-¿Me puedes explicar por qué mi futuro cuñado me envía saludos para la hija de los Miller? ¿De qué conoce a Anna?-dijo Cat.
-¿Te dijo eso?-pregunté sorprendida, que memoria tenía el chico, vaya, se acordaba del nombre de la niña y todo.
-Sí, me dijo eso. ¿Y bien? ¿Vas a decirme de qué la conoce?
-Qué si... Tranquilízate, a ver, ¿te acuerdas hace unos años, la primera vez que cuide a Anna y a Will? ¿Qué los llevé a la playa y tú te acoplaste?
-Sí, me acuerdo...-dijo sin comprender que le quería decir.
-¿El chico ese que se puso a jugar con Anna? ¿Al que no le viste la cara, porque estaba de espaldas? Era Daniel.
-¿Qué? ¿Enserio? No me jodas...
-Sí, bueno, nosotros nos dimos cuenta en la cena del otro día...
-¿Cuándo os hubieseis dado cuenta, sino?-mis mejillas se sonrojaron.
-Ya... Bueno, puede que me diese su número y hayamos estado hablando por WhatsApp...
-¡¿QUÉ?! ¿Y cuándo pensabas decírmelo?-dijo exaltada.
-Yo bueno, tampoco es que estemos saliendo, solo hemos hablado unas cuantas veces...
-¿Y no se te ocurrió decírmelo antes?-preguntó incrédula.
-No, no fue en lo primero que pensaba al despertarme, la verdad.
-Claro, porque en lo primero que pensabas era en él, ¿no?
-¡No! ¡Dani es solo un amigo! No hay nada entre nosotros.-le dije.
-Ay por Dios... ¿De qué habéis hablado?-preguntó de repente curiosa.
-Pues de todo un poco, no sé...
-¿Te ha preguntado si tienes novio?
-¡Cat!
-¿Qué? ¿Te lo ha preguntado o no?
-Bueno, no directamente, pero sí que lo dejó caer...
-¡Eso es que le interesas!-gritó emocionada.
-O... ¿qué no tenía nada más de que hablar?
-No, no creo... ¿Y él te dijo si tenía novia?
-No, no le pregunté.
-¿Y a qué esperas?-empezó a mirar por la habitación, buscando algo.
-No le voy a preguntar si tiene novia ahora, ¡pensará que me gusta!
-¿Y no te gusta?
-¡No! ¡Ya te lo he dicho! Solo somos amigos, ¿cómo te lo digo?-pregunté exasperada.
-No sé, es que es tan guapo... Suponía que te gustaba...
-Solo porque sea guapo no tiene que gustarme-me reí.
-Tienes razón ¿vamos a dar una vuelta?
-Claro, espera que coja la cámara.-le dije subiendo a mi habitación a por la cámara.
-¿Pero a qué le vas a hacer fotos?
-A lo que sea, sino la traigo después me arrepiento.
Salimos de mi casa y fuimos a dar una vuelta, yo iba haciendo fotos mientras andábamos.
-¿Ese no es tu primo?-preguntó Cat señalando un chico.
-Sí, creo que sí. Vamos a saludarlo.
Mientras nos acercábamos vimos que había otro chico hablando con él, no parecía muy contento.
-Creo que van a pelear...-le dije.
-Sí, yo también lo creo, ¿por qué pelearan?
-No lo sé, ni me importa, pero no pienso dejar que se peleen.-me acerqué hasta ellos.-Hola, Matt.
-¿Sam? ¿qué haces aquí?
-He salido a pasear con Cat, y a sacar unas fotos, ¿y vosotros?-miré al chico con el que supuestamente se iba a pelear.
-¿Tu novia tiene que protegerte? Has caído bajo, tío.
-No es mi novia, es mi prima, capullo.
Cat llegó a nuestro lado y aprovechó para ponerse al lado de Matt.
-Eh, a mí no me insultes.-dijo el tipo, noté en la vena de su cuello cómo se estaba cabreando.
-Yo hago lo que quiero, imbécil.-le respondió mi primo.
Lo siguiente que pasó fue muy confuso. Un momento estaban separados y al otro se estaban peleando, dándose golpes. Cat quiso intervenir y empujó al desconocido para apartarlo de Matt. En un abrir y cerrar de ojos, Cat estaba en el suelo y el desconocido se largó corriendo.
-Oh dios mío, ¿Cat? ¿Me oyes?
Car estaba tirada en el suelo, sin moverse. Me arrodillé a su lado y le di unas palmaditas en el rostro para intentar despertarla.
-¡Hazle el boca-boca!-dijo mi primo.
-¡Pero si no se ha ahogado! ¡Le han dado un puñetazo!
-¡Y yo que sé, no sé nada de primeros auxilios!
-Se nota, se nota...
Mientras discutíamos, Cat empezó a abrir los ojos.
-¿Cat? ¿Estás bien? Pensé que habías muerto o algo.
-Qué dramática eres...-dijo ella tosiendo.
La ayudé a levantarse junto con Matt, que se disculpó enseguida que ella estuvo de pie.
-Lo siento, no fue mi intención que te diera es hijo de...
-No pasa nada, no ha sido culpa tuya, yo me he metido para separaros.
Noté como se miraban fijamente, y me sentí un poco fuera de sitio, así que fingiendo una llamada me alejé un poco, lo suficiente para poder escucharlos.
-¿Por qué peleabais?
-En la secundaria, él era un friki y yo pues me metía un poco con él...
-¿Un poco?-conocía tanto a Cat que sabía que estaba arqueando una ceja.
-Un poco mucho.-Se rio mi primo.-Y bueno, como puedes ver, ha dado el estirón y ha decidido vengarse.
-Que tío más raro...
-Sí, un poco. ¿Estás bien?
-Sí, no te preocupes.
-Claro que me preocupo, y quiero compensarte.
-¿Cómo?-la voz de Cat sonaba sorprendida.
-Mañana te vienes a cenar conmigo, yo invito.
-¿Estás de coña?
-No, paso por ti a las ocho.
Me giré en el momento en que mi primo besaba la mejilla de Cat.
-Adiós, Sam.-me dijo y se fue caminando.
Guardé el móvil en el bolsillo, miré a Cat que estaba con una sonrisa de boba en la cara.
-¿Soy yo o mi primo te acaba de invitar a una cita?
-No me lo creo...-me dijo después estalló en carcajadas de alegría.
-Siempre supe que habría algo entre vosotros...
-Sí, claro. Venga, vamos, ¡tienes que ayudarme a decidir qué voy a ponerme!
-¡Pero es mañana!
-¡Da igual!
Tiró de mí y me llevó a su casa.