Amanda
Estaba sola, en medio
del bosque, por la noche, muerta de frío. ¿Dónde estaba Joel? ¿Me había dejado
sola? No, no podía ser... Oí un crujir de hojas, me gire para ver de donde
venia ese ruido, pero no vi nada, me apoye en el árbol más cercano, y me senté
en el suelo apoyando la cabeza en las rodillas, esa noche era luna nueva, por
lo tanto no se veía nada, volví a escuchar el crujir de las hojas secas del
suelo, me gire hacia donde venia el sonido, e igual que la otra vez no vi nada.
-¿Joel? ¿Eres tú?-dije
entrecortadamente por el miedo.
No obtuve respuesta, no
entendía nada, aquella mañana había recibido una nota que ponía que a las 23:00
estuviese allí, y estaba firmada con su nombre... ¿Habría sido una broma? No tenia sentido...
Quería irme de allí,
pero me había perdido, no podía salir de aquel bosque, estaba sola, congelada,
y con miedo. En ese momento oí el aullido de un lobo, próximo a mí. Empecé a
sollozar, pensando que no saldría de allí, moriría congelada, y nadie lo
sabría. Oí unos pasos acercarse entre los arboles.
-¿Hay alguien ahí?-pregunté
temblorosa.
-Sí.
-¿Joel?
-Sí, soy yo, Amanda.
-¡Por fin! Pensé que no
vendrías nunca...-le dije levantándome y acercándome a él para abrazarlo, pero él
se apartó.
-No, no te acerques,
venia a decirte que me voy, ya no te quiero, quiero que te alejes de mí, y no
vuelvas, no quiero volver a verte.-dijo él con dureza.
-¿P-Pero Por...qué?-pregunte
con lágrimas en los ojos.
-No tengo que darte
explicaciones, quiero que desaparezcas de mi vida.
-No, no lo entiendo...
¿He hecho algo mal?-dije tartamudeando.
-No me gustas, ¿no lo
entiendes? Eres tan ingenua que creíste que te quería de verdad, nunca te
quise, eres una niña tonta, que cree que vive en un cuento de hadas.-dijo él
mirándome a los ojos.
Esto no podía estar
pasándome, todo mi mundo se derrumbaba, miré a Joel con los ojos llenos de
lágrimas, pero algo no encajó, sus ojos expresaban dolor, él apartó la mirada,
lo mire de arriba abajo, y descubrí, un pie detrás de él, alguien le estaba
forzando a decirme aquellas cosas.
-¿Quién hay detrás de
ti?
-Nadie.
-¿Seguro? ¿Y de quién
es ese tercer pie? ¿Tuyo?-pregunté.
-No te metas donde no
te llaman, Amanda.
Escuche que alguien le
susurraba al oído, y después me lo decía a mí.
-¿Quién es, Joel? ¿Por
qué te hacen esto?-le pregunté a Joel.-¿Quién está detrás de ti, y te dice lo
que me tienes que decir?
-A ver niña, deja de
hacer tantas preguntas, y despídete ya de tu novio, si no quieres que lo mate
ya.-dijo una voz que no era la de Joel.
Joel salió un poco más a
la luz, y descubrí que le estaban apuntando con una pistola en la espalda,
detrás de él, iba un chico más alto que él, de unos diecinueve, o veinte años, solo le conseguí ver los ojos, de un color azul claro, impresionante.
-¡No! No lo mates, por
favor...-dije desesperada.
-Pues dile que me de lo
que me debe, o lo mataré.-dijo aquel extraño.
-Te he dicho que no
tengo nada para ti-le responde Joel, aquel chico le coge del cuello y le apunta
en la cabeza con la pistola. Yo ahogo un grito en mi garganta-Amanda, vete de
aquí, corre, escapa.
-No, no te voy a dejar
aquí solo.
-Vendré a por ti, no te
preocupes, solo vete...-dijo Joel, con una sonrisa torcida, para que me fuera,
pero no lo iba a dejar allí.
-Muy bien, muy bien,
¿sabes qué? Cambio de planes...-el extraño habló, soltó a Joel, y dejó que se
acercara a mí, nos abrazamos, pero segundos después aquel tío, me agarró, me
tapó la boca con una mano, y con la otra me apuntó en la sien.
-¡No! ¡Suéltala!-dice
Joel, corriendo hacia mí, pero no avanza mucho, porque el chico que me tiene le
dispara en el pecho, Joel cae al suele jadeando, luchando por conseguir que el
aire llegue a sus pulmones.
-¡Pero qué has hecho!
¡No!-digo mofándome de los brazos de aquel tipo y corriendo hacia Joel.-Tranquilo,
te pondrás bien...
-Lo dudo mucho...-soltó
aquel extraño, mientras se alejaba entre los árboles, lo último que vi fueron esos ojos azules que no olvidaría.
-Amanda...-susurró Joel.
-No te vayas, te
quiero...
-Amanda...-volvió a
repetir mi nombre-Amanda...
Me desperté de golpe, Joel estaba a mi lado mirándome
preocupado, yo estaba cubierta de un sudor frío.
