Leire
-¿Qué quieres hacer?-me pregunta Dylan después de unos minutos en silencio.
-¿Eh?-pregunto volviendo a la realidad, estaba ausente,
pensando en la nochecita que me espera, Dylan se ríe ante mi respuesta.
-Que si quieres que te acompañe a tu casa para prepárate para
la cena o esperamos un poco...-dice mirándome divertido.
-Eh... mejor me acompañas ya a casa, porque tengo que elegir
que ponerme, ducharme y hacer muchas cosas, ah, y cuidar de mis hermanos.
-Vale... pero ¿sabes que tu hermano ya tiene 20 años no?
-Sí, lo sé, pero cuando está con mi hermano pequeño de 7 años
parece que tienen la misma edad, así que necesita que lo cuida igual que el
otro...-le digo, él se hecha a reír. Tiene una risa muy bonita, pero sigue sin
gustarme, no.
-Pues, venga, vamos.-dice cogiéndome de la cintura y
empezando a andar.
Dylan me lleva hasta mi casa, cuando estamos frente a la
puerta intenta besarme, pero mi hermano llega a tiempo, y me salva diciendo que
tiene que hablar conmigo, Dylan se va sin su beso diciéndome que me vendrá a
bi¡uscar en dos horas, y yo, entro en mi casa aliviada.
-Gracias, gracias, gracias.-le digo a Iván abrazándolo.
-¿Por qué?
-Pos salvarme de...ese.
-¿Pero no es tu novio?-pregunta confundido.
-¡No! Bueno, sí... Es que me pidió salir y le dije que me
encantaría, pero que no me gustaba... Y se ve que ese “pero” él no lo oyó...
-En menudos líos te metes hermanita-me dice riéndose.
-No tiene gracia, además esta noche tengo que ir a cenar a su
casa, y resulta que su hermano es el tipo ese que me tiro en la discoteca.
-Ah, sí, lo que me contaste ayer del tío ese, pues no me
imaginaba que fuese Álex, ¿pero que tiene de malo que sea él? ¿Te gusta?-dice
levantando las cejas.
-¡No! ¡Al contrario, lo odio! Es un cretino imbécil, que no
sabe pedir disculpas.
-Bueno, él es así...-dice Iván.
Me dirijo hacia mi habitación, entro en el vestidor, sí, habéis
oído bien, tengo un vestidor, según mi madre todas las chicas deben tener un
espacio solo para su ropa y zapatos. Y claro yo no le dije que no.
Miro entre los vestidos que tengo, y me decido por uno negro
que solo me he puesto un par de veces.
Me voy a duchar, me maquillo, y sin darme cuanta solo quedan
quince minutos para que aparezca Dylan en mi casa.
-¿Quién eres tu, y que has hecho con mi hermanita?-dice Iván al
verme así vestida.
-Pues, soy tu hermanita, y no he hecho nada, solo me he
arreglado.
-Todos estos años pensando que no tenías nada de eso-dice
señalando mis curvas.
-Eso es porque no te fijas mucho...
-No, no, no, eso es porque siempre vas con sudaderas tres
tallas más grandes que tú...
-Puede ser-le digo dándole un beso en la mejilla cuando oigo
el timbre.
-Diviértete...
-Pareces papá-le digo saliendo.
Cuando salgo de casa, y cierro la puerta, me giro, y allí
plantado está un chico con ojos azules, y pelo negro, vestido con una camisa blanca, con los primeros botones desabrochados, vaqueros oscuros, y zapatos negros, y viene a
recogerme a mí, no esperaba verlo tan bien vestido, sino un poco arreglado y ya está, pero
le sienta bien... Es casi igual que su hermano, sin contar que él es casi 4
años mayor que Dylan, y que yo, y más guapo, pero su hermano es mi novio, y no
él, ya le gustaría a él salir conmigo, es un estúpido que no sabe pedir perdón,
y eso no se lo voy a perdonar, hasta que no se disculpe, o me hale un poco
mejor, no como si fuese un objeto...
-¿Qué haces aquí?-le pregunto después de unos minutos en los
que le he estado observando en silencio, al igual que él ha hecho conmigo.
