domingo, 28 de octubre de 2012

CAPÍTULO 34


Amelia

Sentí como alguien me besaba la espalda, y me acariciaba el vientre, yo estaba medio dormida, me giré y me encontré con un Lucas sonriente.
-Buenos días, pequeña.-me dijo besándome en los labios dulcemente.
-Buenos, días-le respondo.
-¿Has dormido bien?
-Perfectamente-le digo.
-Yo también-entonces se levanta de la cama, y se empieza a poner los pantalones y camiseta.
-Ven...-le digo agarrándolo de la camiseta y tumbándolo a mi lado, y besándolo intensamente.
-¿Y esto? ¿Quién eres tú, y qué has hecho con mi vergonzosa, cohibida y adorable Amelia?-pregunta él riéndose.
-Se ha ido un rato...-le digo besándolo de nuevo.
-¿Y estará mucho tiempo fuera?-me pregunta poniéndose encima de mí, pero sin aplastarme.
-Depende...-le digo y entrelazo mis manos en su cuello para besarlo, pero cuando estamos a milímetros de distancia se oye la puerta y un sonoro:
-¡Ya estoy en casa!-es mi madre.
-¡Hola, mamá!-consigo responder.-¡Escóndete!-le digo a Lucas.
-¿Por qué?-me pregunta confundido-si ya sabe que estamos juntos...
-Ya lo sé, pero no creo que le guste saber que su hijita ha dormido con un chico, es que es muy conservadora... Madres...-le digo levantándome de la cama, y metiéndolo en el armario.
-Estás muy sexy así vestida...-dijo él mirándome de arriba abajo, yo hice lo mismo, y me sonrojé al ver que iba en ropa interior.
-¡Cállate!-le digo cerrando las puertas del armario.
Apenas me da tiempo a ponerme el pijama antes de que mi madre entre en mi habitación.
-Hola, Amelia ¿te he despertado?-pregunta mi madre desde la puerta.
-No, ya estaba medio despierta-le digo.
-Ah, vale ¿quieres que te prepare el desayuno?-me pregunta ella cogiendo el pomo de la puerta.
-No, no hace falta...-le digo, ella empieza a cerrar la puerta, pero de repente se oye a alguien toser.
-¿Qué ha sido eso?-me pregunta ella.
-¿El qué? Yo no he oído nada...-le digo nerviosa, voy a matar a Lucas.
-Oh, vale...-pero antes de que cierre la puerta, otra vez se oye a Lucas toser de nuevo.
-¿Ves? Otra vez... ¿Quién ha tosido?-me pregunta mirándome fijamente.
-He sido yo, mamá, estoy un poco acatarrada...-le digo tosiendo de la manera más falsa que puede existir...
-¿Quieres una aspirina?-dice con preocupación.
-No, no, ya se me pasará.-le digo, mi madre hecha un vistazo a la habitación antes de irse, y pos si acaso no tenía ya bastante mala suerte, la puerta del armario donde estaba Lucas se entreabrió.
-¿Qué es eso?
-Nada, que tengo que ordenar el armario, que de tanta ropa ya se abre solo...
-Vale, me voy a duchar.-y se aleja caminando por el pasillo.
Yo cierro la puerta de mi habitación, y me voy directa al armario, dispuesta a echarle la bronca a Lucas, pero cuando abro el armario, veo a Lucas arrodillado, con la cara roja, y con las manos en el cuello, intentando respirar.
-¡Lucas! ¿Qué te pasa?-le pregunto zarandeándolo. Nada, no me responde, solo tose.  Como puedo, lo saco de allí dentro.-¡Lucas, responde!
-A-al-aler...-intenta decir, pero su tos se lo impide.
-¿Qué te pasa? ¡Oh, Dios mío! ¡Lucas!-le digo.
-Ale-lergia-consigue decirme.
-¿Alergia? ¿A qué?-le pregunto preocupada, él está tumbado en el suelo, apenas puede respirar, tiene la cara roja.
-Ny-nylon-dice, yo recuerdo que tengo unos pantalones de chándal de nylon en el armario.
-¡Lucas! ¿Qué hago?-le digo, algunas lágrimas están a punto de caer de mis ojos de lo preocupada que estoy.
-P-puedes...-pero no llega a terminar la frase, deja de respirar, sus manos se caen a sus lados, y su cara vuelve a tener un color normal, sin contar que está inconsciente en el suelo. No se movía, entonces me empecé a preocupar de verdad, me fijé en que no respiraba.
