domingo, 26 de mayo de 2013

CAPÍTULO 54

¡Hola! Quiero avisaros antes de leer, de que este es el penúltimo capítulo antes del epílogo. Sí, ya se acaba esta historia. Bueno, os dejo que leáis tranquilos.

Joel

Es difícil pensar que una sola frase puede hacer que todo a tu alrededor pierda el sentido. Pero por muy imposible que parezca, puede pasar. Puede que un instante seas un chico normal y corriente con su vida y al siguiente toda tu vida dependa de algo.

Y ahora mi vida, necesita un padre para su hijo. Amanda, la chica de la que estoy completamente enamorado y a la que amo, está embarazada de mí. Ella es mi vida, la que me hace sonreír por la mañana, por la tarde y por la noche. La que con solo mirarle a los ojos sabes cómo se siente.

Han pasado dos semanas desde que me llamó para decírmelo. Queríamos estar seguros así que al día siguiente se fue a hacer una prueba.

 Dos semanas antes


-Positivo.-dijo Amanda por el teléfono.

-¿Todas?-pregunté. Ella asintió. Se había hecho seis pruebas de embarazo y todas daban positivo.-Me encantaría estar ahí para abrazarte.

-Yo también, te necesito tanto en este momento.-dijo ella, estaba a punto de llorar lo sabía por tono de voz.

-No quiero que llores ¿vale?

-¿Qué vamos a hacer?-preguntó cambiando de tema.

-¿Cómo que qué vamos a hacer?

-Joel, tengo 16 años, casi 17. Y estoy embarazada, no creo que pueda sobrellevarlo sola contigo a kilómetros de distancia. Creo que lo mejor sería...

-¡NO! Ni piensas en abortar. Ese niño también es mío, y le quiero. Voy a volver en cuanto pueda y voy a quedarme, esta vez para siempre.

-Pero somos menores, y no tenemos dinero.

-Ahorraré para alquilar un piso y encontraré trabajo.

-No creo que funcione.-dice desilusionada

-Confía en mí, ¿vale?

-Siempre.

-Te quiero y vamos a vernos pronto ¿vale, pequeña?

-Vale. Te quiero. Mi madre ha llegado a casa, tengo que decírselo, y tú deberías hacer lo mismo con tu padre. A lo mejor consigues que te ayude.

-Tienes razón. Adiós.

-Adiós.

Dejé el móvil en la cama. Paseé por la habitación y decidí ir a contárselo a mi padre, pero antes llamé a una amiga. Sí, la chica que me encontré ayer por la calle. Antes de irse me dio las gracias y me dio su número por si la necesitaba también me dijo su nombre real, se llamaba Ally.

-¿Diga?

-Soy Joel, ¿te acuerdas de mí, no?

-Eh, chico ¿ya me echas de menos?-preguntó risueña.

-Muchísimo, pero no era eso de lo que quería hablar. ¿Puedes quedar?

Media hora más tarde estábamos los dos en una cafetería de la zona.

-No sé cómo no usasteis protección.

-Yo tampoco, supongo que en ese momento no nos dimos cuenta...

-¿Ya se lo has dicho a tu padre?

-No, antes te he llamado. No sé cómo decírselo.

-Claro, decirle “Oye, papá, que he dejado a mi novia preñada, creo que debería volver a Francia, ¿me prestas dinero?” No suena muy bien. Solo ten tacto, si se lo dices un momento en el que esté distraído irá mejor no se enfadará tanto.

-Vale, distraído. Queda claro.

Hablamos media hora más y decidí volver a casa para darle la noticia a mi padre. Puede que no se lo tomase tan mal.

-Papá, tengo que decirte algo.-él estaba en su despacho, en el ordenador.
-Dime, ¿Qué pasa?

-Tenemos que volver a Francia, por lo menos yo.

-Joel, ya hemos hablado de esto, no puedes irte solo y no puedo dejar mi trabajo. Sé que tienes amigos allí, pero aquí tam...

-Amanda está embarazada.-ya está lo he soltado. Mi padre se queda mirando la pantalla del ordenador unos instantes hasta que gira la cabeza y me mira directo a los ojos.

-¿Que qué?

-Ya me has oído papá. Amanda está embarazada. Y tengo que estar con ella. Te guste o no, voy a irme de aquí en cuanto pueda.

Se queda callado mirándome. En un momento me pide que por favor salga que tiene que pensar muchas cosas. Yo me voy a preparar la cena. Llamo a mi padre a cenar y cenamos en un completo silencio. Cuando acaba mete el plato en el lavavajillas y se va a su despacho nuevamente. Yo limpio la cocina y cuando estoy a punto de entrar en el despacho de mi padre le escucho hablar por teléfono.

-Sí. El traslado. Sí, otra vez. Me gustaba más estar allí. No me importa. Vale, gracias. ¿Dos semanas? Perfecto. Venga, adiós.-y cuelga. Entro en el despacho y mi padre me recibe con una gran sonrisa. Se levanta de la silla, se acerca a mí y me abraza.

-Volvemos a Francia. En dos semanas, pero volvemos a Francia.

-Gracias papá, te quiero.-y salgo corriendo de allí hasta mi habitación, donde enciendo el ordenador t me conecto a Skype para hablar con Amanda. Por suerte está conectada.

-Hola, cariño. ¿Se lo has dicho a tu madre?

-¡Sí, me lo ha dicho todo!-se oye a su madre de fondo. Los dos nos reímos.

-Tengo buenas y malas noticias. ¿Cuál quieres primero?

-La mala.-dice preocupada.

-Que es en dos semanas.-digo sin revelar nada. Ella se queda confusa.-Y la buena es... ¡Vuelvo a Francia!

-¿De verdad?

-¡Sí! Cuando se lo he dicho a mi padre ha llamado a la empresa y ha pedido el traslado otra vez, sin importarle que su sueldo sea peor. Es el mejor.

-Mi madre me ha dicho que va a ayudarnos en todo lo que pueda.

-Menos mal. Por fin vamos a estar juntos de nuevo.

-Te quiero tanto.-dice ella.

-Yo también.

-Buenas noches.

-Buenas noches, cariño.-Y cierro la ventana del ordenador.

Dos semanas después


Y ahora estoy en el aeropuerto con mi padre esperando que llamen por megafonía nuestro vuelo.

-¿Cuándo vas a pedírselo?

-¿Pedirle el qué?-pregunto.

-Que se case contigo.-yo lo miro.

-Lo he pensado mucho, pero primero quiero que el bebé tenga lo que necesita. Después habrá tiempo para bodas.

-Me parece bien. El bebé es lo primero. Y sois aún jóvenes para casaros.

-Papá. Vamos a  tener un hijo, no puedes decir que somos jóvenes para casarnos cuando ya hemos llegado al siguiente nivel.

-Tienes razón...

-Todos los pasajeros del vuelo a Francia que se dirija a la puerta D.

-Es la hora. Vamos...-le digo a mi padre levantándome y cogiendo las maletas.

Entramos en el avión. Nos sentamos en nuestro sitio y unos minutos más tarde empezamos a despegar.

Miro por la ventana. Veo como la tierra se va alejando de nosotros dando paso a las nubes. Y sé que estoy deseando llegar para estar con la chica de mis sueños.

1 comentario:

  1. DIOOOOS, se me ha hecho super corto el capítulo :(
    Pero me ha encantado, yo soy buena persona y comento, ¿ves?
    Y lo de Ally, dile "si, papá, que voy a tener un hijo, no te preocupes, hablamos luego que creo que está de parto, venga, adiós", jajajajja.
    Besos, Amanda.

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