-Pues verás, tu noviecito, mi hermano, tarda más en
arreglarse que doce chicas seguidas, así que me ha mandado a recogerte, enana.
-Qué remedio...-le digo intentando no reírme de la broma que
ha hecho de su hermano. Busco con la mirada el coche con el que nos iremos,
pero no encuentro ninguno, así que pregunto-¿Y el coche?-él suelta una
carcajada.
-No hay coche, nos vamos en mi moto.-dice él, y yo busco con
la mirada su moto, pero no la veo.-Está a tres manzanas de aquí, tendremos que
ir andando, te parece bien ¿mi majestad?-dice haciendo una reverencia.
-Sí.
-Uff, menos mal, no querría que mandasen al verdugo para que
me corte la cabeza.-dice él dramatizando.
-No digas tonterías, y vamos-le digo.
-Pues ahora que lo dices me apetece quedarme aquí...-dice
sentándose en un banco de por allí.
-Vamos.-le digo cruzándome de brazos y poniéndome delante de
él.
-No te conviene ponerte en este plan mandón que llevas, por
que te volveré a coger como esta tarde, y puesto que llevas vestido, no creo
que te gustase que lo hiciera.-dice levantándose y juntando nuestras frentes,
como llevo tacones solo es un poco más alto que yo, por que sin ellos, me saca
más de dos palmos. Yo me pongo colorada, y él lo nota y esboza una pequeña
sonrisa en sus labios, casi imperceptible.-Venga, vamos.-dice separándose de
mí, y poniéndose a andar.
-Yo no soy mandona-le digo siguiendo con los brazos cruzados,
caminando detrás de él. Él suelta una carcajada.
Andamos en silencio un rato, hace una noche tranquila, pero
fría, y no puedo reprimir el castañeo de mis dientes, cosa que hace que Álex se
gire.
-¿Tienes frío?-pregunta.
-No...Solo comprobaba la dureza de mis dientes golpeándolos
uno con otro, no te jode... Pues sí, tengo frío, se me olvidó coger la
chaqueta...-le digo.
-Eh, tranquila, que solo preguntaba.-dice él, volviéndose a
girar y siguiendo andando, mis dientes siguen castañeando, y eso hace que a los
pocos minutos Álex se vuelva a parar, me mire, se quite su chaqueta y me la
de.-Toma.
-No hace falta...-le digo, ¿es lo que se suele decir, no?
-¿Seguro? Pues vale...-dice haciendo ademán de volvérsela a
poner.
-No, no, no, sí que la quiero, tengo frío...-digo cogiendo la
chaqueta de sus manos y poniéndomela, me va enorme, aún conserva su calor, está
calentita...
-Ya llegamos-dice él girando a la derecha, allí aparcada está
su moto.
Nos subimos a la moto, me da un casco, él se pone el suyo, y
hacemos el camino en silencio, va a una velocidad moderada, yo me aferro a su
cintura, y apoyo mi cabeza en su espalda.
-Tenemos que hacer una parada antes de ir a mi casa, espera
aquí.-dice bajándose de la moto, y dirigiéndose a una tienda.
Ya es noche cerrada, y estamos en una calle sin gente, da un
poco de miedo, y solo hay una farola que ilumina con una luz tenue la calle,
está todo en silencio, pero empiezo a oír unos pasos que se acercan por mi
espalda. Me giro, y veo a un hombre, mayor de unos 30 años, lleva el pelo
rapado y está lleno de tatuajes, además de los piercings que lleva.
-Hola, preciosa, ¿qué haces tu por aquí a estas horas?
-Podría preguntarte lo mismo a ti.-le digo alejándome de él.
-Una chica valiente, por lo que veo...-dice él volviendo a
aproximarse a mí.
-Aléjate-le digo, pero él tipo ese hace como sin no me
oyese.-Aléjate o gritaré.
-¿Ah sí? ¿Y quién vendrá a salvarte tu mamá?-dice él.
-No, pero mi novio sí-le digo, supongo que he dicho que álex
es mi novio por pura cobardía...
