con sus amigos.

-La verdad es que suena tentador lo de ir a saltar.-dije riendo.

-Pues vamos.-dijo Cat.

No tardamos ni cinco minutos en quitarnos los zapatos y entrar allí dentro para saltar con los niños.

-¡Sam! ¡Sam! A ver si me pillas.-me dijo Jake.

Empecé a perseguirlo por dentro del castillo hinchable, riendo y jugando. Hasta que me tiré por el tobogán si mirar si abajo había alguien. Cuando miré era demasiado tarde y ya estaba encima de alguien.

-¡Lo siento! No he mirado antes de tirarme.-empecé a decir cuando vi a Daniel debajo de mi riéndose a carcajadas.

-Deberías haber visto tu cara de susto al caerte encima de mí.-dijo entre risas. No pude evitar sonreír.
-Tonto, pensaba que te había chafado.

-¿Tú? ¿Chafarme? ¡Pero si eres una pluma!-dijo él. En ese momento un niño se tiró por el tobogán y como yo, no miró. Se chocó conmigo haciendo que Daniel y yo nos juntáramos más hasta el nivel de rozar nuestros labios durante unos segundos.

Los dos nos ruborizamos enseguida y yo me levanté de encima de él.

-¡Jake! ¿Dónde estás?-grité volviendo a buscar al niño.

Media hora más tarde estaba sentada en una silla, con un vaso de limonada en las manos.

-¡Sam! ¡Sam! ¿Vienes?-preguntó un amigo de Jake con el que había jugado antes.

-Pídeselo a Cat, que yo estoy muy cansada, Will.-le dije. El pequeño se fue hacia Cat y la arrastró hasta el castillo para que jugara con ellos. No sin antes lanzarme una mirada asesina.

-¿Cansada?-preguntó una voz a mí espalda. Al reconocerla no pude evitar sonrojarme.

-Sí. Tu hermano es hiperactivo. No se cansa nunca.-le dije sin mirarlo. Esperando que el rubor se me pasara.

Cogió una silla y se sentó a mi lado.

-Lo sé-soltó una carcajada-a veces es hasta insoportable.

-No digas eso, pobrecillo.-le dije sonriendo.

-Tú también lo dirías después de convivir tantos años con él como yo.

-Puede ser.-ahora era yo quien reía.

-Oye Sam, lo de antes...

-¿Qué antes?-pregunté esperanzada en que no se refiriera al “casi” beso que habíamos tenido.
-Lo de ahí dentro, cuando nos hemos besado...

-No nos hemos besado, ha sido un accidente.-dije sonrojándome y apartando la mirada.

-Bueno pues ese accidente. ¿Solo ha sido eso? ¿Un accidente?-me miró, buscando mis ojos, que no le miraban.

-Sí, solo fue eso. ¿Qué iba a ser? El niño me empujó y sin querer nos besamos.-le miré y nos sumimos en un incómodo silencio.

-¿Habéis puesto ya vuestro nombre en los vasos?-nos preguntó una mujer, supongo que la madre de uno de los niños.

-Eh, no. Aún no.-dijo Daniel, sin despegar la mirada de mí.

-Pues tomad, escribidlo, así sabréis cual es vuestro vaso y no lo perderéis.-nos dijo, dándole un rotulador a Daniel y alejándose.

-Dame tu vaso, le pondré tu nombre.-me dijo amablemente. Yo se lo di y él lo puso. Yo sin ni siquiera comprobar que había puesto, cogí el vaso y me levanté.

Después de unas horas la gente ya empezó a irse y con ellos Cat y yo. Estábamos en la puerta, despidiéndonos de todos.

-Espero que os haya gustado.-dijo la madre de los hermanos.

-Pues claro, ha sido muy divertido.-dijo Cat sonriendo. Yo asentí, secundándola.

-Muchas gracias por invitarnos.-dije.

