Se ha descubierto que hay un mundo paralelo a este, donde si alguien enferma, aquí alguien se pone bien. Donde si alguien se cae, aquí se levanta. Donde si alguien se casa, aquí alguien se divorcia. Donde si alguien se compra una mascota, aquí alguien la abandona. Donde si alguien se duerme, aquí alguien se despierta. Así y viceversa.
No hay forma de llegar hasta él.
Hasta que mueres.
Cuando alguien muere, se dice que su alma viaja hasta llegar al otro mundo donde un bebé nace. Probablemente ese bebé no tenga nada que ver con tu “yo” de antes, pero tú estás dentro de él, dándole vida.
Nunca te acordarás de que tuviste otra vida en otro mundo. Volverás a empezar, sin saber que todo lo que estás haciendo puede que lo hayas hecho anteriormente. Vivirás tu vida como si nada. Hasta que otra vez mueras, y tu alma vuelva aquí para volver a empezar.
Es un bucle.
Un bucle sin fin.
Aunque se haya estudiado que hay otro mundo paralelo al nuestro, no se ha probado que allí sepan de nuestra existencia.
Nunca sabremos si lo saben.
Hay teorías que afirman que no, que solo algunos casos son paralelos, por ejemplo el de la muerte, o los dichos anteriormente. No porque aquí se estudie matemáticas, allí no se deba estudiar, o si aquí llueve, allí no deba llover. No se sabe con exactitud qué casos son o no son paralelos.
Cientos de personas mueren y se trasladan al otro mundo, donde empezarán de nuevo, de bebés a niños, de niños a adolescentes, de adolescentes a adultos, y finalmente a ancianos.
Puede que algunos de ellos se conocieran aquí, pero, ¿allí también se conocerán? Esa es una de las muchas preguntas que se hace la gente.
En este preciso momento, una pareja de ancianos está paseando por el parque, de la mano. Son felices, enamorados, seguro que con hijos y nietos. Llevan toda la vida juntos. El anciano que va con su bastón se sienta en un banco, cansado. Su mujer le pregunta si está bien, él asiente, pero ella sabe que está mintiendo. Lo conoce demasiado. Le empieza a costar respirar.
Horas después, él está en el hospital. El médico se acerca y les da la terrible noticia, el pobre anciano ha muerto. La anciana llora, junto con sus hijos y sus nietos. Su nieto pequeño no entiende nada, pero se pone triste al ver a su abuela llorar.
Unos meses después, consumida por la pena, la mujer sigue el camino de su difunto marido.
En otro mundo, un pequeño niño nace.
Unos meses después una hermosa niña le sigue.
Follow my blog with Bloglovin
La verdad es que es que pinta mbn :)
ResponderEliminarUn beso, espero leer más pronto^^
GUAAUU me e quedado impresionada tengo muchísimas ganas de que se publique el primer capitulo.
ResponderEliminarJo, me has dejado con la intriga, porque ME ENCANTA! (Laura, a Alicia no le gusta que grites. CÁLLATE DE UNA VEZ, GRITO SI ME DA LA GANA Y SI QUIERO ME VOY HACIENDO LA CROQUETA).
ResponderEliminarPues lo dicho, a hacer la croqueta, adiós!
Un beso, Laura.
PD. Espero el primer capítulo!
Oins, pero que ganas de que publiques los primeros capítulos. Esta historia triunfa. Fijo, vamos!
ResponderEliminarUn beso!
Hola! Tu blog ha sido nominado a una cadena un poco rara... Bueno, tu lee las normas y lo entenderás...
ResponderEliminarhttp://rescatandomisrecuerdosdealgunbaul.blogspot.com.es/2013/07/nominada-y-nominaciones.html
¡¡Un beso!!
Hola, yo no soy mucho de engancharme a novelas por blogger, pero cuando subas los primeros capitulos intentaré leerlos y engancharme.
ResponderEliminarBesos, soy Laura la que acaba de entrar a vuestro grupo.
Ha sido nominada para los premios ONE LOVELY BLOG AWARD,pásate por mi blog para más información: http://garaziemociones.blogspot.com.es/
ResponderEliminar¡qué bonito! me encantó como inició, en serio.
ResponderEliminarme apresuraré a seguir los demás capítulos.