-Uy, que miedo, si tú tienes unos 15 o 16 años, tu novio debe
tener ¿qué? ¿17? Todo un hombre...-dice acercándose aún más.
-No te acerques más, o juro que grito-le digo, pero él en
cambio me agarra el culo con una mano, a lo que yo me pongo a gritar lo más
fuerte que puedo. El hombre me hace callar dándome una bofetada.
-¡Leire!-dice Álex que ha salido corriendo de la tienda, me
mira, ve la marca roja que tengo en la cara, y se acerca al hombre que me acaba
de pegar hecho una furia.
-¿Así que tu eres el novio de ésta niña?-pregunta él hombre.
-Álex, yo...-empiezo a decir, pero él me interrumpe.
-Sí, soy su novio, ¿algún problema viejo?-dice él, yo me
quedo con la boca abierta.
-No, ninguno, solo quería saber si la compartes, ya sabes, me
la llevo, y mañana te la devuelvo... Nos vamos a divertir, seguro que más que
contigo.-dice él tatuado, habla de mí como si fuese un objeto.
-Lo dudo mucho, pero bueno nunca es tarde para soñar...-le
dice Álex volviendo hacia mí dispuesto a subirnos a la moto e irnos a su casa,
pero el hombre le empuja, Álex se gira, y el tatuado le da dos puñetazos en la
cara, uno en la cara, y otro en el ojo.
Álex le devuelve el golpe, y le da en la nariz, el hombre cae
al suelo, y Álex vuelve hacia mí, de espaldas al hombre, y no ve que este se
levanta y se acerca a él, así que aparto a Álex y le doy una patada en la
entrepierna a aquel hombre, que cae al
suelo del dolor, y se retuerce.
-Bueno golpe-dice él subiendo a su moto, yo subo detrás de él.
Y conduce durante cinco minutos, hasta llegar a una casa enorme, con barreras,
y lleno de guardas de seguridad por todo. Entramos con la moto, y Álex aparcó
la moto en un sitio donde ponía “ÁLEX DUPOND” y al lado un Porsche Carrera GT de
color negro. Bajamos de la moto, él se quitó el casco al igual que yo, y me
fijé en que tenía el labio partido, el golpe del tatuado había sido fuerte.
-Te sangra el labio-le digo sacando una toallita de mi bolso,
y dándosela.
-Gracias-dice, la luz del jardín le ilumina la cara, y veo
que tiene el ojo morado, y una herida en la ceja que le sangra. Saco otra toallita, y se lo paso por la ceja, entre quejidos de dolor por parte de él.
-No sé que pareces así, con un ojo morado, la camisa por
fuera, el labio partido...
-Puedo arreglar lo de la camisa-dice colocándose por dentro
la camisa.-Y el labio ya me ha dejado de sangrar, lo difícil es el ojo
morado...
-Puedo maquillártelo...-le digo.
-¿Estás loca? De paso también me pones pintalabios, y nos
hacemos la manicura.
-Que no... Que no se notará, mira ven-le digo haciendo que se
siente en el césped.
-Esto es una locura...-dice él riendo.
Saco el neceser con el maquillaje del bolso y le maquillo un
poco el ojo para que no se note el moratón. Cuando acabé no se le notaba nada,
le di a Álex un pequeño espejo que llevaba.
-Has hecho un trabajo estupendo enana.
-No me llames enana-le digo yo.
-Lo siento, pero ya te has ganado ese mote.-dice riendo, y
poniéndose de pie.-Bueno, venga, vamos a entrar que mi hermano ya debe haber terminado
de arreglarse, y querrá ver ya a su novia.
-De acuerdo.-le digo siguiéndolo hacia la puerta, él se para
justo delante de la puerta, a mí lado, me mira y dice:
-¿Preparada para conocer a la familia Dupond?
-En realidad... No.


Por supuesto que te sigo Margalida y muchas gracias por darme la oportunidad al suscribirte, espero que tu estancia en el blog sea estupenda, muchas gracias. Ya estamos suscritos.
ResponderEliminarMuy buenoooo!!!!!!!!!!!!!!!!!!
ResponderEliminar