-No es nada, ha sido divertido teneros aquí.-dijo esta vez el padre.

Salimos fuera donde estaba Daniel hablando por teléfono con alguien. Al verme, me miró buscando respuesta a algo que yo no sabía. Le miré confundida, pero él no hizo ningún gesto indicando que quería.

-¿Me das un poco?-dijo Cat señalando mi vaso, que aún tenía un poco de limonada.

-Sí, claro.-le tendí el vaso y ella bebió. Después se quedó mirando el vaso.

-Sam, ¿quién ha escrito tu nombre? Porque diría que se ha equivocado un poco.-dijo riendo.
Yo la miré confundida y cogí el vaso de sus manos. Y por fin leí lo que Daniel había puesto.

Para mí fue más que eso

Me giré, para mirar a Daniel, buscando respuestas. Él estaba entrando en su casa. Me miró y acto seguido cerró la puerta.


jueves, 3 de octubre de 2013

PROMISES

-¡Me lo prometiste! ¡Me lo prometiste!-grité con lágrimas en los ojos.

Tú, ni me respondiste ni me devolviste la mirada como era de esperar.

Lágrimas corrían por mis mejillas. Caí al suelo de rodillas, incapaz de sostenerme más en pie.

-Cariño, vamos, ya está-dijo mi padre intentando levantarme.

-¡No! ¡Suéltame!-forcejeé con él-¡Él me lo prometió! ¡Me prometió que se quedaría conmigo! Y ha roto su promesa...-dije casi en un susurro.

-Shh, no fue culpa suya-se agachó a mi lado y me acarició el pelo-Vamos a casa, estarás mejor, ya verás.-intentó levantarme de nuevo y esa vez no opuse resistencia alguna.

Dejé que me alejaran de él.

Dejé que me alejaran del cuerpo inerte de mi mejor amigo.

Amigo que nunca olvidaría.




domingo, 29 de septiembre de 2013

¡NOTICIAS, NOTICIAS!

¡Eh, hola! ¿Cómo estáis? Bueno pues hoy no hay capítulo si, porque no he tenido tiempo de escribirlo y todo ese rollo que ya sabéis. Pero es que nadie me comenta si le gusta o si no le gusta, sí a lo mejor una persona y bueno, como comprenderéis como que no me motiva mucho eso. Así que he decidido dejarla por lo menos unas semanas y después ya decidiré que hacer. Lo siento mucho por las peronas que a veces me comentaban, pero es así. 

P.D: Además aprovecharé también para empezar con buen pie el curso todos saben que eso no pasará...  

viernes, 27 de septiembre de 2013

SORTEO CONJUNTO "ESCUCHARÁS MI CORAZÓN"

¡Eh, hola! Hoy os traigo algo nuevo para el blog ya que nunca he hecho ninguno, ¡UN SORTEO! Ya lo saben, lo pone en el título... Shht, cállate  Bueno, pues sí, os traigo un sorteo. Es un sorteo conjunto como pone ahí arriba, en el título. Y se sortea un ejemplar en papel de Escucharás mi corazón de Alessio Puleo. Yo me lo he leído y os digo que es un libro precioso y que os hará llorar al final o por lo menos a mí me hizo llorar. El sorteo lo hemos organizado Amanda Breaths y yo.

El sorteo es fácil y no tiene complicaciones. Es muy sencillo. Aquí os dejo las bases:

Bases:


(Todas los puntos nombrados a continuación son obligatorios si queréis participar en el sorteo).

·Debéis ser seguidores tanto de "Amor y mucho más...", como de "Tú y yo, juntos...", ya que es un sorteo conjunto.

·Tenéis que colocar el banner del sorteo en la barra lateral o, en su defecto, en una pestaña dedicada a sorteos.

·Si no hay mínimo 10 participantes el concurso se verá anulado.

·El sorteo será a nivel nacional (España).

·No nos hacemos cargo de cualquier error o pérdida del ejemplar durante el envío.