-Cariño, ¿estás bien?-preguntó, cogiéndome de las manos.
-S-sí...-le digo.
-¿Una pesadilla?-dice besándome la frente, yo asiento con la
cabeza-Me has asustado, te has puesto a llorar, y te he despertado, aun son las
5:00 de la madrugada, intenta dormirte otra vez ¿vale?
-Vale, le digo besándolo, y apoyando mi cabeza en su pecho.
-Duérmete-dice acariciándome el pelo.
A las pocas horas vuelvo a despertarme, miro el despertador,
las 9:00, ya es hora de levantarse, le doy pequeños besos en los labios a Joel,
hasta que se despierta.
-Vamos, tenemos muchas cosas que hacer.
-Vale...-dice desperezándose.
Nos vestimos, desayunamos, y le planteo la idea que tengo en
mente para disfrutar de estos días que me quedan para estar con él.
-Vale, tengo una idea, cada uno de nosotros vamos a escribir
una lista con seis cosas que nos gustaría hacer juntos esta semana que nos
queda antes de que te vayas, y nos guste o no, cumpliremos los deseos del otro
¿de acuerdo?
-Si, señora-dice poniéndose la mano en la frente, en plan
soldado.
-Vale, pues, venga, escribe-le digo dándole un papel y un
bolígrafo.
Yo también me pongo a escribir mi lista, y en ella pongo las
seis cosas que me gstaría hacer con él, la primera:
1. Ir al bosque, y enseñarle, la casa árbol.
Vale, espero unos minutos a que Joel acabe.
-¿Empezamos por ti o por mí?-me pregunta él.
-Me da igual, en mi número uno, tenemos que ir al bosque.
-En el mio también.
-Pues venga vamos...
Nos fuimos en su moto, hacia el bosque, antes de salir de mi
casa, Joel cogió un cuchillo, pero no me dijo para que era, cuando llegamos
allí, paseamos un poco, Joel, iba mirando los arboles, y se paró en frente de
un árbol, y dijo:
-Aquí.-no me dijo nada más, sacó el cuchillo de sus
pantalones, y se puso a tallar en el árbol, a los diez minutos, o así, se
apartó, para que viera que había hecho.
Había hecho un
corazón en el árbol:
Y dentro puso: J x A 4EVER.
No sé porque pero me emocioné, y lo abracé, nos quedamos allí
un buen rato, después decidí que era mi turno, de enseñarle mi casa árbol. Era
una casa, que hice con mi padre antes de que nos abandonara a mi madre y a mí,
tenía ventanas, puertas, y de toso, me encantaba estar allí, de pequeña, ahora
hacia bastante que no iba, por la falta de tiempo, y transporte...
-¡Uau!-dijo Joel al verla-es impresionante...
-Ya, bueno... ¿entramos?
-Claro-dice él, mientras me sigue.
Subimos las escaleras, y entramos, dentro solo está el sofá rojo
que íbamos a tirar, pero al final lo pusimos aquí, para sentarnos, y algunos
juegos de mesa, y un colchón, y algunas mantas.
Nos pasamos la tarde allí metidos toda la tarde, hablando de
cosas sin importancia, hasta que Joel dijo:
-¿Nos quedamos a dormir aquí?-pregunta.
-Venga, vale-le digo levantándome del sofá, y cogiendo una
mantas, y poniéndolas sobre el colchón.
-Tendremos que ir a cenar, que no hemos comido, y mis tripas
rugen...-dice Joel divertido.
-Vale, vamos a una pizzería que hay aquí cerca.
-De acuerdo.
Nos bajamos de la casa árbol, y nos vamos a la pizzería,
cenamos, y volvemos al bosque, estamos tan cansados que tan solo llegar nos
tumbamos en la cama, pero antes de dormirme le pregunto a Joel:
-¿Cuál es tu número 2?
-Lo descubrirás mañana.

¡Madre mía, cuando me he dado cuenta se había acabado, necesito capítulos de 20 páginas, o de 100... Es broma, está genial, me encanta, aunque al principio me has dado un susto tremendo :s
ResponderEliminarBesos, Amanda.
http://miqueridayperseguidanovela.blogspot.com
Jajajaja bueno, algunos son más largos que otros, me alegra que te haya gustado, tanto como a mi tus capítulos! Un beso!!
ResponderEliminarPues no me a gustado nada este capitulo y menos aún la imagen dando mal ejemplo, si para demostrar amor por alguien hay que torturar a un ser vivo ¿Qué amor es ese? SI, a un que algunos/as no lo crean el árbol es un ser vivo y como tal sufre cuando lo despellejan en vivo cortándole la corteza por donde pasa la sabia que le da la vida.
ResponderEliminarSi no hubieras metido la tortura vegetal (el corazón tallado en el árbol) y le hubiese demostrado el amor de otra forma no dañina, que hay muchas y muy bonitas, te hubiera quedado muy buen capitulo pero así NO.
Siento ser tan desagradable no es nada personal hacia ti ni a tu blog, pero es que estas cosas me indignan