-¡¡Lucas!! ¡no! ¡Despierta!-dije entre sollozos, me apoyé en su pecho, y lloré.-No me dejes...-estaba tan concentrada, y preocupada llorando, que no me di cuenta de que dos ojos azules me miraban con diversión. Giré la cara, y vi a un Lucas sonriente mirándome con cara de niño bueno.-¿Pero qué?-dije, levanté la cabeza, y me arrodillé.
Lucas se puso a reír, tenía las manos en el vientre de la risa, y se le salían las lágrimas de tanto reír, entre todo eso el balbuceaba frases como “te lo has creído” o “tu cara ha sido lo mejor”
-¡Imbécil!-le dije, me separé de él, y le di la espalda. Él se seguía riendo, pero paró.
-Vale, lo siento...-dice él abrazándome por detrás, y dándome besos en el cello.
-Me había preocupado mucho-le digo.
-Lo siento mucho, no debí hacerlo...-me dice él.
-No, no debiste...-le digo apartándome de él.
-Es que quería demostrarte mis grandes dotes como actor...-dice él jalándome otra vez en un abrazo.
-Que gracioso...-le digo-casi haces que tu madre te descubra...
-Pero no lo ha hecho y eso es lo que importa...-dice.
-Vale... pero a la próxima no te lo perdono...-le digo seria.
-No habrá próxima vez...-me dice girándome hacia él y besándome, y como he dicho antes, mi suerte no podía ser peor, mi madre entró en mi habitación.
-Amelia, tienes la cre-ma...-dijo mi madre pero se detuvo, y pasó los ojos de mí a Lucas más de 10 veces.-Oh, hola, Lucas...
-Hola, Kate...-dice Lucas un poco cortado por la situación.
-Mamá, Lucas, eh...-empiezo a decir, y  rebusco en mi cabeza por alguna excusa que suene convincente, pero Lucas se me adelanta:
-Yo venía, para ver a su hija, y llevarla a dar una vuelta...
-Vale... Pues id, yo estaré aquí mirando alguna película...-dice ella.
-Oh, no, al final mi padre me ha llamado y me ha dicho que vuelva a casa, así que yo ya me iba...-dice Lucas dándome un pequeño beso en los labios, pasando junto a mi madre y saliendo de la casa.
-Mamá...
-No quiero explicaciones, como bien te puedes imaginar no me creo lo que ha dicho él, pero igualmente es tu novio, y puede dormir aquí...-me dice mi madre.
-¿Enserio?-digo realmente contenta.
-Sí...-acepta ella, yo empiezo a dar brincos por la habitación, y la abrazo.
Mi madre y yo pasamos la tarde juntas, hacemos un bizcocho de chocolate, que después nos comemos mientras vemos una película de amor Un paseo para recordar, lloramos como magdalenas, y justo cuando acabó la película recibí una llamada de Lucas.
-¿Diga?
-Amelia, soy yo Lucas...-dice él, suena alterado.
-¿Qué pasa?-le pregunto.
-Nada, bueno, sí, sí que pasa joder...-dice él, suena abatido.
-Lucas, ¿qué ha pasado?-le pregunto, mi madre fija los ojos en mí.
-Como te lo digo...  a ver, estábamos... y entonces, y cayó...-dice él sin acabar ninguna frase.
-¿Qué? Lucas, ¿quién estabais?-le digo preocupada.
-...-Lucas no dice nada durante unos segundos, y dice algo tan rápido que no consigo entenderlo-YoyJoshylohaatropelladounchoche.
-¿Qué? ¿Podrías repetirlo más lento?-le pregunto.
-Yo y Josh estábamos en la calle y cayó, y lo atropelló un coche.
-¿Josh?-preguntó, mi cara debe estar muy pálida, porque mi madre enseguida me pregunta que ha pasado.
-Sí, Josh...-me dice Lucas, de fondo se oyen las sirenas de la ambulancia-Oye, Amelia, no te preocupes, vendré allí cuando pueda, ahora tienen que llevarle al hospital...
-De-de acuerdo...-consigo decir, y cuelgo.
Mi madre se levanta del sofá y se acerca a mí.
-¿Qué ha pasado?-me pregunta preocupada.
-Han atropellado a Josh.

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