Para participar tenéis que rellenar este formulario:

a Rafflecopter giveaway

Y el banner que debéis poner en vuestro blog es este:



Para participar, solo tienes que dejar un comentario diciendo que participas y dejando tu correo. Si no quieres que vean tu dirección electrónica, puedes enviarnos un mail (elamoradosvelas@hotmail.es). En el caso de no tener perfil de Blogger, tendréis que enviar una captura de pantalla indicando que nos seguís tanto a Amanda como a mí. (Botón Impr pant Pet sis, justo al lado de F12 y luego, copiar en el Paint).

Tenéis hasta el 1 de Noviembre a las 23:59 de la noche para participar ¿A qué esperáis? Para cualquier duda o problema, por favor no dudéis en enviarnos un correo a : elamoradosvelas@hotmail.es con el asunto "Problema sorteo".

domingo, 22 de septiembre de 2013

VIDAS PARALELAS - CAPÍTULO 11

Por décima vez ese día intenté ponerme a leer. Ya nada podía distraerme, había cerrado las ventanas para que el ruido del tráfico no me molestara y había cerrado la puerta para que las voces de mis padres no me molestaran.

Me puse a leer el libro que tanto ansiaba y no había leído ni dos páginas cuando mi móvil, encima de la mesa empezó a sonar. Maldecí a quien pudiese ser y me levanté a cogerlo.

-¿Diga?

-Hola Sam, soy yo.-dijo Cat.

-Me lo imaginaba ¿qué pasa?

-A ver mi suegra, bueno no, en realidad no es mi suegra, no sé ni quien es de mi familia, pero bueno, la madre de la mujer de mi hermano, que raro me suena eso aún, me ha pedido que si podía cuidar a Jake y a Emma, y yo te he llamado para saber si venías y los cuidabas conmigo.

-¿Emma?

-Sí, es la mediana pequeña, tiene 12 o 13 años, no me acuerdo. ¿No la conoces?

-No, no vino a la cena en tu casa...

-¡Es verdad! Creo que tenía un cumpleaños o no sé... ¿Vienes o no?

-Sí, claro ¿a qué hora?

-Sobre las cinco en mi casa.-dijo Cat.

-Vale, ahí estaré. Adiós.

-Adiós, nos vemos.

Colgué y me volví a tumbar en la cama, a leer tranquila. Esa vez conseguí leer dos capítulos antes de que me volviera a sonar el móvil. Me levanté y lo cogí, cabreada.

-¿Qué quieres ahora, Cat?

-¿Perdone? Lo siento, busco a Taylor ¿está por ahí?-dijo una señora.

-No, lo siento, se ha equivocado.

-Vale, gracias.-colgó.

Esa vez ya me llevé el móvil a la cama por si volvían a llamar cosa que volvieron a hacer.

-¿Diga?

-¿Está Taylor?-dijo la misma señora de antes.

-Ha vuelta a llamar al mismo número de antes, señora.

-Uy lo siento hija, gracias de todos modos.-y volvió a colgar.

Rodé los ojos y intenté retomar la lectura de nuevo hasta que el maldito móvil volvió a sonar.

-¡Qué Taylor no vive aquí, señora!-dije enfadada.

-¿Sam? ¿Estás bien?-dijo Cat.

-Joder...-solté el aire exasperada-Hola Cat.

-¿Quién es Taylor?

-Nadie, una señora que no para de llamar, buscándola.-Cat soltó una carcajada.

-Bueno, llamaba para decirte que no vengas, que al final se ocupa Daniel y Ashley de los niños.

-Vale...-dije cansada-Si me disculpas, voy a intentar leer.

-¿Aún no te has acabado el libro que te presté?

-Estoy en ello pero por culpa tuya y de señoras en busca de Taylor pues no puedo.

-¡Cuentista! Venga, te dejo leer tranquila. Un beso.

-Otro.-colgué.

