domingo, 2 de junio de 2013

CAPÍTULO 55

Leire


-Leire... Leire despierta, pequeña.-dijeron. Yo estaba durmiendo en mi cama tranquilamente.-Vamos, despierta enana.-esas palabras activaron algo en mí, haciendo que abriera los ojos, encontrándome con Álex.

-Hola-dije bostezando.-¿Qué haces aquí?

-He venido a ver a mi novia.

-¿Y eso?

-Te echaba de menos.-dijo sacándome una sonrisa tonta. Le besé y por fin me levanté.

Le hice salir de la habitación para poder vestirme. Cuando salí tenía un casco de moto en su mano para mí.

-Vamos a desayunar.

Llegamos a una pequeña cafetería y allí desayunamos de unos crêpes riquísimos. Después de desayunar fuimos a dar una vuelta.

-Álex...-él me miró-¿Qué crees que hará Dylan cuando se entere?

-¿Qué va a hacer? Aceptarlo.

-Pero, le dijimos que entre nosotros no había nada y ya ves ahora...-dije besándole suavemente.

-Pues que se joda, su opinión no me puede importar menos cuando tengo a la chica más perfecta junto a mí.

-Lo sé, soy perfecta.-dije subiéndome a un bordillo y haciendo equilibrio para no caerme.-No puedo evitar serlo.

-Tu ego, está tan subido que ni se ve.-dijo él riéndose.

-Pero me quieres.

-Más que eso.-dijo, me abrazó.

-¿Cómo os va eso chicos?-preguntó una voz a nuestro lado. Nos giramos y vimos allí parado a Dylan.

-Hola, hermanito ¿Cómo tu por aquí?-preguntó natural Álex.

-He venido a dar una vuelta y de paso a comprar unas cosas.-dijo levantando una bolsa que llevaba en la mano.-¿Y vosotros?

-Pues nada, hemos venido a desayunar y ahora dábamos una vuelta.-dijo Álex apretándome de forma cariñosa contra él.

-¿Así qué solo amigos, no?

-Bueno eso era antes. Ahora estamos juntos.-dijo Álex.

-¿Desde hace cuánto?

-Creo que siempre lo estuvimos pero no nos dimos cuenta.-intervine yo.

-Muy bien. ¿Qué crees que dirán papá y mamá al enterarse de que me has quitado la novia?

-Él no te ha quitado nada, tú me dejaste y él estuvo conmigo todo el tiempo.

-Entonces... ¿es como tu segundo plato?

-No, él siempre estuvo primero, desde que nos conocimos-dije, miré a Álex y supe que los dos estábamos pensando en aquel día en la discoteca.

-Se lo voy a decir a papá y a mamá, a ver que piensan de eso.

-No, no hace falta, iremos a cenar esta noche y se lo diremos nosotros.

-Vale, os espero ahí.-dio media vuelta y se fue.

Después de volver a mi casa y comer con mis hermanos, esperamos a que fueran las ocho para ir a cenar a su casa.

-¿Seguro qué se lo tomaran bien?

-Qué si Leire, no te preocupes. Lo tengo todo controlado.-me besó la frente.

Salimos de mi casa y fuimos a la suya. El mayordomo nos abrió y nos dijo que sus padres nos esperaban en el salón. Nosotros fuimos allí.

-Hola mamá. Hola papá.-dijo Álex al entrar.

-Hola Álex. Hola Leire. Tu hermano nos ha dicho que vendrías a cenar porque tenías algo importante que decirnos.-dijo sin dejarnos hablar de otra cosa.

-Sí.-en ese momento Dylan apareció por la puerta. Sin decir nada se sentó en el sofá y nos miró esperando que empezáramos.

-Leire y yo ahora estamos juntos.-dijo Álex. Sus padres nos miraron expectantes esperando algo más.-Ya está. No hay más.

-¿Dylan? ¿No habías dicho que era algo muy importante?

-¡Y lo es! ¿No lo oís? Están juntos. Mi hermano está con mi ex. Debería ser ilegal.

-Pero si se quieren y quieren estar juntos. Además ya no estás con ella.-dijo su padre.

-¿Os quedáis a cenar, no?-preguntó su madre cambiando de tema.

-Nos encantaría-dije yo.

Cenamos tranquilamente en familia, no se parecía nada a la primera vez que estuve allí.

-¿Te quedas a dormir aquí?-me susurró Álex en la cena.

-¿Tus padres me dejarán?

-Claro, si les caes genial. Además no vamos a hacer nada.

-Vale, pero tengo que llamar a mi hermano y avisarle.

Media hora después estamos en la habitación de Álex tumbados en su cama, me ha dejado una camiseta y un pantalón de chándal de pijama. Yo estaba acurrucada junto a él mientras él acariciaba mi pelo.

-¿Sabes? Cuando tengas 18 podemos irnos a vivir juntos a mi piso.

-¿Tienes un piso?

-Sí, mis padres me lo regalaron a os 18, pero no lo uso, mis padres me prohibieron estar allí porque me cargué dos coches en un acto de rebeldía adolescente.

-Ah, muy bien. Sí, señor.-dije yo riéndome.

-Pero seguro que ya me dejan ir allí, y soy mayor de edad puedo hacer lo que quiera.

-4 años...-suspiré yo.

-¿Qué?

-Que nos llevamos 4 años.-dije yo.

-No es tanto, y estás a punto de hacer los 17 así que nada. No te preocupes.

-Vale.

Nos quedamos en silencio unos minutos. Noté a Álex nervioso como queriendo decir algo pero sin decirlo.

Hasta que por fin, lo dijo.

-Te quiero.

Nunca nos habíamos dicho te quiero, lo habíamos insinuado pero nunca lo habíamos dicho realmente. Y que lo dijera él antes que yo fue algo que me conmovió.


-Yo también te quiero.

Me acurruqué más junto a él y nos quedamos dormidos.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Deja un comentario, y me harás muy feliz, si algo esta mal, (faltas de ortografía, cosas sin sentido, algo que no te guste...) no dudes en decírmelo, y ayudarás a que el blog sea mejor. Si no quieres comentar, también puedes enviarme un mensaje a mi correo electrónico puesto en la página AFILIADOS.
Gracias ^^