No me dejes...
Me desperté aturdida. No sabía que había pasado, recordaba a mi padre, borracho, y después... Nada. Me fijé en mi entorno, estaba en una playa, no, en una playa no, en ESA playa, la playa donde Iván me pidió para salir, después de que yo llevará cerca de tres años enamorada de él. ¿Por qué estoy aquí?-me pregunté, pero no obtuve ninguna respuesta. Decidí tumbarme en la arena otra vez, a lo mejor así conseguía recordar algo. Cerré los ojos y me concentré en recordar, entonces todo vino a mi cabeza, la pelea con mi padre, la bofetada que me dio y el grito de Iván en la puerta antes de caer en un profundo sueño que me llevó hasta aquí. Me levanté de golpe y caminé hasta el agua, me mojé los pies y me adentré en el mar. Cuando el agua me llegó a la cintura escuché una voz, gritando mi nombre, una y otra vez. Me concentré en reconocer esa voz, me resultaba muy familiar, parecía la de Iván. Sí, estoy segura de que era él-pensé, oyendo como seguía gritando mi nombre. Al escuchar el dolor en su voz sin dejar de repetir mi nombre entre muchos “No me dejes...” me di cuenta de que no podía dejarlo solo, tenía y quería estar con él, así que con todas mis fuerzas me concentré en su voz, sus ojos, sus besos, sus abrazos, en todo él, hasta que la oscuridad invadió mis ojos.Cuando desperté solo vi unos ojos color caramelo, estaban rojos de llorar. Nos quedamos en silencio por unos segundos, mirándonos, hasta que, el llanto de mí acompañante estalló.
-Sara...-dijo Iván abrazándome fuertemente.-Te quiero.

El relato de mi concurso, jajaja.
ResponderEliminarMe encantó ^^
Besos, Amanda.