Puse el móvil en silencio y me puse a leer, esta vez sin interrupciones. Sobre las cinco y media apareció mi madre pidiéndome si podía ir a comprar algunas cosas para la cena.

-Toma el dinero.-me dio unos cuantos billetes.

-Vale, vuelvo en un rato.

Salí y fui hacia el supermercado. Compré y volví a casa. Para llegar cogí un atajo por donde tenía que pasar por un parque. Miré a los niños jugando, algunos en la arena, otros columpiándose  otros tirándose por el tobogán.

Escuché a un niño llorar y miré para ver quién era y me sorprendí al ver a Jake allí, eso significaba que Daniel y Ashley tenían que estar por ahí cerca.

Me fijé mejor y vi porqué estaba llorando, tenía una marca roja en la mejilla. Como no vi a ninguno de los dos mayores por ahí decidí acercarme un poco, pero antes de llegar vi a Ashley acercarse al niño que la miró asustado. La rubia miró a los dos lados, como vigilando y después empujó al niño hasta que cayó al suelo y después le dio una bofetada en la cara.

Yo sin pensarlo, dejé las bolsas en el suelo y corrí hacia ellos.

-¿Pero qué coño te crees que haces?-le grité a Ashley, mientras la apartaba y levantaba al pequeño.

-¿Qué haces tú aquí?-preguntó con desprecio.

-Pues alejar al niño de una bestia como tu.-le dije agachándome y abrazando al niño, que lloró abrazándome.

-El mocoso es un malcriado, me ha llenado de arena los zapatos.

-¡Eso es normal en un parque lleno de arena!

-Pero lo ha hecho a propósito.

-No es verdad...-dijo Jake aún abrazándome.

-¡Cállate niño!

-No le hables así, él no tiene la culpa de que te compres zapatos más caros que un coche.

-¿Qué pasa?-dijo Daniel que apareció detrás de nosotras con una niña que supuse que era Emma a su lado.

-Nada, mi amor. El niño se ha caído y se ha puesto a llorar.-dijo Ashley con una sonrisa falsa. Mi boca cayó abierta.

-¡Serás mentirosa!-me levanté y encaré a Daniel.-Tu novia le ha pegado a Jake y apuesto a que no es la primera vez.-le enseñé la marca roja de Jake en la mejilla.

-¿Qué?-miró boquiabierto a Ashley-¿Le has pegado a mi hermano?

-¿Qué? No, no yo no le he hecho nada a ese niñito.

Daniel se agachó y miró a su hermano menor.

-¿Tú lo has visto-me preguntó primero, yo asentí-¿Te ha pegado Ashley?-se dirigió a su hermano.
Jake sólo asintió. Daniel se levantó con la cara roja de ira.

-¿Algo que decir a eso?-le preguntó a su novia.

-Yo... ¡El niño se lo merecía!-dijo.

-Serás cabrona.-dije yo.

-No quiero volver a verte cerca de ninguno de mis hermanos. Nunca.-le dijo Daniel.

-¿Perdona?-arqueó una ceja rubia.

-No, no te perdono. No quiero volver a verte.

-¿Me estás dejando?

-Sí, te estoy dejando Ashley, no sé cómo pude estar contigo.

-¡Pero no puedes dejarme!-gritó la chica.

-Pues lo ha hecho, chica. Asúmelo.-le dije yo.

-Exacto y ahora vete por favor.-le dijo Daniel. La rubia solo soltó un gritó furiosa y se fue cabreada.

Estuvimos en silencio unos minutos mientras Daniel abrazaba a Jake, que ya había dejado de llorar.

-Gracias.-me dijo una vez se había puesto de pie.

-No es nada.

-Sí, es mucho. Si no hubieses estado aquí no hubiese sabido lo que le hacía a Jake.-dijo.

-Bueno pues, de nada, supongo.-sonreí.

-¿A dónde ibas?-me preguntó. Yo miré al sitio donde había dejado las bolsas de la compra. Por suerte aún seguían allí.

-A casa, venía de comprar algunas cosas.

-Te acompañamos, nos viene de camino.-dijo. Yo lo miré confundida, sabía que no le venía para nada de camino, pero no dije nada.

-Vale.-fui a coger las bolsas y volví con ellos.

-Deja que te lleve alguna bolsa.

-No gracias, no soy como Ashley que no puedo llevar ni una bolsa.-dije, él soltó una carcajada.

-Sé que puedes llevarlas, Sam. Pero igualmente quiero ayudar. Anda, trae.-me cogió dos de las tres bolsas que llevaba.

-Gracias.-me sonrojé por alguna estúpida razón.

Andamos hacia mi casa, con los dos hermanos pequeños por delante. Estábamos en un silencio cómodo, cada uno pensando en sus cosas.

-¿Cómo te sientes?-le pregunté.

-¿Eh?-dijo saliendo de sus pensamientos.

-Que como estás. Acabas de dejar a tu novia...

-La verdad es que bien, ya había pensado algunas veces en dejarla, pero hasta hoy no había tenido un motivo. Supongo que me siento liberado...-dijo, yo asentí sin decir nada.

Llegamos a mi casa y Daniel me acompañó hasta la puerta.

-Gracias por llevarme las bolsas.-le cogí las bolsas que llevaba, rozando su mano causando que me estremeciera.

-Gracias a ti por ayudar a Jake. Enserio, no sé cómo agradecértelo.

-Descuida, no hace falta que me lo agradezcas, con un gracias es suficiente.-le sonreí.

-Vale. Adiós Sam. Ya nos veremos algún día de estos.

-Claro.

Nos quedamos mirando unos segundos, hasta que decidí darle un beso en la mejilla, él al mismo tiempo decidió darme un abrazo, cosa que no salió bien. Yo para rectificar intenté darle un abrazo y él un beso en la mejilla. Acabamos riéndonos los dos.

-Qué difícil es esto.-dijo él riendo.

-Ni que lo digas.

Él me puso las manos en los brazos y me di un beso en la mejilla.

-Ahora sí.-me sonrió.-Adiós.

-Adiós.

Vi cómo se alejaba y después entré en casa.

domingo, 15 de septiembre de 2013

VIDAS PARALELAS - CAPÍTULO 10

Me desperté en la habitación de Cat. Abrí los ojos y todo lo que me dio tiempo a ver fue su mano dándome en toda la cara.

-¡Cat!-le grité, despertándola.

-¿Qué?-dijo medio dormida.

-Me has dado un manotazo.

-Déjame, estoy durmiendo.-se acurrucó y volvió a dormirse.

Resoplé y me levanté. Me encontré a su madre en el pasillo.

-¡Hola Sam! ¿Ya despierta?

-Sí, no tenía más sueño.-le sonreí.

-Yo tengo que irme a hacer unos recados pero estás en tu casa ya lo sabes y aún están todos durmiendo.-me sonrió y sin darme tiempo a decir nada más salió por la puerta.

Fui a la cocina y me preparé un tazón de cereales con leche. Me senté en la mesa y me puse a comer.

-¡Buenos días!-dijo alguien entrando en la cocina.-Oh, no sabía que estarías aquí.

-Pues ya lo sabes.-le dije a Daniel poniendo los ojos en blanco. De toda la gente que había en la casa tenía que despertarse él, como no.

-¿Quién se ha levantado con el pie izquierdo?-dijo con un deje burlón en la voz.

-¿No tienes nada mejor que hacer?

-A estas horas no.-se sentó a mi lado en la mesa-Están todos durmiendo.

-¿Y por qué tu no?

-Podría hacerte la misma pregunta.-dijo, yo resoplé exasperada.-¿Puedo pedirte un favor?

-Claro, somos tan amigos que haría cualquier cosa por ti.-dije con sarcasmo.

-Enserio, Sam.

-¿Qué quieres?-me resigné.

-Que Cat y tú me acompañéis a mi novia y a mí a ir de compras esta tarde.-lo miré sorprendida.

-¿Me estás pidiendo que te acompañe a ir de compras a ti ya a la rubia?

-Se llama Ashley.

-Para lo que me importa...


-¿Vendréis o no?-preguntó ignorando mi comentario.
-¿Qué gano si voy? Y no me digas que una tarde en tu compañía es suficiente porque entonces no me convencerás de ninguna manera.-él se rio de lo que dije.

-Ganas... ¿un helado?

-¿De dos bolas?-pregunté.

-Sí, una de chocolate y la otra de vainilla.

-Te acuerdas...-dije para mí misma más que para él.

-Sí, me acuerdo.-se levantó cogiendo los dos tazones y poniéndolos en el lavavajillas.-¿Aceptas el trato?

-Hmmm sí, acepto.

-Vale, pues a las cinco saldremos-dijo dirigiéndose a la puerta de la cocina.

-De acuerdo...-me levanté.

-Bonito pijama.

-Gracias. Es de Cat, ella puede decirte donde lo compró por si quieres uno.-sonreí y salí de la cocina empujándolo.

A las cinco estábamos Cat, Daniel y yo esperando a Ashley.

-¿Cuánto tarda, no?-preguntó Cat.

-Es una mujer, es normal...-dijo Daniel.

-Nosotras somos mujeres y ya estamos aquí, no es excusa...-Cat rio a mi comentario.

El sonido de unos zapatos contra el suelo nos alertó de que Ashley se acercaba. Cuando la vimos, no pude evitar abrir mi boca.

-¿Vamos a algún centro comercial V.I.P. o algo así?-preguntó Cat.

Ashley llevaba un vestido azul marino, que apenas le tapaba el culo, con unos tacones de aguja altísimos.

-¿Nos vamos, chicos?-preguntó con su voz irritante.

-Sí, vamos.-Daniel se levantó y nosotras detrás.

Llegamos al centro comercial y fue como encender un interruptor en Ashley. Se volvió loca al ver todas las tiendas. Nos hizo entrar en todas  y cada una de ellas ¡Hasta en las de bebés!

Acabamos todos llenos de bolsas. No, ni Cat ni yo llevamos nada de esa rubia, para eso estaba su perrito faldero, Daniel, que llevaba como 16 bolsas llenas de ropa en las manos. Cat se había comprado unos pantalones que estaban de oferta y yo un sencillo vestido que también estaba rebajado.

-Cari, ya hemos recorrido todo el centro comercial, no hay más tiendas.-dijo Daniel.

-¿Cari? ¿Enserio?-me susurró Cat al oído-Ha perdido todo mi respeto—yo me reí.

-¡Que poco aguante tenéis! ¡De verdad!-dijo con un chicle en la boca. Ya vería que poco aguante tendría con mi mano en su cara y esa irritante boca cerrada de la bofetada.

-¿Por qué no vamos a tomar un helado?-dijo Daniel, mirándome de reojo. Yo sonreí.-Yo invito.

-Vale.-fui la primera en responder.

-¿Un helado?-preguntó Ashley.

-Sí, ya sabes, diferentes sabores, frío, en un cono o en tarrina.-dijo Cat que se ganó una mirada asesina de Ashley.

-Pero eso engorda mucho.

-Pues no comas.-dijo Daniel, dejándonos a Cat y a mí un poco sorprendidas.

Ashley resopló pero no dijo nada mientras íbamos hacia el puesto de helados.

-Tomad, pedid vosotras. Yo voy a dejar todo esto al coche y vuelvo.-Nos dio el dinero para pagar a Cat y a mí-¿Ya sabes de qué lo quiero no?-me preguntó a mí.

-Sí, no te preocupes.-le sonreí.

Él se fue con las bolsas hacia el coche mientras nosotras hacíamos cola.

-¿Cómo es que sabes qué helado quiere?-me preguntó Cat.

-Me lo dijo una vez...

-¿Y te acuerdas?

En ese momento nos tocó a nosotras e ignoré su pregunta, pidiéndole a la vendedora los helados.

-Ya estoy aquí.-dijo Daniel justo en el momento que nos apartamos de la heladería.

-Toma.-le di su helado.

-Gracias.

-Ah, el cambio, toma.-busqué en el bolsillo de mis pantalones y se lo di.

-Quédatelo, no lo quiero.

-Yo tampoco lo quiero, es tu dinero y ya me has invitado.-insistí.

-Que no, Sam, quédatelo.

-Yo te digo que no quiero. No seas cabezota.

-Podría decirte lo mismo.

-Daniel, coge el dinero.-Se lo intenté meter en el bolsillo del pantalón.

-¡Eh!-apartó mi mano y yo resbalé hacia atrás. Hubiese caído al suelo si él no me hubiese cogido a tiempo. Nos miramos a los ojos unos instantes, sin decir nada.

-¡AAAAH!-gritó Ashley. Nos giramos para verla y tenía todo mi helado estampado en la parte delantera de su vestido.

Daniel me puso de pie y la miramos, intentamos contener la risa, pero Cat que estaba riéndose a carcajadas nos la contagió y explotamos en risas al verla toda manchada.

-No, puedo, me meo...-dijo Cat, casi tirándose al suelo.

-¡Daniel! ¿Cómo puedes reírte así de tu novia?-gritó Ashley hecha una furia.

-Yo pararía, pero si hubieses visto tu cara.-dijo sin dejar de reírse.

Ashley se puso roja de ira y se fue hacia el baño a limpiarse.

-Ha sido lo mejor de la tarde.-dije calmándome un poco.

-Estoy de acuerdo.-dijo Daniel.

sábado, 14 de septiembre de 2013

Cada mañana

Como cada mañana, Will, se fue hacia la parada de autobús. Odiaba levantarse tan temprano para ir a trabajar. Él era de mucho dormir, pero solo había una cosa que lo animase a levantarse.

Ella.

La chica que veía cada mañana al otro lado de la calle. Mientras esperaba a que el autobús viniera, la miraba. Ella muchas veces le devolvía la mirada con su cigarro entre los dedos.

Alguna que otra vez se le escapaba una sonrisa al verla allí, esperando algo, a lo mejor esperaba a su novio, o a una amiga. O simplemente esperaba a que pasara un taxi y la llevara a cualquier lugar.

Pero Will nunca supo lo que ella esperaba. Él siempre era el primero en irse, subiendo al autobús rumbo a trabajar. No sin antes mirarla una última vez, preguntándose si al día siguiente estaría allí.

Esa mañana, Will se levantó como cualquier otro día. Se tomó su café en el bar de la esquina de su casa, saludó al vendedor al que le compraba un periódico cada día al volver de trabajar  y fue a esperar el autobús. Cuando llegó no la vio en su sitio de siempre. Recorrió con la mirada el otro lado del a calle, buscándola.

Pero ese día, ella no estaba.

Él se quedó pensando ¿Le habría pasado algo? ¿Se había quedado dormida? ¿Por qué no estaba su chica al otro lado de la calle, con su cigarrillo entre los dedos?

Una mano suave en su brazo, le alejó de sus pensamientos. Él se giró para ver quién era y no pudo evitar esbozar una sonrisa al ver a la chica del cigarrillo, la que cada mañana desde hacía mucho tiempo veía. La chica a la que le había puesto miles de nombres sin que ninguno le convenciera de que pudiera ser el suyo.

-Hola—dijo ella con una sonrisa tímida.



Este relato es el que he presentado al concurso de Moon, espero que os haya gustado :3